El tratamiento temprano contra el virus de inmunodeficiencia humana podría revertir el envejecimiento prematuro

Andrea Jiménez

Conflictos de interés

28 de mayo de 2021

La infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) provoca un estado inflamatorio a nivel celular y bioquímico que lleva al envejecimiento prematuro, lo que explica que pacientes infectados tengan edad biológica unos cinco años mayor a la que marca su fecha de nacimiento.[1]

El tratamiento antirretroviral ha conseguido convertir la infección por VIH en una enfermedad crónica manejable, alargando la esperanza de vida de los pacientes que la sufren. Un equipo de investigadores del Hospital Universitario La Paz de Madrid, España, observó que la introducción temprana del tratamiento antirretroviral es capaz de revertir parcialmente el envejecimiento biológico inducido por el virus.

Llevada a cabo en colaboración con la Red Europea para el Tratamiento de VIH, Hepatitis y Enfermedades Infecciosas, y publicada en The Lancet HIV, esta investigación es una de las primeras que muestra el efecto positivo sobre el envejecimiento biológico de una intervención terapéutica.

"Nuestro estudio es el primero que analiza cuatro relojes epigenéticos distintos en un número importante de pacientes controlados dentro de un ensayo clínico realizado a nivel europeo", destacó Berta Rodés, una de las autoras de la publicación.

Solo un estudio previo en 19 pacientes de la cohorte Veterans Aging Cohort Study (VACS) de Estados Unidos utilizando el reloj epigenético, encontró que los antirretrovirales son capaces de revertir parcialmente el envejecimiento biológico.[2]

"Conforme la población con VIH envejece, se ha observado que presenta mayor probabilidad de desarrollar patologías relacionadas con la edad, como enfermedades cardiovasculares, cáncer o deterioro neurocognitivo, que aparecen antes que en el resto de la población. Con el tratamiento antirretroviral podemos evitar el mayor envejecimiento de nuestras células", destacó el Dr. Josep Mallolas, jefe de la Unidad VIH-SIDA del Hospital Clínic de Barcelona y consultor sénior del servicio de infecciones del mismo centro.

Estudiar los relojes epigenéticos para predecir la edad biológica

La investigación, liderada por el centro madrileño, estudió 168 pacientes con VIH de 15 países europeos. Se dio seguimiento a pacientes antes de iniciar el tratamiento y dos años después de su inicio y se incluyeron 44 individuos sin el virus con las mismas características de edad y sexo. Los investigadores analizaron el envejecimiento biológico utilizando como biomarcadores cuatro relojes epigenéticos en muestras de sangre, es decir, algoritmos que predicen la edad biológica de acuerdo con los niveles de una serie de modificaciones químicas en el ADN que se sabe cambian con la edad.

Según los cuatro biomarcadores analizados, los pacientes con VIH sin tratamiento presentaban aceleración del envejecimiento biológico, en comparación con los individuos sin la enfermedad (entre 1,5 y 7,3 años, dependiendo del reloj). Además los investigadores observaron que este envejecimiento acelerado estaba intensificado en aquellos pacientes con inmunodeficiencia de linfocitos T CD4 más marcada (< 200 cel/μl) y niveles plasmáticos de virus más elevados (100.000 copias/ml).

"Observamos que la mejora del tamaño telomérico en sangre estaba claramente relacionada con la mejora del perfil de inmunosenescencia típico de la infección por VIH", afirmó Rodés.

Las comorbilidades asociadas al VIH

Las enfermedades relacionadas con el VIH asociadas con síndrome de envejecimiento prematuro se describen por desregulación multisistémica y mayor vulnerabilidad a agentes estresantes. La fragilidad se define cuando se presentan tres o más de los siguientes factores: pérdida de peso, debilidad, agotamiento, lentitud o poca actividad física.

En general las tasas de enfermedad vascular y cerebrovascular son más altas en personas con VIH mayores de 50 años, en comparación con la población de la misma edad sin el virus. "Además del riesgo de desarrollar mucho antes comorbilidades, existe en estos pacientes un mayor riesgo de polifarmacia para tratar dichas enfermedades y un mayor riesgo de interacciones entre el tratamiento antirretroviral y los fármacos usados para tratar las comorbilidades", señaló Francesc Martínez, miembro del Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt-VIH).

"Al igual que los pacientes con lupus, quienes viven con VIH presentan mayor incidencia de alteraciones cardiovasculares, ictus, infarto de miocardio, problemas neurológicos, de sobrepeso, dislipidemia, etcétera", explicó el Dr. Mallolas, que atiende aproximadamente 6.000 pacientes con esta afección, de los cuales la mitad es mayor de 50 años.

En la actualidad, con buena adherencia la tasa de eficacia del tratamiento es muy elevada. Según explicó el virólogo, "la eficacia (porcentaje de carga viral indetectable < 50 copias en los ensayos clínicos) con los fármacos más novedosos es superior a 90% y la efectividad (porcentaje de pacientes con carga viral indefectible en la vida real, fuera de los ensayos clínicos) en los pacientes de nuestro hospital es también mayor a 90%".

Pero además de conseguirse fármacos con alta eficacia y tolerabilidad muy buena sin efectos adversos, "¡con una sola pastilla al día tienes el tratamiento hecho!", manifestó el especialista a Univadis España.

El futuro de los pacientes con VIH

Asimismo, Rodés añadió: "Aunque parece que estamos más cerca de una vacuna efectiva, su desarrollo está siendo complicado". Uno de los ensayos clínicos en marcha para evaluar una vacuna preventiva, el HVTN 702se detuvo en 2020 porque no mostró eficacia en la prevención de la infección.[3] Actualmente existen otros dos ensayos: el estudio Imbokodo, realizado en mujeres africanas, y el estudio MOSAICO, realizado en distintos grupos de población de riesgo en Estados Unidos, Latinoamérica y Europa. Los resultados de las investigaciones se esperan para 2021 y 2023, respectivamente.

"Nuestro centro lidera un proyecto de vacunas preventivas, y aunque estamos en ensayos clínicos, soy muy optimista y creo que habrá buenos resultados", señaló el Dr. Mallolas. El grupo del Hospital Universitario La Paz, del que forma parte, también participa en el ensayo clínico AELIX-003.

Según datos de ONUSIDA, a finales de 2019 había 38 millones de personas con la infección. No obstante, 68% de los adultos y 53% de los niños con VIH estaban en tratamiento antirretroviral. "Está claro que con el tratamiento se ha conseguido aumentar la esperanza de vida de los pacientes significativamente hasta aproximarse a la esperanza de vida de la población general. Que este aumento de esperanza de vida sea o no saludable es otra cosa, de aquí la importancia de la utilización de estos biomarcadores para entender el proceso de envejecimiento, monitorizarlo y poder diseñar intervenciones para revertirlo o minimizarlo", indicó Rodés.

"No podemos negar el avance que hemos conseguido con el control de esta infección", afirmó el Dr. Mallolas. El experto recuerda que el 5 de junio de 2021 se cumplirán 40 años desde el primer caso detectado de sida en Los Ángeles, que lo describía como una nueva enfermedad mortal. Hasta la fecha se estima que 39 millones de personas han fallecido a causa del sida o enfermedades relacionadas. "Mi objetivo es que mis pacientes mueran a los 90 años con VIH, no por él", concluyó.

Este contenido fue originalmente publicado en Univadis, parte de la Red Profesional de Medscape.

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