MEDICINA DE IMPACTO

Soluciones intravenosas: desaprendiendo lo aprendido

El pódcast de Medscape en español

Dr. Aldo Rodrigo Jiménez Vega;  Dr. Alejandro Yared Meraz Muñoz

Conflictos de interés

19 de marzo de 2021

En este contenido

Consideraciones para el uso de soluciones intravenosas

Estado de volumen

Pacientes con hipervolemia (insuficiencia cardiaca, cirrosis, enfermedad renal crónica) no se beneficia de soluciones intravenosas y están contraindicados. Limitar su uso al máximo.

  • Pacientes con hipovolemia; sin hiponatremia y estado ácido-base normal, se prefiere el uso de soluciones balanceadas para la reanimación inicial. 

  • En pacientes que no tienen vía oral (p. ej., posquirúrgicos) se recomiendan para mantenimiento soluciones balanceadas 30 ml/kg. Se recomienda agregar 1 mEq/kg/día de potasio y 50 a 100 g de glucosa. 

Sodio sérico

  • No utilizar soluciones hipotónicas en el contexto de hiponatremia. Las soluciones glucosadas están contraindicadas. 

  • Utilizar soluciones hipotónicas (solución salina a 0,45% o solución glucosada) cuando exista hipernatremia.

  • La solución salina a 3% está reservada para casos de hiponatremia aguda sintomática o casos de hiponatremia grave de difícil manejo. Se sugiere que consulten un nefrólogo o un especialista en medicina interna antes de dejar una de estas soluciones. 

Osmolaridad

  • En el caso de pacientes con riesgo de edema cerebral, o con este, no utilizar soluciones hipotónicas. 

Estado ácido base

  • En el contexto de alcalosis metabólica se debe utilizar solución salina a 0,9%.

  • Si hay pérdidas importantes de bicarbonato y/o acidosis metabólica no anion gap moderada a grave podemos utilizar solución isotónica con bicarbonato. 

  • El estudio BICAR-ICU señala que el uso de una solución de bicarbonato hipertónica 4,2% (para disminuir el aporte de líquido) en pacientes críticos con acidosis metabólica disminuye la incidencia de lesión renal aguda y hemodiálisis.[6] 

Perla
Para realizar una solución isotónica con bicarbonato: diluir 3,5 frascos de bicarsol (50 ml con 44,5 mEq de bicarbonato de sodio) en 1 litro de agua inyectable.

¿Cuándo usar albúmina?

La albúmina es el único coloide con indicaciones precisas; puede ser hiperocótica a 20% a 25% o la podemos hacer isooncótica a 4%. Principalmente la utilizamos en pacientes con cirrosis.

  • Albúmina 1 g/kg (máx 100 g) al día como expansor de volumen en pacientes con cirrosis con lesión renal aguda y sospecha de síndrome hepatorrenal. 

  • Después de una paracentesis > 5 litros, reponer 8 g de albúmina por litro de ascitis removido (incluyendo los 5 litros iniciales).

  • En peritonitis bacteriana espontánea infundir 1,5 g/kg de albúmina al momento del diagnóstico y 1 g/kg a las 72 horas. La solución de albúmina a 4% se puede utilizar para la reanimación de pacientes. 

¿Por qué no funciona la albúmina mejor que los cristaloides para la reanimación de pacientes?

Esto se explica por la teoría del glicocálix, que es una capa de glicoproteínas y glucosaminoglucanos que tapiza al endotelio vascular evitando la fuga de proteínas. En pacientes sépticos este glicocálix está dañado, permitiendo la fuga de albúmina al espacio extravascular, perdiendo de esta forma sus propiedades hiperoncóticas, es decir, deja de jalar agua al espacio intravascular.

Comentario

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