Una historia de dos fármacos japoneses en pruebas para combatir la COVID-19

Rocky Swift; Christine Soares

Conflictos de interés

27 de mayo de 2020

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TOKIO, JPN. En la búsqueda mundial de tratamientos contra el coronavirus, un fármaco antiviral japonés conocido como Avigan (favipiravir) ha contado con la aprobación del Primer Ministro, Shinzo Abe, y 128 millones de dólares en financiación por el gobierno.

Pero este no es el único.

Camostat, un fármaco de 35 años de antigüedad para tratar la pancreatitis, producido por Ono Pharmaceutical Co., con sede en Osaka, Japón, ha captado el interés de científicos en Japón y en el extranjero con poco entusiasmo o ayuda del estado.

Los dos compuestos figuran entre las docenas que se someten a pruebas en todo el mundo, e ilustran cómo la carrera por desarrollar tratamientos y vacunas todavía está bien abierta pese a políticos como Abe y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que promueven los beneficios potenciales de determinados fármacos.

Remdesivir, de Gilead Science Inc., ha llevado la delantera después de resultados promisorios de estudios iniciales que indujeron a la aprobación urgente en Estados Unidos y Japón. Aunque se ha demostrado que remdesivir es promisorio para reducir los tiempos de restablecimiento de pacientes hospitalizados, continúa la búsqueda de opciones de tratamiento adicionales.

El interés en Avigan se disparó en marzo después de que un funcionario chino dijera que parecía ayudar a los pacientes a restablecerse de COVID-19, la infección similar a la gripe causada por el coronavirus. Ahora es objeto de un mínimo de 14 estudios clínicos. En medio de una disminución mundial de las existencias, las acciones de Fujifilm se han disparado a máximos históricos.

Abe ha pedido que se apruebe Avigan para uso hacia finales de este mes si los estudios resultan eficaces; rapidez sin precedente, sobre todo para un fármaco que produce malformaciones congénitas.

La administración de Abe ha prometido abastecer sin costo el fármaco, y aproximadamente 43 países han hecho peticiones formales. El presidente de Fujifilm, Shigetaka Komori, por mucho tiempo ha respaldado a Abe, aunque el gabinete niega que haya vínculo entre su relación y la promoción de Avigan por el gobierno.

El uso de Avigan es decidido por los médicos, y su aprobación dependerá de la evaluación médica y científica a su debido tiempo, expresó la portavoz de Fujifilm, Kana Matsumoto.

"El uso de Avigan no tiene nada que ver con la relación entre el primer ministro y cualquier compañía particular", destacó.

Destructivo para los fetos

Avigan, conocido con el nombre genérico de favipiravir, fue desarrollado a finales de la década de 1990 por una compañía que más tarde fue adquirida por Fujifilm como parte de su transición del negocio de la fotografía a la asistencia sanitaria. El fármaco funciona haciendo un cortocircuito en el mecanismo de reproducción de determinados virus de ARN, como el de la influenza.

Avigan puede tomarse como una píldora, lo que lo volvería más accesible que remdesivir de Gilead, que en la actualidad se administra solo como una infusión intravenosa. Sin embargo, el mecanismo que le confiere eficacia a Avigan contra los virus también lo vuelve destructivo al rápido crecimiento celular de los fetos.

Después de evaluarlo contra diversos virus, Avigan fue aprobado finalmente en Japón en 2014, pero únicamente para uso de urgencia contra la epidemia de influenza, y fue autorizado en China, donde desde entonces ha salido del régimen de patentes.

Mesilato de camostat tampoco está comprobado en el ámbito clínico. Camostat fue desarrollado por Ono Pharmaceutical, más famoso por su fármaco antineoplásico exitoso Podivo, y es un inhibidor de proteasa que se ha utilizado principalmente para tratar la pancreatitis y algunos tipos de cáncer. Sin embargo, pruebas de laboratorio y en animales demostraron que tiene propiedades antivirales contra SARS-CoV-1, y se puede administrar sin riesgo en dosis suficientemente altas para alcanzar las mismas concentraciones que fueron eficaces en el laboratorio.

Un estudio publicado en marzo en la revista científica Cell demostró que camostat bloquea una enzima esencial para la entrada del coronavirus en los pulmones, lo que atrajo el interés de investigadores.[1] Uno de ellos fue el Dr. Joseph Vinetz, profesor en la Yale School of Medicine, quien está listo para iniciar un estudio clínico de camostat.

"Tiene un historial de 35 años, así que parece ser un fármaco muy inocuo", señaló. "Dije que tenemos que probarlo. Soy médico y estamos desesperados por algo que podamos dar a las personas".

El Dr. Vinetz todavía está tratando de recabar fondos económicos para el estudio.

"Estoy completamente convencido de que necesitábamos comenzar este estudio hace un mes. Y podemos tener un resultado definitivo en un mes", añadió.

Ono hizo el lanzamiento comercial de camostat, conocido en Japón como Foipan, como un tratamiento para la pancreatitis crónica en 1985 y la esofagitis por reflujo posoperatorio en 1994. La compañía ahora está suministrando el fármaco para estudio de COVID-19 en Japón y en el extranjero, de acuerdo con el portavoz Yukio Tani.

Itzchak Levy en el Sheba Medical Center en Israel inició un estudio de camostat autofinanciado en abril. "Hasta ahora hemos reclutado 14 pacientes y esperamos lograr más reclutamiento", agregó Levy.

Otro estudio que se está realizando en la University of Kentucky consiste en evaluar si camostat puede inhibir la vía preferida del virus para entrar en las células humanas, y con hidroxicloroquina, el fármaco antipalúdico promocionado por el presidente Trump, también bloquea la puerta posterior, reforzando la eficacia del tratamiento.

Los conocimientos científicos existentes sobre el mecanismo de acción de camostat y su tolerancia en pacientes "son el motivo por el que estamos entusiasmados por su potencial", indicó Elijah Kakani, profesor adjunto en la universidad, que intervino en la investigación. "Sin embargo,  en este momento necesitamos moderar nuestro entusiasmo y ser objetivos en nuestra evaluación del fármaco para el problema en cuestión".

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