CASO CLÍNICO

Mi caso más extraño: lactante con masas tumorales en el abdomen

Dr. Vikramjit S. Kanwar

Conflictos de interés

31 de julio de 2020

Historia clínica

Una lactante de 3,5 meses me fue remitida por su pediatra después de que sus padres observaron masas tumorales en su vientre mientras la bañaban. La lactante nació a término, por parto vaginal normal. Pesó 2,8 kg al nacer, sin problemas posnatales inmediatos. Se alimentaba bien al pecho y tenía deposiciones blandas bien formadas. Sin embargo, los padres sentían que era significativamente más pequeña, en comparación a su hermana de 3 años cuando tenía la misma edad.

A la lactante se le habían diagnosticado dos veces infecciones de oído en un centro de asistencia urgente luego de llantos inconsolables. En los dos casos sus síntomas se resolvieron tras la administración de un antibiótico oral. La lactante había adquirido una sonrisa social, gorjeaba y movía las piernas, al igual que las extremidades superiores. Sin embargo, su madre recién había observado que tenía movimientos oculares "espasmódicos" intermitentes, y sentía que la pequeña no rastreaba ni seguía con la mirada los movimientos, como solía hacerlo.

No tenía fiebre, exantemas, diarrea u otro síntoma relevante. Los padres eran caucásicos del medio oeste. También tenían una hija sana de 3 años de edad, sin otros hermanos o antecedentes de mortinatos. La familia no tenía antecedente importante de cáncer, trastornos hemáticos o neurológicos.

Examen físico y evaluación diagnóstica

En la exploración la lactante tenía aspecto pequeño, pero no desnutrido. Su talla era de 54 cm, lo que la ubicaba en el tercer percentil inferior. Pesó 4,1 kg, lo cual también la ubicaba en el tercer percentil inferior. Su perímetro cefálico era de 40 cm, lo que la ubicaba en el percentil 50.

Tenía palidez moderada, pero no equimosis ni petequias. Su mucosa oral era normal, sin ulceraciones o placas y sin exantemas o nódulos en la piel. Su fontanela anterior medía 2,5 cm y estaba plana. Se observó nistagmo intermitente. Al parecer la niña tenía dificultad para rastrear y seguir con la mirada un objeto brillante. El reflejo rojo estaba presente en ambos lados; sin embargo, no fue posible realizar un examen fundoscópico.

Los hallazgos del examen neurológico restante fueron normales. Incluso daba pequeñas patadas con las dos piernas; llevaba sus manos a la línea media y tenía un rezago mínimo de la cabeza cuando se le suspendía sosteniéndole la espalda. No se observó adenopatía palpable en cuello, axilas o ingle. El tórax estaba despejado, sin dificultad respiratoria. El examen cardiovascular reveló ruidos cardiacos normales, con soplo sistólico de eyección benigno. La palpación del abdomen fue significativa para hepatomegalia acentuada (borde a 4 cm por debajo del reborde costal derecho) y esplenomegalia (borde a 5 cm por debajo del reborde costal izquierdo).

Análisis de laboratorio:

Estudio Valor
Hemoglobina 7,8 g/dl
Leucocitos (cifra total) 28.900 células/ml con cuenta diferencial de 31% de células polimorfonucleares
Linfocitos 57%
Eosinófilos 3%
Monocitos 9%
No se observaron hemocitoblastos leucémicos en el frotis  
Plaquetas 40.000 células/ml
Pruebas hepáticas Resultados dentro de límites normales
Pruebas de funcionamiento renal Resultados dentro de límites normales

La ecografía abdominal confirmó hepatoesplenomegalia, pero no se observó ninguna otra masa.

En última instancia, no fue evidente ningún diagnóstico claro. Aunque las infecciones congénitas, como las ocasionadas por citomegalovirus o virus de inmunodeficiencia humana podrían explicar algunos hallazgos, la anamnesis simplemente no encajaba. La niña estaba bien al nacer y apenas hasta ahora presentaba problemas. El grado de hepatoesplenomegalia también era inusual. Si el problema se hubiera debido a citomegalovirus, sus cifras de enzimas hepáticas se encontrarían elevadas. Sin embargo, dado que las pruebas de detección vírica eran fáciles de obtener, se solicitaron, con una cita de seguimiento programada en 3 días.

Otras causas, como tesaurismosis, deficiencia inmunitaria primaria o cáncer, habrían sido más difíciles de descartar. Sin duda nos enfrentábamos con un trastorno raro, pero ¿qué era?

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....