COMENTARIO

En hipertensión arterial los fármacos funcionan, pero mucho mejor a la hora de acostarse

Dr. Javier Guetta

Conflictos de interés

5 de febrero de 2021

COLABORACIÓN EDITORIAL

Medscape &

En este contenido

Resultados

Se reclutó un total de 22.654 pacientes con hipertensión arterial conocida entre 2008 y 2018 en 40 centros de España en los que participaron 292 médicos. Fueron excluidos 2.879 (12,7%) pacientes que resultaron ser normotensos en el monitoreo ambulatorio de presión arterial inicial, 607 (2,7%) que tuvieron monitoreo ambulatorio de presión arterial basal inválido y 84 (0,4%) debido a seguimiento inferior al requerido de 1 año.

De los 19.084 (84%) pacientes restantes se aleatorizaron 9.552 a recibir el tratamiento al despertar y 9.532 a recibirlo antes de acostarse. Algunas características basales de la población fueron: 56% hombres, edad media: 60,5 ± 13,7 años, 43% obesidad, 29,4% enfermedad renal crónica y 23,9% diabetes de tipo 2.

La monoterapia prescripta con más frecuencia en ambos grupos fue la de bloqueantes de los canales de calcio (34,8%) o los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (24,4%). Los tratamientos de combinación dual más comunes fueron bloqueantes de los receptores de angiotensina/inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina con un diurético (43%), y la terapia triple más común consistió en bloqueantes de los receptores de angiotensina/inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina con diurético y bloqueantes de los canales de calcio (69%).

El análisis final observó que los pacientes del grupo de toma matutina tomaron significativamente más fármacos que el grupo de toma nocturna (1,8 ± 0,89 frente a 1,71 ± 0,93; p < 0,001).

Hubo diferencia significativa en 10 de 13 diferentes medidas y variables de la presión arterial, todas a favor del grupo de la toma nocturna. Tal es el caso de la presión arterial sistólica media de 48 horas que fue de 125,6 ± 14,5 mm Hg en el grupo de toma matutina, en comparación con 124,3 ± 12,9 mm Hg (p < 0,001) del grupo de tratamiento de toma nocturna.

Los autores encontraron que la disminución de la presión arterial sistólica durante el sueño es el predictor más significativo de reducción del riesgo de eventos cardiovasculares. La incidencia de pacientes non dipper se redujo de manera estadísticamente significativa en el grupo que recibió el tratamiento antes de acostarse.

En una mediana de seguimiento de 6,3 años, 3246 (17%) pacientes presentaron eventos; 1.752 (9,2%) experimentaron el criterio de valoración primario combinado (infarto de miocardio: n = 274; revascularización coronaria: n = 302; insuficiencia cardiaca: n = 521; ictus: n = 345; muerte por enfermedad cardiovascular: n = 310). El análisis se ajustó por variables como la edad, el sexo, la diabetes de tipo 2, la enfermedad renal, el tabaquismo y los niveles de colesterol.

Los pacientes que recibieron tratamiento a la hora de acostarse tuvieron hazard ratio (HR) menor de manera estadísticamente significativa del criterio de valoración primario, en comparación con quienes recibieron tratamiento al despertar (HR: 0,55; IC 95%: 0,50 a 0,61; p < 0,001).

Para los criterios de valoración secundarios que se analizaron por separado hubo reducción significativa en todos los componentes (p < 0,001): muerte por enfermedad cardiovascular (HR: 0,44; IC 95%: 0,34 a 0,56); infarto de miocardio (HR: 0,66; IC 95%: 0,52 a 0,84); revascularización coronaria (HR: 0,60; IC 95%: 0,47 a 0,75); insuficiencia cardiaca (HR: 0,58; IC 95%: 0,49 a 0,70), e ictus (HR: 0,51; IC 95%: 0,41 a 0,63).

El total de eventos en el grupo de tratamiento matutino fue de 1.566 y en el grupo de tratamiento nocturno fue de 888, con reducción absoluta de riesgo de 7,08 (IC 95%: 6,13 a 8,02) y número necesario a tratar de 14,13 (IC 95%: 12,46 a 16,30).

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....