Anticuerpos inmunoglobulina G anti-SARS-CoV-2 vistos semanas antes del alta en pacientes en hemodiálisis

David Douglas

Conflictos de interés

30 de junio de 2020

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NUEVA YORK, USA. Los pacientes en hemodiálisis de mantenimiento pueden generar una respuesta de anticuerpos contra SARS-CoV-2 comparable a la de quienes no están en hemodiálisis, pero esto no es sinónimo de inmunidad, según investigadores en Bélgica.

"Se sabe que los pacientes en hemodiálisis tienen disminuida la respuesta inmune humoral a la vacunación y la infección, y no está claro si tienen una respuesta de anticuerpos efectiva contra SARS-CoV-2", manifestaron en American Journal of Kidney Diseases los doctores An S. De Vriese y Marijke Reynders, del AZ Sint-Jan Brugge-Oostende AV en Brujas, Bélgica.[1]

En una investigación con 282 pacientes con hemodiálisis de mantenimiento informaron que siete desarrollaron infección por SARS-CoV-2 entre el 14 de marzo y el 7 de abril. Todos mostraron síntomas de COVID-19 y dieron positivo para ARN de SARS-CoV-2 en un hisopo nasofaríngeo en el día de inicio de síntomas.

Tres pacientes fallecieron; uno sigue en ventilación mecánica, y tres se recuperaron clínicamente. Se realizaron mediciones longitudinales de suero e hisopados nasofaríngeos en seis de siete pacientes.

La tasa de seroconversión de inmunoglobulina G fue de 100%, y ocurrió en la segunda semana después del inicio de los síntomas. Los niveles de anticuerpos se estabilizaron durante la tercera semana, y el virus permaneció en las muestras respiratorias de no sobrevivientes hasta la muerte.

En los sobrevivientes el tiempo de conversión de ácido nucleico, definido como el intervalo desde el inicio de los síntomas hasta la primera prueba de reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa negativa, varió de 34 a 44 días. Los valores umbral del ciclo, una medida inversa de la concentración de ácido nucleico, fueron más bajos en la primera semana de infección y se mantuvieron relativamente estables a partir de entonces.

Por tanto, la Dra. De Vriese comentó a Reuters Health: "La presencia de inmunoglobulina G anti-SARS-CoV-2, medida por ELISA para proteína N, se superpone por varias semanas con el ARN viral detectable en las vías respiratorias superiores".

La Dra. De Vriese advirtió que "esta respuesta de anticuerpos, aunque es prueba de una exposición reciente al SARS-CoV-2, no debe interpretarse como evidencia prima facie de inmunidad al virus en esta población. La carga viral fue más alta durante la primera semana de enfermedad, lo que sugiere que los pacientes son más contagiosos durante este periodo".

"No está claro si las cargas virales más bajas durante las siguientes semanas se asocian con transmisibilidad clínicamente relevante del SARS-CoV-2 que requiere una cuarentena adicional. Hasta que haya más evidencia disponible, el enfoque prudente es esperar las pruebas negativas de reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa antes de levantar la cuarentena", concluyó la Dra. De Vriese.

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