COVID-19: resumen semanal (31 de julio al 6 de agosto)

Matías A. Loewy

7 de agosto de 2020

Nota de la editora: Encuentre las últimas noticias y orientación acerca de la COVID-19 en el Centro de información sobre el coronavirus (SARS-CoV-2).

Si se presenta un evento trascendente relacionado con COVID-19 (SARS-CoV-2) en su país, por favor póngase en contacto con nosotros. para agregarlo al próximo resumen semanal.

Las otras olas que se temen: enfermedades no COVID-19

Mientras la pandemia en las Américas sigue rampante, se empiezan a ver señales del impacto devastador que está teniendo en otras enfermedades. Desde ansiedad, depresión y violencia familiar hasta cáncer, infartos, malaria, mortalidad materna y rebrotes de infecciones prevenibles por vacunas, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), gobiernos, sociedades médicas e instituciones de salud ya están viendo o temen los efectos colaterales derivados del hecho de que los recursos sanitarios se concentren en COVID-19 y los pacientes teman acudir a hospitales por temor al contagio.

La crisis también está afectando la atención de los pacientes con Alzheimer y otras demencias, incluyendo la interrupción de ensayos clínicos en marcha con intervenciones que buscan modificar la evolución de la enfermedad, lamentó la Dra. Zaira Medina López, neuróloga en Toluca, México, y miembro del comité editorial de Medscape en español.

Las vacunas no son una solución mágica

Las pruebas clínicas de vacunas avanzan (ya hay seis en fase 3), pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió no alentar expectativas desmesuradas. El director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo que no hay una única solución "mágica" ni simple para la pandemia en este momento, y que quizás nunca la haya, aunque las recomendaciones de salud pública y de control de la enfermedad siguen siendo válidas para frenar los brotes.

El Dr. Ricardo Palacios, director médico de investigación clínica en Brasil de la vacuna Sinovac Biotech, también pidió mesura. Dijo que la primera generación de vacunas probablemente reduzca la carga vírica y la posibilidad de contagio, pero no se puede esperar una "inmunidad esterilizante", como ocurre, por ejemplo, con la de sarampión. "La erradicación no es una perspectiva factible en este momento", agregó el Dr. Palacios, del Instituto Butantan en San Pablo.

El "momento Apolo 11" de los anticuerpos monoclonales

National Institutes of Health (NIH) de Estados Unidos y la compañía Eli Lilly and Company anunciaron el martes 4 el lanzamiento de dos ensayos clínicos para evaluar el efecto en COVID-19 del anticuerpo monoclonal LY-CoV555, elaborado a partir de un anticuerpo aislado de la sangre de un paciente recuperado en el estado de Washington. ¿El objetivo? Ver si puede reducir el riesgo de hospitalización en personas con síntomas leves o moderados, o si acelera la recuperación en casa después del alta hospitalario.

El Dr. Dan Skovronsky, director científico de Eli Lilly and Company, caracterizó el lanzamiento de ambos ensayos, de fases 2 y 3, como un "momento Apolo 11". "Hoy despegamos. No podemos estar seguros de llegar a destino con nuestra misión, pero nuestra industria biofarmacéutica y nuestros socios de la salud pública no nos vamos a rendir hasta lograrlo", sentenció. Regeneron, AstraZeneca, Amgen, GlaxoSmithKline y Sorrento Therapeutics son otros de los laboratorios que están en la carrera, con estudios clínicos programados a partir de las próximas semanas.

¿Se puede detectar el virus en la saliva o el aire exhalado?

Para mejorar la detección de COVID-19, científicos trabajan en alternativas menos invasivas o incómodas al hisopado nasofaríngeo. El test EasyCov, desarrollado por investigadores del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS), Francia, puede dar un resultado en menos de una hora a partir de una muestra simple de saliva. La prueba detecta el genoma vírico mediante la técnica de transcripción reversa acoplada a la amplificación isotérmica mediada por bucle en tiempo real (RT-LAMP), aunque todavía la sensibilidad del método no es buena, se esperan nuevas versiones y ensayos para fines de agosto.

En tanto, una compañía de Estados Unidos ya recibió la autorización de emergencia para un test de reacción en cadena de polimerasa basado en saliva, cuya recolección puede hacerse en el hogar.

