Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte, pero todavía no se aclara el impacto de la COVID-19

Megan Brooks

Conflictos de interés

8 de febrero de 2021

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Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en Estados Unidos y en todo el mundo, de acuerdo con la actualización estadística anual sobre cardiopatía e ictus de la American Heart Association.[1]

Sin embargo, la categoría número uno, basada en los datos de mortalidad de 2018, probablemente se verá afectada en lo sucesivo por la pandemia de COVID-19.

"Todavía estamos a la espera de las cifras finales de 2020, pero consideramos que las muertes por COVID-19 estarán entre las tres a cinco causas principales de muerte en 2020, más probablemente la número tres, en lo que respecta a la causa general de muerte en nuestro país", señaló el presidente del grupo de redacción, Dr. Salim Virani, Ph. D., de Baylor College of Medicine y Michael E. DeBakey Veterans Affairs Medical Center, en Houston, Estados Unidos.

"Prevemos que los efectos directos e indirectos de la COVID-19 sobre las enfermedades cardiovasculares continuarán en los próximos años", destacó el Dr. Virani.

Las estadísticas sobre cardiopatía e ictusde la American Heart Association-Actualización 2021 fueron publicadas el 27 de enero en la versión electrónica de Circulation.

Algunos de los hallazgos clave:

  • Entre 2015 y 2018, 126,9 millones de adultos estadounidenses (49,2%) tuvieron alguna forma de enfermedad cardiovascular, como arteriopatía coronariainsuficiencia cardiaca, ictus o hipertensión y 58,8% de las mujeres de raza negra no hispanoamericanas y 60,1% de los hombres de raza negra no hispanoamericanos tuvieron enfermedades cardiovasculares.

  • En 2018 la arteriopatía coronaria fue la principal causa (42,1%) de las muertes atribuibles a enfermedades cardiovasculares en Estados Unidos, seguida de ictus (17,0%), hipertensión (11,0%), insuficiencia cardiaca (9,6%), arteriopatía (2,9%) y otras enfermedades cardiovasculares (17,4%).

  • Solo en 2017 las enfermedades cardiovasculares cobraron 868.662 vidas de estadounidenses. Las enfermedades cardiovasculares producen la muerte de más estadounidenses cada año que todas las formas de cáncer y enfermedades crónicas de vías respiratorias bajas en combinación.

  • En todo el mundo, las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de muerte, y produjeron la muerte de cerca de 18,6 millones de personas en 2019. Esto refleja incremento de 17,1% en relación con la década previa. Hubo más de 523,2 millones de casos de enfermedades cardiovasculares en 2019, aumento de 26,6% en relación con los casos de 2010.

En ninguno de los datos se tiene en cuenta la COVID-19. "Nos preocupa cuál será el impacto global de la pandemia a largo plazo sobre las enfermedades cardiovasculares, no solo los efectos agudos", puntualizó el Dr. Virani a Medscape.

"La COVID-19 no solo ocasiona daño cardiaco, sino que también sabemos que hay retraso en la atención a personas que sufren infarto de miocardio o ictus, lo cual puede dar lugar a desenlaces más desfavorables.

Este es un efecto indirecto que la COVID-19 ha tenido sobre la mortalidad por enfermedades cardiovasculares", destacó.

"También nos preocupa que la dieta y la actividad física se hayan deteriorado durante la pandemia, así como la carga que la pandemia ha ejercido sobre la salud mental y el bienestar que también puede afectar la forma en que cuidamos de nuestra salud cardiovascular", añadió el Dr. Virani.

Primer capítulo sobre embarazo

En la actualización estadística de este año se dedicó un capítulo nuevo a los desenlaces adversos del embarazo, que se sabe incrementan el riesgo de enfermedades cardiovasculares en madres y lactantes.

Las complicaciones del embarazo, que incluyen trastornos hipertensivos, diabetes gestacional, nacimientos prematuros y de pequeños para la edad gestacional, ocurren hasta en 20% de todos los embarazos en Estados Unidos.

"Estas complicaciones del embarazo se asocian con aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares en la madre, pero también en la descendencia", agregó el Dr. Virani.

"Resaltar estas complicaciones del embarazo permite a los médicos enfocarse mediante atención de seguimiento periódica en las mujeres que pueden haber tenido estos trastornos durante la gestación y su progenie", finalizó.

Esta actualización estadística fue preparada por un grupo de redacción de voluntarios por parte del Council on Epidemiology and Prevention Statistics Committee and Stroke Statistics Subcommittee de la American Heart Association. El Dr. Virani refiere apoyo con beca del Department of Veterans Affairs, la World Heart Federation, la American Heart Association y la American Diabetes Association; y honorarios del American College of Cardiology.

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