Una de cada 10 mujeres embarazadas tiene prueba positiva para SARS-CoV-2 y la mayoría es asintomática

Kate Johnson

Conflictos de interés

18 de septiembre de 2020

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A una de cada 10 mujeres hospitalizadas embarazadas o recientemente embarazadas se les diagnosticó COVID-19, pero hasta tres cuartas partes era asintomática al establecerse el diagnóstico, de acuerdo con un análisis sistemático dinámico del Consorciode análisis sistemático dinámico PregCOV-19.[1]

El estudio, publicado en BMJ, muestra aumento del riesgo de parto prematuro, así como la necesidad de ventilación mecánica en estas mujeres, escribieron John Allotey, Ph. D., de la University of Birmingham, en Birmingham, Reino Unido, y sus colaboradores. Los hallazgos "producirán una sólida base de evidencia para las guías dinámicas sobre COVID-19 y embarazo", señalaron.

En el análisis sistemático se incluyeron 77 estudios, de los cuales un tercio provenía de Estados Unidos y otro de China; los estudios restantes procedían de Bélgica, Brasil, Dinamarca, Francia, Israel, Italia, Japón, México, Países Bajos, Portugal, España y Reino Unido.

Los estudios incluyeron mujeres con COVID-19, de las cuales 13.118 estaban embarazadas o en el periodo posparto o posaborto, y 83.486 se hallaban en edad de procrear, pero no estaban embarazadas. Algunos estudios también incluyeron mujeres embarazadas sanas para comparación.

En las mujeres embarazadas y recientemente embarazadas los síntomas de COVID-19 más frecuentes fueron fiebre (40%) y tos (39%), siendo la linfocitopenia (35%) y la elevación de los valores de proteína C reactiva (49%) los hallazgos de laboratorio más comunes. Las embarazadas y las recientemente embarazadas con COVID-19 tuvieron menos probabilidad de presentar fiebre (odds ratio [OR]: 0,43) y mialgias (OR: 0,48), en comparación con no embarazadas en edad de procrear con COVID-19, informaron los autores.

Las tasas totales de parto prematuro y parto prematuro espontáneo en las mujeres positivas para SARS-CoV-2 fueron de 17% y 6%, respectivamente. El Dr. Allotey y sus colaboradores señalaron que "estos partos prematuros podrían tener indicaciones médicas, ya que las tasas totales de partos prematuros espontáneos de embarazadas con COVID-19 en general fueron similares a las observadas en el periodo prepandémico". Hubo 18 óbitos fetales y 6 decesos neonatales en la cohorte de COVID-19.

En general 73 (0,1%) de las embarazadas con COVID-19 confirmada murieron por alguna causa, y a 13% se le diagnosticó COVID-19 grave. Los factores de riesgo maternos asociados con infección grave fueron edad más avanzada (OR: 1,78), índice de masa corporal elevado (OR: 2,3), hipertensión crónica (OR: 2,0) y diabetes preexistente (OR: 2,51). En comparación con las mujeres no embarazadas con COVID-19, las embarazadas o recientemente embarazadas con la infección tuvieron más riesgo de ingresarse en unidades de cuidados intensivos (OR: 1,62) o necesitar ventilación mecánica (OR: 1,88).

El ensayo incluyó estudios publicados entre el 1 de diciembre de 2019 y el 26 de junio de 2020, pero el análisis sistemático dinámico implicará actualizaciones semanales de la búsqueda, realizándose análisis cada 2 - 4 semanas, e informándose a través de un sitio web específicamente destinado a ello.

El valor de un metanálisis dinámico

Al pedirle su comentario sobre los hallazgos, la Dra. Torri Metz, subespecialista en medicina materno-fetal en la University of Utah, en Salt Lake City, Estados Unidos, expresó sorpresa por la tasa de infección de 10% en la población de embarazadas y recientemente embarazadas. "Esta es más alta que lo que se ha observado actualmente en muchos hospitales en Estados Unidos. Es posible que sobreestime el riesgo real, pues muchos de estos estudios fueron publicados en etapa temprana de la pandemia y en general no se muestreó a mujeres embarazadas para identificar el SARS-CoV-2".

Señaló la utilidad de un metanálisis dinámico por cuanto se actualizará con regularidad a medida que surjan nuevos datos. "Durante este tiempo de publicaciones rápidamente acumuladas sobre la infección COVID-19, a los médicos les resultará útil tener un recurso en el cual se puedan combinar los datos disponibles en una fuente".

