Los expertos en salud advierten sobre la colisión entre la influenza y la COVID-19 este otoño

Kenneth J. Terry

Conflictos de interés

30 de junio de 2020

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Los expertos en salud pública y enfermedades infecciosas advierten que este otoño Estados Unidos necesita aumentar sustancialmente su tasa de vacunación contra la influenza para mitigar una confluencia potencialmente mortal de influenza estacional con una segunda ola anticipada de COVID-19.

"Cuando se produzca una colisión de estas dos enfermedades al mismo tiempo, creo que tendremos problemas reales", señaló a Medscape Noticias Médicas la Dra. Rochelle Walensky, jefa de la división de enfermedades infecciosas del Massachusetts General Hospital en Boston, Estados Unidos. 

La Dra. Walensky señaló que alrededor de 45% a 50% de las personas se vacunan contra la influenza en cualquier temporada. Y aunque también se necesita una vacuna contra la COVID-19, es muy necesaria una mayor tasa de vacunación contra la influenza. "Necesitamos realizar una campaña de vacunación masiva porque es algo que podemos hacer en términos de prevención".

Una alta cobertura de la vacuna reduciría la mortalidad relacionada con la influenza, al tiempo que ayudaría a preservar la capacidad y la función del sistema de salud durante la circulación de los virus de la influenza y la COVID-19, escribieron Lawrence O. Gostin, J. D., profesor del Instituto O'Neill para la Ley de Salud Nacional y Global de la Georgetown University en Washington, D. C., y el Dr. Daniel A. Salmon, del Instituto para la Seguridad de las Vacunas en la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health en Baltimore, Estados Unidos, en un reciente punto de vista de JAMA. [1]

Gostin indicó a Medscape Noticias Médicas que un brote de influenza grave este año "sería realmente desastroso para el sistema de salud. Si continuamos teniendo esos picos de COVID-19 como segunda ola, probablemente habría 50% o 100% más de hospitalizaciones además de las de influenza".

En un editorial en Science Magazine, el Dr. Edward A. Belongia, MD, director del Centro de Epidemiología Clínica y Salud de la Población en el Instituto de Investigación Clínica Marshfield en Wisconsin, y Michael T. Osterholm, Ph. D., director del Centro de Investigación de Enfermedades Infecciosas y Política de la University of Minnesota en Minéapolis, Estados Unidos, escribieron:[2] "El estrés en los hospitales será mayor si la COVID-19 y las epidemias de influenza se superponen y alcanzan su punto máximo al mismo tiempo".

"Todavía no tenemos una vacuna contra la COVID-19, pero hay vacunas  seguras y moderadamente efectivas disponibles contra la influenza. Su uso generalizado es importante ahora más que nunca y alentamos a los proveedores de atención médica, empleadores y líderes comunitarios a promover la vacunación", añadieron.

El Dr. William Schaffner, profesor de medicina preventiva y enfermedades infecciosas en la Vanderbilt University en Nashville, Estados Unidos, estuvo de acuerdo con sus colegas en que la vacuna contra la influenza estacional es especialmente importante este año.

El Dr. Schaffner comentó a Medscape Noticias Médicas que Centers for Disease Control and Prevention informó al grupo de trabajo sobre la vacuna contra la influenza de su Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP), del cual es miembro, que la agencia está planeando una importante campaña de conciencia pública este año para aumentar el porcentaje de personas que reciben inmunización contra la influenza.

Centers for Disease Control and Prevention confirmó que está planeando tal campaña.

"Esta temporada, recibir una vacuna contra la influenza es más importante que nunca, ya que no solo protegerá contra la influenza, sino que también ayudará a preservar los escasos recursos médicos para los proveedores de atención médica y los pacientes con COVID-19", indicó a Medscape Noticias Médicas la portavoz de la agencia, Kristen Nordlund.

"Centers for Disease Control and Prevention se está preparando y lanzará nuevos materiales de comunicación para aumentar la conciencia sobre la importancia de la vacunación contra la influenza esta temporada, especialmente entre las personas que tienen mayor riesgo de influenza y COVID-19", agregó.

Centers for Disease Control and Prevention generalmente comienza sus actividades anuales de campaña de vacuna contra la influenza en una conferencia de prensa conjunta con la National Foundation for Infectious Diseases, programada para el 1 de octubre, tiempo en que se espera que comiencen las vacunas contra la influenza para la temporada 2020-2021.

Una campaña exitosa para aumentar las tasas de vacunación requeriría la participación de los departamentos de salud pública locales y estatales, señaló Gostin. Estas agencias necesitan apoyo federal en forma de un marco para una estrategia efectiva de comunicación de salud y fondos para llevar a cabo esa estrategia. Centers for Disease Control and Prevention no respondió a Medscape Noticias Médicas cómo planea apoyar a los departamentos de salud estatales y locales.

Efecto de la vacunación contra la influenza

Aunque no es tan letal como COVID-19, la influenza estacional causa muchas muertes, especialmente entre los adultos de edad avanzada. En 2018-2019 Estados Unidos tuvo 35,5 millones de casos de influenza, con casi 500.000 hospitalizaciones y 34.200 muertes atribuidas al virus, señalaron Gostin y el Dr. Salmon en su artículo de JAMA. El año anterior una epidemia de influenza particularmente desagradable causó 79.400 muertes en Estados Unidos.

