Menos probabilidad de infección después de histerectomía

Jake Remaly

Conflictos de interés

19 de agosto de 2020

Mejorar la higiene de manos, optimizar las series de órdenes de antibióticos y retirar sondas más pronto, fueron algunas medidas que se asociaron con disminución del riesgo de infecciones después de histerectomía, de acuerdo con la investigación presentada en el congreso científico anual virtual de la Society of Gynecologic Surgeons.[1]

"La implementación de una serie de intervenciones organizadas y especial atención institucional en reducir la infección pueden disminuir con éxito la carga de morbilidad de infecciones poshisterectomía", señaló el autor del estudio, Dr. Shitanshu Uppal, ginecoobstetra especializado en oncología ginecológica en la University of Michigan en Ann Arbor, Estados Unidos.

Con el fin de evaluar la repercusión de las iniciativas para mejorar la calidad sobre la morbilidad de infecciones consecutivas a histerectomía, el Dr. Uppal y sus colaboradores analizaron datos de 1.867 histerectomías realizadas entre el 8 de octubre de 2017 y el 7 de octubre de 2018. Las pacientes tenían por lo menos 18 años de edad, eran menores de 90 años, y se sometieron a histerectomía a través de cualquier vía de acceso en el University of Michigan Medical Center Hospital.

Las medidas para reducir las infecciones consistieron en el uso de cefazolina como antibiótico preferido, añadir metronidazol a las cefalosporinas de primera generación para la profilaxis con antibiótico, cierre subcuticular de incisiones abiertas, y extracción más temprana de sondas de Foley. Además, en el hospital se evaluó y compartió información sobre higiene de manos de los médicos, se implementaron protocolos de mejora de la recuperación después de cirugía, y se llevaron a cabo reuniones periódicas con médicos, con el propósito de analizar las medidas para reducir infecciones. Casi todas las intervenciones se implementaron en noviembre de 2017.

El criterio principal de valoración fue la tasa de infección general en los 30 días subsiguientes a la cirugía en cada uno de los 3 años incluidos en el estudio. Las infecciones incluyeron infecciones superficiales en la herida quirúrgica, infecciones profundas, infecciones por Clostridioides difficile  e infecciones de las vías urinarias, entre otras.

Las características clínicas iniciales de las pacientes no fueron diferentes durante los 3 años estudiados. La duración de la hospitalización disminuyó, lo cual puede atribuirse al mayor uso de protocolos de mejora de la recuperación después de cirugía, y a que en el hospital se daba el alta el mismo día a las pacientes tratadas con técnica laparoscópica, destacó el Dr. Uppal. La tasa de cáncer en el estudio anatomopatológico final disminuyó de 29% en el año 1 a 23% en el año 3. La tasa de cirugía laparoscópica aumentó de 55% a 64%.

Las tasas de morbilidad infecciosa disminuyeron de 7% en el año 1 (47 infecciones por 644 casos) a 4% en el año 3 (22 infecciones por 616 casos).

"Vimos reducción de la tasa de infecciones en todas las categorías. Sin embargo, fue más acentuada la reducción de las infecciones de vías urinarias y de las infecciones superficiales de la herida quirúrgica", agregó el Dr. Uppal.

Después del ajuste con respecto a vía de abordaje para la intervención quirúrgica, índice de masa corporal, edad, cáncer en el examen anatomopatológico final, modalidad de procedimiento quirúrgico y trastornos concomitantes, el desempeño en la histerectomía en el año 3 predijo de manera independiente tasas más bajas de morbilidad infecciosa (56%).

Además disminuyó el cociente de incidencias estandarizado para la infección de la herida quirúrgica, según lo notificó Centers for Medicare & Medicaid Services. En diciembre de 2016 el cociente de Michigan Medicine fue de 1.057. Al final de 2018 el cociente proyectado fue de 0,243.

Las intervenciones comenzaron en diferentes fechas, y "no pudimos concluir, con base en todas las medidas implementadas, cuál funcionó", señaló el Dr. Uppal.

"Espero que los elementos de esta iniciativa de mejora de la calidad se conviertan en la asistencia de referencia para beneficiar a nuestras pacientes", comentó la Dra. Amy Park, jefa de sección de medicina genitourinaria femenina y cirugía reconstructiva en la Cleveland Clinic.

Asimismo, el estudio "pertenece a uno de los principales programas de Centers for Medicare and Medicaid Services para reducir y prevenir las infecciones relacionadas con la atención médica", manifestó la Dra. Park en el congreso virtual. Varios indicadores de calidad de Centers for Medicare and Medicaid Services en 2020 se relacionan con cirugía ginecológica, entre ellos, tasa de dehiscencia posoperatoria de la herida, tasa de infecciones urinarias relacionadas con la sonda, e infección de la herida quirúrgica relacionada con la histerectomía. Centers for Medicare and Medicaid Services reducirá 1% los pagos hospitalarios a instituciones que se encuentren en el peor cuartil de desempeño en puntuaciones de infecciones hospitalarias.

El Dr. Uppal señaló que los hospitales necesitaban cuatro cosas para lograr resultados similares: compromiso del equipo y liderazgo para reducir infecciones; paciencia; facilitar a los médicos la implementación de las nuevas medidas y evaluación periódica.

El proceso puede ser tedioso pero al final vale la pena, concluyó.

El Dr. Uppal declaró recibir apoyo salarial de Blue Cross Blue Shield de Michigan. Un coautor declaró recibir apoyo salarial de la compañía más regalías de UpToDate. La Dra. Park declaró honorarios por conferencias de Allergan y regalías de UpToDate.

Este artículo se publicó originalmente en MDedge.com, parte de la Red Profesional de Medscape.

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