Organización Panamericana de la Salud: "Ahora no es momento para relajar las restricciones"

Matías A. Loewy

27 de mayo de 2020

Nota de la editora: Encuentre las últimas noticias y orientación acerca de la COVID-19 en el Centro de información sobre el coronavirus de Medscape en español.

BUENOS AIRES, ARG. Latinoamérica ahora es el epicentro global de la pandemia de COVID-19 y, para la mayoría de los países en la región, "ahora no es el momento de relajar las restricciones o reducir las estrategias preventivas", advirtió la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Dra. Carissa Etienne.

"Ahora es el momento de mantenerse fuerte, permanecer alerta e implementar agresivamente las medidas comprobadas de salud pública. Ahora es un momento de tomar acción, no de desviación. La vida y el bienestar de millones en nuestra región dependen de ello", enfatizó la Dra. Etienne este martes 26 durante la ronda de prensa semanal que brinda el organismo.

La funcionaria enfatizó que, mientras los casos globales excedieron los 5 millones la semana pasada, Latinoamérica superó a Europa y a Estados Unidos en el número diario reportado de infecciones por coronavirus, "números que sospechamos son incluso más altos de lo que sabemos".

El 25 de mayo, precisó la Dra. Etienne, se reportó el mayor número de casos comparado con el día anterior: 26.200 casos, lo que representa un 2% más. Los que más subieron en términos porcentuales fueron Chile (4.900 casos, 7%), Brasil (15.800 casos, 5%), Perú (4.200 casos, 4%) y México (2.760 casos, 4%), mientras que los países que reportaron mayor número de muertes nuevas fueron Estados Unidos, Brasil y México, que incrementaron un 3% sus cifras respecto del día precedente.

La Dra. Etienne añadió que, según modelos que maneja la OPS, no se espera ningún cambio sustancial en la evolución de casos de Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, dijo que en México se espera un aumento continuo en el número de casos; que se proyecta una aceleración en El Salvador y Guatemala; un aumento "fuerte" en Nicaragua, donde esta semana el organismo pudo confirmar que existe transmisión comunitaria; y una situación más estable en Honduras.

El organismo también visualiza que seguirán en aumento los casos en Brasil, Perú, Chile, Ecuador y Venezuela. Y pronostica un aumento exponencial de las muertes en los primeros dos países, que para el 4 de agosto incrementarían más de tres veces las actuales, llegando a 88.300 y 13.000, respectivamente.

En Colombia, en tanto, los modelos que maneja la OPS muestran un aumento de las muertes, que llegarían a ser 60 diarias el 4 de agosto, aunque "con incertidumbre en cuanto a cuándo llegará al máximo", dijo la Dra. Etienne.

La directora de la OPS aclaró, no obstante, que los modelos son herramientas que pronosticas escenarios en situaciones complejas, "pero no deben considerarse de manera literal, porque pueden cambiar por respuestas específicas de cualquier país".

"La mayoría de los países testean menos de lo necesario"

Para sostener en la región el distanciamiento social que permite frenar la propagación de COVID-19, también se necesita revisar la adhesión o apoyo de la población a esas medidas, ampliar la capacidad de testeo y preparar la respuesta de los servicios de salud, señaló en respuesta a una pregunta de Medscape en español el Dr. Jarbas Barbosa, subdirector de OPS, quien anticipó que "vamos a tener algunas semanas muy duras por delante".

En el caso de aquellos países que decidan encarar procesos de reapertura o flexibilización de los confinamientos, el Dr. Barbosa insistió en que hagan un análisis "muy cuidadoso" de la situación, incluyendo la constatación del control de la transmisión comunitaria, una buena capacidad de testeo de los casos sospechosos y disponibilidad de camas de cuidados intensivos. También recomendó hacer una planificación por etapas, empezando por rehabilitar aquellas actividades que sean más esenciales para la economía.

La disponibilidad de pruebas, sin embargo, sigue siendo un problema en la región. "La mayoría de los países latinoamericanos no están haciendo las pruebas al nivel de lo que necesitarían realmente", señaló el Dr. Marcos Espinal, director de Enfermedades Transmisibles y Determinantes Ambientales de la Salud de la OPS.

"Tenemos el caso de Chile, 25.000 pruebas por millón de habitantes, pero la mayoría de los países están por debajo de los 5.000 o 6.000 pruebas por millón. En un país con 11 o 45 millones de habitantes, 2.000 pruebas/millón no es suficiente", destacó el Dr. Espinal. En Argentina, por ejemplo, donde viven 45 millones de personas, se han realizado 3.011,7 pruebas por millón de habitantes, según los últimos datos oficiales.  

"Aumentar la capacidad de pruebas sería la única forma en que podríamos tener una imagen clara de la situación y podamos avanzar más rápidamente a la prevención de la diseminación. La clave son las pruebas", resaltó el Dr. Espinal, quien también instó a educar a la población sobre los verdaderos hechos ante la abundancia de noticias falsas.

Entre las opciones que tienen los países para aumentar el número de pruebas, el Dr. Sylvain Aldighieri, director adjunto del Departamento de Emergencias en Salud y gerente de incidente para COVID-19 de la OPS, mencionó la posibilidad de utilizar máquinas automatizadas para análisis de reacción en cadena de polimerasa (PCR) en hospitales y clínicas.

Una de las consecuencias de aumentar los testeos va a ser que se obtengan datos más reales de la tasa de letalidad de la infección. "Cuando las pruebas se concentran en los casos más graves, seguro que la tasa de manera artificial va a ser muy alta", apuntó el Dr. Barbosa.

Siga a Matías A. Loewy de Medscape en español en Twitter @MLoewy.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....