Centers for Disease Control and Prevention recomienda que todas las personas de edad igual o mayor a 6 meses se vacunen contra la influenza estacional. A pesar de la cobertura de vacunación para adultos de solo 45% en 2018-2019, observaron Gostin y el Dr. Salmon, la vacuna previno aproximadamente 4,4 millones de casos de influenza, 58.000 hospitalizaciones y 3.500 fallecimientos. Además de prevenir infecciones de influenza, las vacunas también reducen los ingresos a cuidados intensivos y la duración de las hospitalizaciones.

Los editorialistas atribuyeron la tasa de vacunación relativamente baja a "percepciones públicas de baja efectividad, junto con preocupaciones de seguridad. Si bien la efectividad es baja, en comparación con otras vacunas, la inmunización contra la influenza es muy segura y no puede causar influenza".

Esfuerzo nacional

Gostin y el Dr. Salmon están pidiendo un esfuerzo nacional para lograr alta cobertura de la vacuna contra la influenza, incluida una cobertura casi universal entre el personal de atención médica y otros grupos con alto riesgo de COVID-19. Añadieron que este esfuerzo debería incluir una campaña de comunicación masiva, adaptando mensajes a poblaciones específicas.

Gostin y el Dr. Salmon también señalaron que se deben producir suministros adecuados de vacunas contra la influenza para satisfacer la demanda si se aumenta la cobertura de inmunización. La escasez de vacunas ha ocurrido en el pasado, y algunas compañías farmacéuticas han dejado de fabricar vacunas debido a las bajas ganancias y los altos riesgos financieros.

Proponen en su comentario de JAMA que el gobierno federal absorba este riesgo a través de "compromisos de compra anticipada" para las vacunas contra la influenza.

El Dr. Schaffner añadió que confía en que habrá suficientes suministros de vacunas contra la influenza para satisfacer la demanda este año, incluso si una campaña del gobierno persuade a más personas para que se vacunen. Otros fabricantes han ingresado recientemente al campo de las vacunas contra la influenza, y estas compañías han asegurado al grupo de trabajo de vacunas contra la influenza del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización que están preparados para un aumento repentino.

"Si hay una demanda creciente de la vacuna, los fabricantes nos han dicho que pueden aumentar su capacidad de producción", agregó.

Superar la vacilación de la vacuna

La absorción de la vacuna será limitada a menos que más pacientes realicen visitas clínicas sistemáticas, señaló el artículo de JAMA. En consecuencia, los consultorios médicos deben utilizar las mejores prácticas para proteger a sus pacientes de la infección por COVID-19 y alentarlos a que se vacunen.

Las farmacias también pueden proporcionar vacunas contra la influenza, como muchas lo hacen ahora, y muchas cadenas de farmacias ya se están preparando  para un gran impulso para las vacunas contra la influenza este otoño. Las escuelas y universidades también pueden organizar campañas de vacunación contra la influenza si se vuelven a abrir. Las empresas pueden aprovechar las regulaciones federales que les permiten solicitar la vacuna contra la influenza como condición de empleo.

El Dr. Schaffner estuvo de acuerdo. "Parte del mensaje que tiene que salir es que se puede vacunar de manera segura, y es importante hacerlo ahora, especialmente porque las personas mayores y las personas vulnerables con afecciones subyacentes son las que se refugian más en sus hogares, están siendo los más cautelosos al salir".

Gostin y el Dr. Salmon enfatizaron que la mayor cantidad posible de trabajadores de la salud debe ser inmunizada contra la influenza estacional. En 2018-2019 la tasa de vacunación contra la influenza entre el personal de salud fue de 81%. Este año "la mayor cobertura de la vacuna debería ser una prioridad nacional".

Señalaron que las leyes estatales requieren que los trabajadores de los centros de salud reciban vacunas contra la influenza, pero solo si dan su consentimiento. Sin embargo, muchos hospitales han hecho obligatoria la vacunación contra la influenza en la última década, destacó el Dr. Schaffner, agregando que grandes instituciones como el Vanderbilt University Medical Center tienen tasas de vacunación en el rango de 95%.

La cobertura de la vacuna contra la influenza es considerablemente menor en las clínicas ambulatorias, agregó. Incluso si los médicos de atención ambulatoria realizan visitas al hospital, es posible que no se aseguren de que el personal de su consultorio esté inoculado.

Desinformación en las redes sociales

En su artículo de opinión de Science, el Dr. Belongia y Osterholm advierten que las redes sociales están difundiendo información errónea sobre las vacunas contra la influenza, como la afirmación de que aumentan el riesgo de infección por SARS-CoV-2.

"Los científicos, los proveedores de atención médica y los líderes de salud pública deben contrarrestar estas afirmaciones con información clara y basada en evidencia, sobre la importancia de la vacunación contra la influenza durante la pandemia de COVID-19", puntualizaron.

El Dr. Belongia y Osterholm enfatizaron la importancia del distanciamiento social y otras medidas en los sitios de vacunación para minimizar el riesgo de infección por SARS-CoV-2, "particularmente porque muchos receptores de la vacuna contra la influenza tienen alto riesgo de complicaciones tanto de influenza como de COVID-19".

No está claro el momento en que los pacientes con COVID-19 deben recibir la vacuna contra la influenza, pero puede ser prudente retrasar su administración hasta después de que se haya resuelto la enfermedad aguda.

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