Se recomienda fotoprotección para las personas con fototipos altos

Doug Brunk

Conflictos de interés

20 de mayo de 2021

Dermatólogos y otros médicos deberían recomendar a sus pacientes con fototipos altos (IV, V, VI) poner en práctica la protección sensible al sol, lo que incluye utilizar prendas de vestir protectoras, mantenerse en la sombra a la intemperie y aplicar un protector solar con color que tenga factor de protección solar de 30 o más en zonas expuestas, de acuerdo con el Dr. Henry W. Lim.[1]

"Además, junto con la protección rigurosa se ha de recomendar a los pacientes el aporte suplementario de vitamina D", comentó el Dr. Lim, exjefe del departamento de dermatología del Henry Ford Health System, en Detroit, Estados Unidos, durante el congreso de la Society for Pediatric Dermatology previo al Congreso de la American Academy of Dermatology (AAD) de 2021.

"Un multivitamínico al día será suficiente para la mayoría de los pacientes. Esto es relevante sobre todo porque de inicio sabemos que los pacientes con fototipos altos tienden a tener menos niveles de vitamina D".

La fotoprotección para las personas con fototipos altos ayuda a reducir al mínimo el desarrollo de fotodermatosis, hiperpigmentación posinflamatoria, erupción polimorfa lumínica y dermatitis actínica crónica.

En un análisis retrospectivo de historias clínicas de 1.080 personas que se llevó a cabo en cuatro centros médicos académicos en Estados Unidos, el Dr. Lim y sus colaboradores encontraron una proporción más alta de erupción polimorfa lumínica y dermatitis actínica crónica en individuos de raza negra y mayor proporción de dermatitis por contacto fotoalérgica, erupciones por fármacos fototóxicos, fitofotodermatitis, porfiria y urticaria solar en individuos caucásicos.

"Otra fotodermatosis pediátrica, el prúrigo actínico, tiende a presentarse con más frecuencia en individuos mestizos y pacientes de ascendencia amerindia. Este es un problema importante, en especial en Latinoamérica", destacó.

En un análisis sistemático de 20 estudios médicos publicados, los investigadores evaluaron la calidad de vida y la repercusión psicológica de las fotodermatosis en pacientes con la afección.[2] Los estudios incluidos en el análisis se basaron en 2.487 adultos y 119 niños. Entre los adultos, el Dermatology Life Quality Index (DLQI) autoadministrado reveló que las fotodermatosis afectan de manera adversa al empleo, la educación y las actividades recreativas en adultos. En los niños el trastorno afectó de forma adversa las actividades a la intemperie y exacerbó los síntomas de los que tenían protoporfiria eritropoyética.

En cuanto al riesgo de cáncer de piel, la asociación entre la exposición a la luz ultravioleta y el desarrollo de melanoma no es tan fuerte en personas con fototipos altos, en comparación con los individuos de tez clara. En un análisis sistemático de 13 estudios sobre el tema, 11 mostraron que no había ninguna asociación; uno demostró relación positiva pequeña en hombres de raza negra y uno demostró asociación débil en hombres hispanoamericanos.[3]

"La conclusión de este análisis es que la protección contra la radiación ultravioleta para la prevención del melanoma en personas con fototipos altos no está respaldada por la mayoría de los estudios. Sin embargo, los autores también observaron que los datos eran de calidad moderada a baja. Deberían realizarse estudios más grandes", indicó el Dr. Lim, quien no intervino en el análisis.

Asimismo, no es fuerte la asociación entre la exposición a la radiación ultravioleta y el desarrollo de carcinoma espinocelular en personas con fototipos altos. "Sin embargo, sabemos que la exposición al sol está relacionada con el desarrollo de carcinoma de células basales en esta población", destacó.

Estudios de componentes del protector solar

El Dr. Lim también resaltó hallazgos de dos estudios relacionados con el efecto de la aplicación de protector solar sobre la concentración plasmática de componentes activos del protector solar, ambos en adultos. En el análisis más reciente, científicos de la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos y sus colaboradores llevaron a cabo un estudio clínico aleatorizado en 48 individuos con fototipos II a IV.[4]

Los participantes aplicaron protector solar en dosis de 2 mg/cm2 a 75% del área de superficie corporal a las 0 horas en el día 1 y 4 veces al día desde el día 2 hasta el día 4 a intervalos de 2 horas. En el curso de 21 días los investigadores recolectaron 34 muestras de sangre de cada participante y evaluaron seis componentes activos de cuatro productos de protección solar: avobenzona, oxibenzona, octocrileno, homosalato, octisalato y octinoxato.

Para todos los componentes activos se detectaron concentraciones de más de 0,5 ng/ml después de una sola aplicación en el día 1. Las concentraciones de más de 0,5 ng/ml se detectaron hasta el día 7 y hasta el día 21 en el caso de oxibenzona. Todos se detectaron en la piel en los días 7 y 14 a través del método de abrasión mediante cinta adhesiva. Los autores recomiendan realizar más estudios para determinar la importancia clínica de estos hallazgos e hicieron hincapié en que los resultados "no indican que los individuos deberían abstenerse de utilizar protector solar".

La FDA pide que se realicen estudios adicionales sobre la tolerabilidad de estos 12 filtros, señaló el Dr. Lim, quien es expresidente de la American Academy of Dermatology. El 26 de febrero de 2019 la FDA emitió una propuesta de norma en torno a los productos farmacéuticos de venta libre que tienen protector solar para uso humano. Proponen que los 16 filtros de luz ultravioleta se clasifiquen en una de 3 categorías: la categoría I incluiría óxido de zinc y dióxido de titanio, generalmente reconocidos como seguros y eficaces. La categoría II incluiría PABA y salicilato de trolamina, que no se utilizan en Estados Unidos y que no son generalmente reconocidos como seguros y eficaces. La categoría III incluiría 12 filtros que carecen de datos de tolerancia insuficientes para determinar si son generalmente reconocidos como seguros y eficaces.

La norma definitiva de la FDA fue programada para darse a conocer en septiembre de 2020, pero como resultado del Coronavirus Aid, Relief, and Economic Security Act (CARES), la FDA "modificará el proceso laborioso de establecimiento de normas y lo convertirá en un proceso de orden administrativo, lo que significa que no tardará mucho en implantarse una monografía. La FDA ha decidido que no habrá una norma final sobre los productos farmacéuticos que contienen protector solar, pero es necesario emitir una orden administrativa propuesta hacia el 27 de septiembre de 2021", añadió el Dr. Lim.

Cuando se haya emitido la orden administrativa final, los fabricantes tendrán al menos 1 año para cumplir con los productos de protección solar que se ofrecen en Estados Unidos. "El plazo aproximado será probablemente hasta 2023", finalizó.

El Dr. Lim declaró ser investigador de Incyte, L’Oreal, Pfizer, y el Patient-centered Outcomes Research Institute, y funge como consultante para Pierre Fabre, ISDIN, Ferndale, La Roche–Posay y Beiersdorf. Ha sido conferenciante en sesiones de educación general patrocinadas por La Roche-Posay y Cantabria Labs.

Este contenido fue originalmente publicado en MDEdge, parte de la Red Profesional de Medscape.

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