El segundo estudio de seroprevalencia en España muestra alta protección contra enfermedades inmunoprevenibles

Andrea Jiménez

Conflictos de interés

13 de mayo de 2021

Encuentre las últimas noticias y orientación acerca de la vacunación contra la COVID-19 en el Centro de información sobre la vacuna contra el SARS-CoV-2.

Mientras las campañas de vacunación contra la COVID-19 avanzan por las distintas comunidades autónomas, un equipo del Instituto de Salud Carlos III acaba de publicar el 2o estudio de seroprevalencia en España.

El trabajo, coordinado desde la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, hace un repaso a la protección de los ciudadanos frente a las enfermedades inmunoprevenibles: poliomielitis, difteria, tétanos, tosferina, sarampión, rubéola, parotiditis, varicela, enfermedad meningocócica invasora por serogrupo C, hepatitis A, hepatitis B, hepatitis C, hepatitis, e infección por virus de inmunodeficiencia humana.

El informe, en el que participaron 10.223 personas, permite conocer el estado inmunitario frente a las infecciones y las coberturas de vacunación por grupos de edad y sexo. Llevada a cabo en 2017, la investigación se publicó a principios de este año, más de dos décadas después del primero, que se hizo en España en 1996. "Probablemente 20 años es demasiado tiempo, pero por cuestiones presupuestarias y logísticas no se pudo realizar antes", comentó Josefa Masa, epidemióloga del Instituto de Salud Carlos III y una de las coordinadoras del estudio, quien añadió que los datos recogidos en el informe "se corresponden con el calendario de vacunación vigente en cada momento, una noticia que destaca la importancia de las vacunas".

En el año 2019 la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya señalaba la reticencia o duda frente a la vacunación como una de las 10 amenazas a la salud mundial durante ese año.[1] El organismo destacó que si bien el sarampión es una de las enfermedades inmunoprevenibles que cuenta con vacunas altamente efectivas, se ha registrado aumento de 30% de los casos registrados a nivel mundial. Aunque las causas de este incremento son diversas, una de las más importantes está relacionada con las dudas de la población sobre la utilidad de la vacunación.

El sarampión es una enfermedad eliminada en España, pero todavía no está erradicada

Según el nuevo estudio de seroprevalencia, el sarampión está muy controlado en España. Los datos señalan descenso de la población con títulos de anticuerpos protectores a partir del grupo de edad de 10 a 15 años hasta 30 a 39 años, una bajada que es más pronunciada en el grupo de 20 a 29 años, lo que puede deberse a la pérdida de protección serológica a medida que pasa el tiempo desde la vacunación con la segunda dosis. Ante esta observación se recomienda evaluar la necesidad de nuevas estrategias de vacunación a medio y largo plazos en ciertos grupos de población en función de su probabilidad de exposición.

La conclusión del estudio refuerza la indicación que el Ministerio de Sanidad ha lanzado desde 2019: la necesidad de vacunación para las personas nacidas entre 1970 y 1980 que no se protegieron ni pasaron la enfermedad. La protección contra el sarampión se inyecta con la triple vírica, que además protege contra la rubéola y las paperas. Esta vacuna triple se aplica desde 1978 y la cobertura ha sido muy alta.

Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas descubrió en 2009 cómo algunas mutaciones en una de las proteínas del virus del sarampión alteran el receptor al que se une el virus para penetrar en la célula y causar cambios tanto en la virulencia de la infección como en el tipo de tejidos que pueden ser afectados.[2]

No obstante, no es necesario vacunarse de manera general de nuevo porque el virus haya mutado, salvo indicación expresa de las autoridades sanitarias ante la identificación de un brote concreto, que podría necesitar una nueva dosis de recuerdo. 

En la actualidad se tienen identificadas 23 variedades genéticas de sarampión, y "la vacuna del sarampión protege contra cualquier variante del virus y aunque esta infección se considera eliminada en España, mientras exista en cualquier parte del mundo ningún país está libre de tenerlo, porque las personas se mueven, lo estamos viendo con el coronavirus. Siempre puede llegar una persona infectada de otro país y producirse un brote", destacó Masa.

Lo mismo pasa con la poliomielitis. Según el informe del Instituto de Salud Carlos III, la prevalencia de anticuerpos neutralizantes frente a poliovirus tipos 1 y 3 es muy alta en todos los grupos de edad, lo que asegura el nivel de población susceptible inferior a 15% necesario para evitar la transmisión en caso de introducción de estos virus. "Esta enfermedad está a punto de ser clasificada como erradicada en el mundo, pero no es así, aunque estemos muy cerca. ¡La viruela es la única infección que hemos conseguido erradicar!", destacó la investigadora.

Otra enfermedad inmunoprevenible que presenta alta inmunidad de la población en España y, por tanto, su eliminación por vacunación, es la rubéola. Los datos de seroprevalencia muestran que actualmente la inmunidad de la población es superior a 95 % en todos los grupos de edad, y más elevada en las mujeres.

Esta afección tiene sintomatología leve, pero una complicación en una mujer embarazada puede ocasionar un síndrome de rubéola congénita. Un programa de vacunación acabó con el problema. "Se empezó a vacunar a las adolescentes para que al momento de embarazarse no se pudieran contagiar. En los años 70 empezaron a vacunar solo a chicas, lo que explica que hayamos encontrado más serologías positivas en mujeres que en hombres", destacó Masa.

Entre las conclusiones extraídas de esta investigación, que permite analizar los cambios ocurridos con el tiempo en la prevalencia de enfermedades y analizar los factores asociados al estado inmunitario frente a cada una de ellas, también destaca el descenso significativo de los niveles protectores de anticuerpos frente al tétanos a partir de los 60 años, lo que justifica la importancia de concientizar tanto a la población como al personal sanitario sobre la necesidad de la vacunación en adultos mayores, grupo de población en el que se encuentra una importante proporción de personas susceptibles.

¿Se debe modificar el calendario de vacunación?

"La cobertura que se alcanza en la vacunación infantil es muy alta, pero en adultos es mucho más baja, salvo para el coronavirus, del que todos quieren recibir la vacuna", agregó la especialista. Aunque los datos recién publicados ya permiten plantear algunas decisiones alrededor del calendario de vacunación, hay que investigar más. "De entrada no parece que haya que cambiar nada importante del calendario. Los resultados son los que se esperaban y confirman lo que ya sabíamos. Por ejemplo, que la parotiditis sigue teniendo alta prevalencia en vacunados, porque la inmunización no es tan efectiva como quisiéramos".

Frente a ciertas publicaciones y un comunicado de la OMS donde se afirma que las coberturas de vacunación infantiles por pandemia iban a disminuir, la experta aseguró que en España no va a ocurrir.[3,4] "En el primer confinamiento algunas vacunas pudieron retrasarse, pero nuestro sistema de salud hace ʹrecapturaʹ: si el niño no ha podido acudir al centro de salud se le vuelve a llamar, por lo que no se modifica la presentación de enfermedades en España".

Como evidencia el informe, España tiene un calendario de vacunación muy bueno, "que destaca por la universalidad. Todos los niños y adultos que están en el país pueden acudir a vacunarse en la atención primaria. Y contamos con dosis suficientes para tener controladas las enfermedades", concluyó la especialista.

Este contenido fue originalmente publicado en Univadis, parte de la Red Profesional de Medscape.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....