COMENTARIO

Tratamiento psicofarmacológico con psicodélicos: la incógnita por resolver

Dr. José J. Mendoza Velásquez

Conflictos de interés

15 de marzo de 2021

El fenómeno de la microdosificación es la ingestión regular de cantidades muy pequeñas de sustancias psicodélicas. La microdosificación produce efectos agudos mínimos de estas sustancias, pero la mayoría de los usuarios reporta una diversidad de beneficios para la salud y el bienestar general a largo plazo.

Hasta este momento, aun cuando la legalización de algunas sustancias psicotrópicas ilegales es tema de debate, el clima legal y burocrático sobre los psicodélicos no ha permitido una investigación correcta de sus efectos.

Recientemente en México se aprobó el uso medicinal de la marihuana, así como para fines lúdicos.

Algunos estudios revelaron aumento general en el funcionamiento psicológico, aunque con evidencia limitada de los efectos residuales en los días siguientes a la administración. Los resultados revelaron reducciones en los niveles de depresión y estrés, y niveles más bajos de inatención. Sin embargo, esto no exime que a diferencia de los fármacos, el uso de drogas psicodélicas posee un marco de creencias y expectativas preexistentes, y además el efecto de la microdosificación debe sistematizarse tanto en pacientes que hayan experimentado la sustancia como en quienes nunca lo hayan hecho, y de manera enmascarada.

Un estudio en particular describió que todos los participantes consideraban que la microdosificación tendría grandes beneficios; no obstante, los resultados finales fueron distintos. En general el efecto fue moderado y transitorio.

El reto farmacológico

La práctica de la microdosis de psicodélicos debe partir de su definición: esto se refiere a la ingestión o indicación de cantidades subalucinógenas de una sustancia psicodélica (ácido lisérgico o psilocibina, principalmente). Hacia los últimos años, ante la resistencia al tratamiento o el rechazo del mismo, ha crecido en popularidad. El número de personas comentando estos temas en redes sociales aumenta; tan solo en San Francisco en Reddit (subreddit microdosing) existen más de 40.000 participantes. La naturaleza de las sustancias y la visión general de la industria farmacéutica han modificado la expectativa y los reportes sobre los resultados.

Debido a la familiaridad creciente, la sustancia, el tema, el uso frecuente y los constantes reportes de mejora, particularmente en depresión resistente, es importante documentar sus efectos farmacológicos reales, su eficacia bajo evaluación sistemática, para contemplar una posible aprobación en uso clínico y generar el conocimiento suficiente de la farmacocinética con el fin de encontrar la vía para producir modificación de la misma y evitar el efecto alucinógeno.

Psilocibina y dietilamida del ácido lisérgico (LSD) son los dos psicodélicos más utilizados para la microdosis.

La mayoría de los informes anecdóticos se centra en las experiencias positivas con la microdosificación. Sin embargo, existen evidencias débiles sobre la dosificación y los métodos relacionados, por lo que las investigaciones futuras también deberían centrarse en la mejora del proceso desde una aproximación científica y sobre los riesgos potenciales de la administración continua y en ocasiones de múltiples sustancias aun en dosis bajas.

Los psicodélicos son una clase de sustancias psicoactivas que inducen efectos complejos de comportamiento, psicológicos y fisiológicos, principalmente a través de la activación de los receptores de serotonina 5-HT2A. Sin embargo, el interés aumenta y es necesario que las autoridades de salud tomen parte activa en la regulación e investigación del tema.

Estudios recientes señalan que la integración de rituales de ayahuasca, hongos de psilocibina, y sapo bufo en diferentes modelos de tratamiento con fines psicoterapéuticos han demostrado ser efectivos para pacientes con problemas de dependencia a sustancias, depresión, trastornos alimenticios, estrés postraumático y duelos complicados; entre otros trastornos, y en forma más reciente, la microdosificación bajo control es una opción más segura.[1,2,3]

No obstante, hay muy pocos estudios a mayores escalas o con rigores científicos que han abordado específicamente este tema y no existe consenso científico acordado sobre qué implica microdosis.[4,5]

En el futuro el uso de psilocibina podría enfrentarse a un proceso de aprobación en uso clínico debido a su farmacocinética de corta duración.[6]

Psilocibina

Existen nuevas publicaciones de hallazgos sobre los efectos de los psicodélicos en dosis altas y, en general, la investigación sugiere que estas sustancias pueden tener efectos beneficiosos en una variedad de dominios psicológicos, cognitivos, afectivos y psicosociales en forma segura.

Estos hallazgos se suman al interés cultural actual en torno a las microdosis, particularmente de psilocibina y la investigación sobre el papel de los psicodélicos en el cerebro y los posibles mecanismos neuronales de la microdosificación.[7]

Las investigaciones sobre las microdosis aún son insuficientes y acerca de su seguridad existe controversia, ya que algunos individuos a veces tienen experiencias perturbadoras con psicodélicos, incluidas emociones negativas, alteraciones de la percepción e incluso síntomas psicóticos. Sin embargo, en general los psicodélicos no son adictivos y los estudios de población a gran escala no han encontrado ninguna asociación entre su uso y resultados negativos de salud mental.[8]

La investigación longitudinal incluso sugiere que el uso de psicodélicos durante toda la vida puede estar asociado con niveles más bajos de angustia psicológica y reducción de la tendencia al suicidio.[9,10]

