TENDENCIA CLÍNICA

Síndromes de COVID-19

Ryan Syrek

Conflictos de interés

30 de octubre de 2020

Semanalmente identificamos un término de búsqueda frecuente, analizamos qué causó su popularidad y presentamos una infografía relacionada. Si tiene una sugerencia sobre cuál es la Tendencia Clínica destacada y por qué compártala con nosotros en Twitter o Facebook. Encuentre las últimas noticias y orientación acerca de la COVID-19 en el Centro de información sobre el coronavirus (SARS-CoV-2).

Nuevos hallazgos y fenómenos relacionados con un trastorno llamado COVID-19 persistente dieron lugar a la Tendencia clínica de esta semana.

La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), en colaboración con las asociaciones de pacientes Long Covid ACTS, elabora un nuevo kit de atención básica al paciente con COVID-19 persistente que servirá de guía anticipada para el médico y amparará a los afectados por esta forma de la enfermedad, en tanto arriba un protocolo definitivo más detallado, actualmente en desarrollo.

Un análisis de la evidencia científica disponible en individuos con síntomas persistentes de COVID-19, publicado por el National Institute for Health Research, reveló que el COVID-19 persistente puede no ser un síndrome sino hasta cuatro (ver infografía). El artículo incluyó un análisis de síntomas recidivantes en pacientes hospitalizados y no hospitalizados con COVID-19. Se informaron afecciones persistentes en: sistema respiratorio, cerebro, corazón y sistema cardiovascular, riñones, intestino, hígado e incluso la piel.

Aunque muchos pacientes se restablecieron al cabo de 2 a 3 semanas, se ha notificado un número creciente de casos de COVID-19 persistente. Estos pacientes con afectación persistente refieren frustración con los médicos que han ignorado sus síntomas. Expertos han expresado inquietud en torno a si se está haciendo lo suficiente para estudiar y tratar los efectos de COVID-19 a largo plazo. Investigadores están explorando posibles relaciones entre COVID-19 persistente, encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica y otras enfermedades por virus.

Aun en quienes no se considera que tienen síntomas persistentes, el restablecimiento tras COVID-19 puede ser difícil. La tolerancia al ejercicio puede tardar de 2 a 3 meses o más en volver a la condición física pre-COVID-19. Síntomas relacionados con el corazón como palpitaciones residuales y taquicardia persistentes se han informado sin alguna inflamación residual. Es importante el alcance del problema potencial. Como lo puntualizó un experto, dado que hay millones de casos, si aunque sea 10% tienen síntomas persistente, esto significaría la afluencia de cientos de miles de nuevos pacientes que requieren atención continuada en los sistemas de atención a la salud en el mundo.

Más allá de los efectos físicos a largo plazo, la repercusión psicológica duradera de COVID-19 ha recibido un nombre: coronafobia. Aunque el término se utiliza en general para la ansiedad e inquietud que se presentan en respuesta a la pandemia, los investigadores han formalizado una definición de los efectos a largo plazo sobre la salud mental. Artículos recientes indican que la coronafobia es más probable entre las personas que se sienten vulnerables a la enfermedad, tienen predisposición a la ansiedad o problemas de incertidumbre.

Aunque quienes atienden a pacientes con COVID-19 siguen inmersos en las inquietudes a corto plazo, los problemas a largo plazo son cada vez más un tema de interés. Esto explica por qué los síndromes de COVID-19 representan la Tendencia clínica de esta semana.

Para más información sobre la presentación clínica de COVID-19, lea aquí.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....