Otro enfoque, basado en la utilización de un imponente espectrómetro de masas de última generación, apunta a identificar en el aire exhalado compuestos volátiles típicos de la infección por SARS-CoV-2, que constituirían la "firma" de COVID-19. Los primeros resultados de una segunda fase de evaluación se esperan para septiembre y el objetivo es finalizar los ensayos hacia fin de año, dijo el Dr. Jean-Christophe Richard, del Centre Hospitalier Universitaire de Lyon, Lyon, Francia.

La revisión por pares en tiempo de pandemia

En seis meses, aparecieron más de 28.000 artículos sobre COVID-19 en revistas con revisión por pares, aunque el tiempo desde el envío y la publicación se redujo de 113 días promedio (antes de la pandemia) a apenas 6 días. A eso se le suman más de 6.000 trabajos en servidores de preimpresión, como MedRxiv o BioRxiv, que no pasan por el "control" previo de colegas. ¿Se puede confiar en información producida con tanta velocidad?

Para el Dr. Iván Oransky, profesor de la Facultad de Medicina de New York University y vicepresidente editorial de Medscape, se está creando una falsa dicotomía entre ambas formas de publicación. Y planteó que, en realidad, lo importante es ser honesto respecto de cuánta revisión por pares tuvo un determinado artículo.

"No hay que decir a las personas que lo que está allí —en revistas con referato— está probado, porque casi nada está absolutamente probado durante la pandemia", alertó el Dr. Oransky. De hecho, sostuvo que toda investigación que se publica sobre COVID-19 debería llevar al final la siguiente leyenda: "Hay alguna evidencia de que esto sea cierto ahora, pero probablemente sea por lo menos parcialmente errado".

Dióxido de cloro, ineficaz y riesgoso

Aunque lo promocionan sitios de internet y redes sociales, y hasta el Senado de Bolivia dio media sanción a una ley para impulsar su uso, la ingestión o inhalación de dióxido de cloro o productos derivados no tiene ninguna eficacia comprobada en COVID-19 y en cambio puede ser muy riesgoso, alertaron científicos, sociedades y autoridades sanitarias.

"Es un gas, muy tóxico, que puede producir diarrea, neumonías y otra serie de eventos, incluyendo la muerte. Estos productos se usan para desinfectar superficies inanimadas, no en seres humanos", advirtió el martes 5 de agosto el Dr. Marcos Espinal, director de Enfermedades Transmisibles y Determinantes Ambientales de la Salud de la OPS.

Los aerosoles caen rápido al suelo… en algunas estrellas

El verdadero rol de la transmisión aérea de COVID-19 sigue generando controversia. La idea de que las "gotitas" (> 5 μm) potencialmente infecciosas caen con rapidez al suelo por la fuerza de la gravedad, por lo general a una distancia de 0,91 m a 1,82 m de la persona que las origina, es un error repetido durante decenios en las guías de Centers for Disease Control and Prevention, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y en artículos médicos, pese a que sus propiedades físicas se conocen desde 1934, afirma José-Luis Jiménez, Ph.D., químico ambiental especializado en aerosoles de la University of Colorado en Estados Unidos.

"Para que los aerosoles de 5 μm caigan al suelo con rapidez, la gravedad en la tierra tendría que ser 100 veces mayor de lo que es. Esto ocurre… en algunas estrellas. Un aerosol de 5 μm puede permanecer suspendido en el aire durante 30 minutos en interiores", dijo González. "Depender de los médicos para que nos asesoren en materia de aerosoles es lo mismo que dependan de mí, un científico especializado en aerosol, para que les dé asesoría médica: no es una buena idea", añadió.

Las autoridades de México ven una tendencia a la baja. Otros, no tanto

La epidemia en México ha sido lenta y larga, aunque presenta una tendencia a la baja, con una velocidad a la que se acumulan nuevos casos cada vez menor. Esa es la visión de las autoridades del país, aunque no todos comparten esa mirada.

Para el Dr. Amesh Adalja, especialista en enfermedades infecciosas del Johns Hopkins Center for Health Security en Baltimore, Estados Unidos, COVID-19 en México está fuera de control y faltan datos.

Coincidió Laurie Ann Ximénez-Fyvie, Ph.D., jefa del Laboratorio de Genética Molecular en la Universidad Nacional Autónoma de México: "Se sigue hablando de que la epidemia va a la baja o en disminución, pero los datos objetivos no lo sustentan".