Los psicodélicos se encuentran entre las sustancias menos dañinas, con muchos menos riesgos personales y sociales que las drogas legales, como el alcohol y el tabaco, y particularmente las dosis involucradas en la microdosificación son considerablemente más pequeñas que las dosis típicas, por lo que puede parecer razonable suponer que los riesgos se reducirían, pero vale la pena señalar que los psicodélicos generalmente se toman con poca frecuencia, por lo que la administración a largo plazo puede implicar riesgos desconocidos.[11]

La administración repetida de psicodélicos conduce a un desarrollo muy rápido de tolerancia, conocido como taquifilaxis, fenómeno que se cree es el resultado de la regulación a la baja del receptor 5-HT2A. Sin embargo, este efecto se relaciona más al ácido lisérgico y la mescalina, y solo se ha descrito tolerancia cruzada entre psilocibina y ácido lisérgico, por lo que la tolerancia a este puede generar tolerancia a los efectos de psilocibina.

Ayahuasca

La ayahuasca es una bebida con propiedades psicodélicas, elaborada a partir de la vid Banisteriopsis caapi y otras mezclas que incluyen hojas de chakruna (Psychotria viridis) o chagropanga (Diploterys cabrerana). Estas plantas contienen N, N-dimetiltriptamina.[12]

La vid Banisteriopsis caapi contiene betacarbolinas (harmina, harmalina y tetrahidroharmina) que actúan como potentes inhibidores de la monoaminooxidasa.

Ayahuasca ejerce sus propiedades psicoactivas a través de sus acciones sobre el sistema serotoninérgico y dopaminérgico y como otros psicodélicos similares, probablemente también afecta el sistema glutamatérgico.

La investigación clínica ha indicado que la ayahuasca es fisiológicamente benigna en parámetros de dosis promedio.

Los miembros de algunas iglesias ingieren ayahuasca dos veces al mes en promedio, y estudios farmacológicos realizados sobre ellos orientaron que su uso regular en un entorno propicio es razonablemente seguro y no muestra toxicidad a largo plazo, y no hay evidencia de deterioro de la salud mental, deterioro cognitivo o efectos psicosociales comúnmente asociados con drogas de abuso; asimismo, su uso se ha relacionado con influencias positivas sobre la salud física y mental, particularmente la disminución del uso de otras sustancias psicoactivas.

Sin embargo, el uso de ayahuasca está contraindicado en ciertas afecciones psiquiátricas y físicas. Estas incluyen predisposición a la psicosis, lesiones del aparato digestivo, insuficiencia hepática y renal grave, enfermedades cardiovasculares y en el uso de psicofármacos.

Para algunos pacientes y cuando se usa apropiadamente, ayahuasca parece ser una herramienta terapéutica eficaz para el tratamiento de la dependencia de sustancias. El estigma relacionado con enfoques terapéuticos no convencionales, incluida la terapia asistida por psicodélicos, debería ser a partir de una evaluación estrictamente científica, que pueda brindar novedosos mecanismos o nuevas estrategias de tratamiento que podrían ser eficaces el tratamiento por abuso de sustancias.

Ácido lisérgico

Dietilamida del ácido lisérgico se estudió desde la década de 1950 hasta la de 1970 para evaluar los cambios de comportamiento y personalidad, así como la remisión de los síntomas psiquiátricos en varios trastornos.[13] El ácido lisérgico se utilizó en el tratamiento de la ansiedad, la depresión, las enfermedades psicosomáticas y la adicción. Sin embargo, la mayoría de los estudios no se realizó bajo los estándares contemporáneos, y han sido necesarias varias décadas para que resurgiera el interés en la investigación del ácido lisérgico y su potencial terapéutico para la psiquiatría.

A pesar de la heterogeneidad de diseño de los ensayos clínicos, se observaron resultados positivos, revelando el potencial terapéutico del ácido lisérgico para reducir la sintomatología psiquiátrica, principalmente en el alcoholismo. La gran mayoría de los autores describen cambios significativos y positivos a corto plazo en los pacientes, a pesar de que en algunos estudios se observó importante homogeneización entre el grupo de tratamiento con ácido lisérgico y el grupo control en el seguimiento a largo plazo.

La evidencia hasta la fecha es más sólida para el uso de ácido lisérgico en el tratamiento del alcoholismo. A pesar de la dificultad de diseñar ensayos clínicos doble ciego adecuados con esta sustancia, son necesarios nuevos estudios que se ajusten a los estándares modernos para fortalecer nuestro conocimiento sobre su uso y abrir nuevas puertas en el futuro.

Es importante conocer que administración diaria de ácido lisérgico conduce esencialmente a pérdida completa de la sensibilidad a los efectos de la droga desde el día 4.[14,15] En los seres humanos se produce tolerancia cruzada entre la mescalina y el ácido lisérgico y entre psilocibina y ácido lisérgico.[16,17]

Un panorama alentador 

La investigación farmacológica aparentaba haber llegado a una meseta en la que ninguna molécula parecía ser prometedora hasta la aparición de las investigaciones sobre la ketamina y el reciente interés en la administración farmacológica de psicodélicos. Sin embargo, esta nueva área de la psiquiatría sigue limitada debido a la dificultad de las investigaciones multicéntrica ligadas a la prohibición de las sustancias, asi como la ambivalencia medica ante estas.

Aún queda mucho por conocer, pero el panorama sobre este nuevo grupo de tratamientos es alentador y con la llegada de la nueva disposición gubernamental sobre las regulaciones sobre moléculas psicotrópicas, quizá se de la oportunidad a un nuevo y totalmente desconocido espacio en la salud mental.

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