Sesgos y disonancia cognitivos
Los médicos modernos estamos acostumbrados a realizar una medicina basada en evidencia, y frecuentemente nos inclinamos a hacer siempre algo por el paciente. Esto ha creado otra problemática, ya que la evidencia actual para el tratamiento de la COVID-19 es muy escasa. En este contexto somos proclives a caer en sesgos cognitivos, y dejamos tratamientos o seguimos conductas que nos han funcionado previamente, o aceptamos recomendaciones de otros médicos o expertos, sin que esto signifique que realmente estemos ayudando a los pacientes.
Incurrir en sesgos cognitivos de manera inconsciente es mucho más fácil cuando estamos ante algo desconocido o tenemos poca experiencia en tratarlo. Asimismo, trabajar bajo estrés en medio de toda esta incertidumbre solo empeora las cosas. Debemos estar muy conscientes de esta limitación para tratar de incurrir lo menos posible en estos sesgos y corregir sobre la marcha si los detectamos.
También es frecuente que caigamos en una disonancia cognitiva cuando nuestras creencias o preferencias se ven desmentidas por estudios científicos serios. Esto nos puede llevar incluso a negar la mejor evidencia disponible y continuar con la práctica actual con base solo en nuestros sentimientos o ideas preconcebidas.
Perla
La disonancia cognitiva ocurre cuando una persona tiene dos creencias o ideas opuestas y a causa de esto experimenta estrés psicológico.
Recomendaciones de la semana:
Canal de YouTube: Yoga para principiantes.
Libro: Las olas de Virginia Woolf.
App para mindfulness: Headspace.
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Citar este artículo: Salud mental en tiempos de COVID-19 - Medscape - 29 de mayo de 2020.
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