La población mexicana podría tener propensión genética para presentar la forma grave de COVID-19

Pablo Hernández Mares

12 de abril de 2021

Encuentre las últimas noticias y orientación acerca de la COVID-19 en el Centro de información sobre el coronavirus (SARS-CoV-2).

GUADALAJARA, MEX. Un equipo de investigadores estudia las características inmunogenéticas de los pacientes con COVID-19 en México. Así lo dio a conocer el Dr. Vicente Madrid Marina en la conferencia Determinantes inmunológicos y genéticos de la infección por SARS-CoV-2 y su progresión a la forma grave de COVID-19, organizada por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), en Cuernavaca, México.

A manera de introducción, el Dr. Madrid, director del área de infecciones crónicas y cáncer del Centro de Investigación sobre Enfermedades Infecciosas del Instituto Nacional de Salud Pública, expuso que nuestros organismos tienen dos tipos de respuesta inmune: una innata y otra adaptativa. "La innata responde a todo agente patógeno y no patógeno, y se caracteriza por varios tipos de células, como fagocitos, células dendríticas, linfocitos NK y complemento; la respuesta inmune adaptativa es dada por los linfocitos B y los linfocitos T, y la diferencia entre estas dos es que la innata no tiene memoria, mientras que la adaptativa sí la tiene; además la primera se da en horas y la segunda puede tardar de días a semanas". El Dr. Madrid añadió que "un elemento común en la respuesta inmune innata y adaptativa contra virus es la presencia de la interleucina-10".

En base a estudios previos, el Dr. Madrid sugirió que las variantes genéticas, polimorfismos de un solo nucleótido, de citocinas proinflamatorias y antiinflamatorias, están involucradas en el establecimiento y desarrollo de una enfermedad viral.[1]

El equipo dirigido por el Dr. Madrid presentó el proyecto de investigación al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y fue aprobado. "Nuestra hipótesis se basó en que 80% de los infectados con SARS-COV-2 presenta una forma leve de la enfermedad o no tiene síntomas, sin embargo, 20% de los pacientes presenta la forma grave y muere por la tormenta de citocinas, que es un evento caracterizado por gran producción de citocinas proinflamatorias, tales como factor de necrosis tumoral alfa e interleucina-6, abundante desde los primeros días de la infección, que se incrementa rápidamente en los pacientes que no sobreviven".

El Dr. Madrid, que ha realizado estudios posdoctorales en el área de inmunología molecular, indicó que la producción de citocinas es un proceso genético altamente regulado que depende de pequeñas variaciones en la región promotora de esos genes.

"Como los diversos polimorfismos de un solo nucleótido están involucrados en el establecimiento y desarrollo de la enfermedad viral, consideramos pertinente identificar cuáles variantes genéticas de citocinas proinflamatorias están implicadas en el establecimiento y el progreso de la enfermedad grave por COVID-19", señaló el clínico.

Asimismo, detalló que el trabajo que realizan en el laboratorio es extraer muestras de ácido desoxirribonucléico (ADN) y ácido ribonucléico (ARN) del genoma de los pacientes y observar las características genéticas que tienen para conocer mejor la enfermedad y ofrecer métodos de diagnósticos y de tratamientos.

"Los pacientes que no sobreviven tienen niveles séricos altos de interleucina-6, dímero D y ferritina al ingreso al hospital. El número de linfocitos es menor a su ingreso. Estos datos claramente indican que las afecciones fisiopatológicas previas al ingreso al hospital determinan la gravedad y el desenlace en pacientes COVID-19", señaló.

Alteraciones en el sistema inmune en COVID-19

"En la respuesta inmune innata encontramos que aumenta la producción de citocinas proinflamatorias, hay reclutamiento de macrófagos tipo 1 que son altamente productores de interleucina-6, interferón gamma e  interferón alfa. Adicionalmente hay falla en la producción de los interferones tipo 1, que son claves para el establecimiento de la enfermedad", destacó el clínico.

En cuanto a la respuesta inmune celular, hay linfopenia, es decir, disminución de linfocitos CD4 y CD8 citotóxicos, Th17 y de Tregs. "La respuesta inmune humoral también está desregulada; las citocinas que favorecen la producción de anticuerpos están disminuidas por acción de citocinas que promueven un proceso inflamatorio grave, algo que se ve reflejado en pacientes recuperados de COVID-19 que tienen bajos niveles de anticuerpos o disminuyen pocas semanas después", detalló.[2]

Ochenta por ciento de los pacientes infectados tiene buena respuesta inmune que elimina al virus y el promedio global de letalidad por SARS-COV-2 es de 2,2. Sin embargo, en México se han alcanzado niveles de hasta 8,6, incidiendo sobre todo a pacientes de 45 a 70 años de edad, en contraste con el resto del mundo, donde los pacientes mayores de 85 años han sido los más afectados.

De acuerdo con el Dr. Madrid, un estudio realizado en el Instituto Nacional de Salud Pública publicado este año en International Journal of Epidemiology analizó pacientes sin comorbilidades y pacientes con una, dos, tres o más, y concluyó que para encontrar diferencia estadísticamente significativa se requieren por lo menos 3 comorbilidades.[3]

"La letalidad en México en parte está dada por las comorbilidades, pero en parte no, y quizá pensamos que existen factores genéticos que contribuyen a ello; en otro estudio hecho por el Dr. Jaime Berumen (no publicado) se encontró que ser indígena confiere alto riesgo de ser infectado por virus, y consecuentemente, alto riesgo de morir; estos datos sugieren que la población mexicana quizá tenga genes propios que la hagan sensible a enfermar o tener una forma grave de la enfermedad", argumentó el especialista, que es parte del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel III.

Entre las conclusiones preliminares se encuentra que el análisis de las características sociodemográficas y clínicas de casos positivos de COVID-19 muestra comportamiento epidemiológico conocido y reportado hasta el momento. "El mayor cuadro grave tiene prevalencia en el sexo masculino, concentrándose en personas mayores a 45 años de edad, como lo reportado por el Instituto Nacional de Salud Pública y por el artículo de Eric Monterrubio, y asociándose a población mexicana con comorbilidades, principalmente hipertensión arterial", indicó el Dr. Madrid.

"La frecuencia alélica de los polimorfismos de un solo nucleótido -572 y -1615 del gen interleucina-6 muestra diferencia significativa en pacientes con forma leve de la COVID-19, comparado con la población sin enfermedad. El análisis de expresión de las citocinas interleucina-6, interferón alfa e interferón gamma demuestra que la expresión en casos leves de la enfermedad es muy baja, por lo que se presume que los niveles de expresión de estas citocinas será mayor en los casos moderados y graves que se evalúan en este momento", concluyó.

El Dr. Madrid ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Siga a Pablo Hernández Mares de Medscape en español en Twitter @pablohmares..

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....