Y todavía hay algunas interrogantes destacadas que cabe esperar que los nuevos estudios esclarezcan, añadió. "Los autores encontraron que muchos factores de riesgo para enfermedad grave, como diabetes, obesidad e hipertensión arterial en adultas no embarazadas son los mismos en la población gestante. Lo que aún se desconoce es si las pacientes embarazadas con COVID-19 tienen más riesgo que las que no gestantes. Los autores señalaron que esta información todavía es escasa y está muy influenciada en este análisis publicado por un estudio de los Centers for Disease Control and Prevention, en el cual la mayoría de las pacientes tenía antecedente gestacional desconocido. Tampoco sabemos si la COVID-19 se asocia con alguna malformación congénita, pues la mayoría de las mujeres con COVID-19 en el primer trimestre aún no ha dado a luz".

La Dra. Malavika Prabhu, ginecoobstetra en Weill Cornell Medicine, en Nueva York, Estados Unidos, añadió que "este análisis sistemático y metanálisis es una recopilación de otros estudios realizados en otras partes del mundo; confirma que las embarazadas con trastornos médicos preexistentes, como diabetes, hipertensión y obesidad, tienen más riesgo de COVID-19 grave, y que las gestantes con COVID-19 tienen más riesgo de ventilación mecánica, en comparación con las mujeres no embarazadas con COVID-19, en particular si tienen un trastorno médico preexistente".

Añadió que la tasa de parto prematuro de mujeres positivas para SARS-CoV-2 es "compleja de interpretar, dado que la tasa total de parto prematuro potencialmente incluyó muchos partos prematuros con indicaciones médicas (lo cual era de esperar), y no se incluyó un grupo de comparación para la presentación de parto prematuro espontáneo".

Otras preguntas destacadas en torno a los embarazos de personas con COVID-19 consisten en saber si se asocian con preeclampsia o lactantes más pequeños o de crecimiento restringido, y por qué la tasa de partos por cesárea es elevada. "Sin embargo, algunas interrogantes son difíciles de responder con estos datos, porque reflejan principalmente una infección por el SARS-CoV-2 cercana al parto, no una que ocurrió varios meses antes de un parto", destacó.

La Dra. Deborah Money, profesora de obstetricia, ginecología y medicina en la School of Population and Public Health, University of British Columbia, en Vancouver, Canadá, comentó que "este es un grupo que ha estado realizando análisis sistemáticos dinámicos continuados de la literatura, evaluando desenlaces en el embarazo. Publican su información en tiempo real en su sitio web, de manera que muchos de nosotros en este campo damos seguimiento a estas publicaciones, pues su metodología es robusta y trabajan intensamente para incluir solo ensayos de alta calidad y evitar duplicación de casos en múltiples estudios. Ha sido problemática la publicación repetida de los mismos casos graves de COVID-19 en la literatura".

Esto "amplifica la importancia de recolectar datos específicos de canadienses para garantizar que comprendamos si esta clase de resultados también se observará en Canadá. Los datos presentados en este estudio representan resultados de una amplia variedad de países con diferentes métodos de recolección de información sobre embarazo y sistemas de atención prenatal muy variables. Esto vuelve aún más importante nuestro estudio pan-canadiense de desenlaces de COVID-19 en mujeres embarazadas y sus lactantes, CANCOVID-Preg", señaló.

"A nivel global, todos debemos continuar vigilando los desenlaces de COVID-19 en el embarazo para minimizar la repercusión adversa en las mujeres y sus lactantes", concluyó la Dra. Money, quien no intervino en el estudio.

El estudio fue financiado en parte por la Organización Mundial de la Salud y Katieʹs Team, grupo de participación de pacientes y público implicado en la salud de las mujeres. La Dra. Metz es la investigadora principal del estudio de COVID-19 de la Red de Unidades de Medicina Materno-Fetal del Eunice Kennedy Shriver National Institute of Child Health and Human Development que es financiado por National Institute of Child Health and Human Development y se encuentra reclutando. La Dra. Prabhu ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente. La Dra. Money recibió financiación de Canadian Institute for Health Research y la Public Health Agency of Canada, y recibió una pequeña beca de la BC Women's Foundation for COVID-19 para la investigación en el embarazo.

Este artículo fue publicado originalmente en MDedge.com, parte de la Red Profesional de Medscape.

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