El jueves 6 de agosto México superó las 50.000 defunciones e informó 462.690 casos confirmados, y desde el 31 de julio ya es el tercer país en el mundo en cantidad de víctimas fatales, solo detrás de Brasil y Estados Unidos.

Claves para reabrir escuelas (aunque nada es 100% seguro)

El Reino Unido pretende que todos los niños y adolescentes vuelvan a clase en septiembre, de modo tal de liberar a los padres para que vuelvan a sus trabajos y reactiven la economía. Pero, para hacerlo de manera segura y evitar una segunda ola de casos con pico en diciembre de 2020 o febrero de 2021, se deberían intensificar los testeos y rastreos de contactos, según un modelo publicado en The Lancet Child & Adolescent Health. Así, asumiendo que se puede rastrear a 68% de los contactos, habría que diagnosticar y aislar de 65 a 75% de los individuos con infección sintomática, lo que requiere una capacidad de testeo superior a la actual.

En tanto, autores de las National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine (NASEM) en Estados Unidos, señalaron en JAMA que la vuelta a clase requiere, entre otras medidas, asegurar la ventilación y filtración de aire, la limpieza frecuente de superficies, el lavado regular de manos y espacio para el distanciamiento físico. Aunque también pidieron aceptar la realidad: "Aunque se pueden implementar medidas para bajar el riesgo de contagio cuando reabran las escuelas, no hay manera de eliminar ese riesgo por completo".

En Alemania, falleció la mitad de los pacientes con respirador

Aunque Alemania nunca desbordó la capacidad de sus terapias intensivas, la mortalidad entre quienes requirieron ventilación mecánica invasiva fue elevada: 53%, según datos de más de 10.000 pacientes atendidos por COVID-19 en 920 hospitales diferentes entre fines de febrero y mediados de abril de 2020. En cambio, de los pacientes internados que no necesitaron respirador, solo falleció 16%.

Entre los pacientes ventilados, había más comorbilidades: 43% sufría de arritmias cardiacas; 39% tenía diabetes, y 6% requería diálisis. Por otra parte, la mortalidad aumentó con la edad: mientras que 28% de los menores de 60 años que debieron usar respirador murieron, en el grupo de los mayores de 80 años la proporción llegó a 72%, tal como informó The Lancet Repiratory Medicine.

¿La piel puede revelar el riesgo de coagulopatías?

La aparición de erupciones cutáneas livedoides y purpúricas podría marcar un riesgo aumentado de enfermedad vascular oclusiva asociada a la infección por SARS-CoV-2, según el reporte de una serie de cuatro pacientes de 40 a 80 años en JAMA Dermatology. Todos presentaron niveles elevados de dímero-D y sospecha de embolismo pulmonar entre 1 y 5 días después del hallazgo dermatológico.

"La piel, como cualquier otro sistema de órganos, puede ser afectado por eventos trombóticos asociados a COVID-19", comentó el Dr. Anthony Fernandez, dermatólogo de la Cleveland Clinic en Ohio, Estados Unidos.

Explosión en Beirut: "Las próximas semanas serán terribles"

Líbano, como todos los países, buscaba contener la COVID-19: el martes 4, registraba 5.062 contagios confirmados y 65 muertes, un 30% más que la semana precedente y con salas de terapia intensivas llenas de enfermos. Entonces, ocurrió la explosión que devastó Beirut. Hubo más de un centenar de muertos. Tres hospitales quedaron fuera de servicio y dos fueron severamente dañados.

"La situación es extremadamente grave desde el punto de vista médico, especialmente en este contexto de COVID-19. Los pacientes se mezclan, con o sin mascarillas. Las próximas semanas serán terribles", comentó la Dra. Nicole Karam, cardióloga franco-libanesa del Hôpital Européen Georges-Pompidou en París, Francia.

La concatenación de catástrofes no es tan inusual. Mami Mizutori, Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, declaró que no se pueden ver los desastres como aislados. "Los desastres debilitan sistemas enteros y los impactos en cascada se sienten en todos los aspectos de la vida afectando a los más vulnerables", señaló.

Siga a Matías A. Loewy de Medscape en español en Twitter @MLoewy.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....