Iberoamérica frente a la COVID-19: ¿cómo siguen las curvas?

Matías A. Loewy; Pablo Hernández Mares; Carla Nieto Martínez; Roxana Tabakman

20 de abril de 2020

En este contenido

México

¿Cuándo se reportó el primer caso?

El primer caso de COVID-19 en México se diagnosticó en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, y se informó el 28 de febrero de 2020: un hombre de 35 años con síntomas leves y antecedente reciente de viaje a Italia

En ese momento se trató del segundo caso en Latinoamérica.[3]

¿Cómo va la curva de casos?

Al 14 de abril de 2020, en total suman 5.399 casos para todo el país; 406 defunciones confirmadas, y 90 sospechosas, lo que denota tasa de incidencia acumulada de 4,3 casos por cada 100.000 habitantes, y letalidad de 7,5%. Aproximadamente 23.900 personas fueron negativas al resultado del laboratorio, y 40.000 estudiadas dentro del protocolo de investigación de casos relacionados con COVID-19 en México.

Vemos ahora una tendencia más o menos estable para al menos los últimos, cinco días, indicó el 13 de abril el Dr. José Luis Alomía, director general de Epidemiología de la Secretaría de Salud de México.

Las autoridades de salud, desde las primeras dos semanas de enero de 2020, identificaron tres escenarios o fases en el país para atender la pandemia: la primera, la importación viral; la segunda, la transmisión comunitaria, y la tercera, la propagación epidémica.

En la fase 1 lo más importante fue la contención en torno a los casos, identificación de casos sospechosos, diagnóstico, aislamiento, estudio de contactos. Cuando anticipábamos que esta medida de contención en torno a casos iba a ser ya inefectiva o ineficiente, porque habría más de varias decenas de casos, y considerando el punto de inflexión de la curva epidémica, fue que el viernes 13 de marzo anticipamos 15 días la decisión de instaurar medidas de la fase 2, explicó el Dr. Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud y vocero oficial del gobierno de la República.

¿Cuáles son las medidas que se implementaron para controlar la pandemia?

Al igual que la mayoría del mundo, México impuso medidas masivas de distanciamiento social, conocidas en el país como sana distancia.

"El 23 de marzo se cerraron las escuelas y esta fue la contribución hasta ahora más consistente a la sana distancia, porque de un día para otro se salieron de la circulación cerca de 15 millones de personas, todos los educandos, el personal que está en las economías periféricas a las escuelas, pero luego se sumó el resto de las suspensiones de actividades y estas no se han ejecutado de manera muy consistente", señaló el Dr. López-Gatell.

El 30 de marzo el Consejo de Salubridad General declaró la emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor y estableció medidas extraordinarias en todo el territorio nacional, como la suspensión inmediata de actividades no esenciales en los sectores público, privado y social hasta el 30 de abril de 2020.

Días antes, el 20 de marzo, los gobiernos de México y de Estados Unidos acordaron restringir temporalmente todos los viajes no esenciales (turísticos o recreativos) a través de sus fronteras, una de las más transitadas en el mundo, pero mantener sin obstáculos los viajes esenciales que incluyen servicios críticos, como abastecimiento de alimentos, combustible, atención médica, y fármacos.

¿Cuál ha sido la respuesta del sistema sanitario?

Esta situación tomó a los servicios de salud pública en México en uno de sus peores momentos, según las propias autoridades. "Lo dijimos antes de la epidemia de COVID-19; nos enfrentamos a un Sistema Nacional de Salud muy deteriorado, con años, décadas de falta de inversión, falta de desarrollo, escasez de médicos, de enfermeras, y de instalaciones. Por eso hemos estado trabajando todas estas semanas, ya más de tres meses, en la reorganización de las capacidades para atender a personas afectadas por COVID-12", puntualizó el Dr. López-Gatell.

Una de las últimas acciones que tomó el gobierno de México fue implementar el proyecto llamado Todos juntos contra la COVID-19. Sobre esto, el 13 de abril Marcelo Ebrard Casaubon, secretario de Relaciones Exteriores de México, informó que a través del convenio se pondrán a disposición del sector público 50% de las camas disponibles del sector privado.

El 4 de abril autoridades del sector salud iniciaron una jornada nacional de reclutamiento, que consiste en la contratación de 6.600 médicos y 12.300 enfermeras, particularmente especialistas en terapia intensiva, infectología, urgencias, y anestesiología.

Solamente la infraestructura dedicada específicamente a COVID-19, que no es el total de la misma, nos permite tener unidades de terapia intensiva, camas hospitalarias, ventiladores mecánicos, monitores, oxímetros, rayos X portátiles, etcétera; todo el equipamiento que cuidadosamente fue seleccionado como relevante para enfrentar a COVID-19, expuso el Dr. López-Gatell, agregando que se contempla contratar 43.000 personas para reforzar la operación del Instituto de Salud para el Bienestar.

¿Cuáles han sido las políticas de testeo?

Al inicio de la pandemia en México las autoridades sanitarias señalaron que las pruebas deberían ser destinadas solamente a casos sospechosos y no utilizarlas de forma generalizada. Sin embargo, al paso de los días la postura ha cambiado.

"Vamos a llegar hasta 250.000 pruebas que en forma continua se van a seguir adquiriendo, y si se necesitan más, se adquirirán,que no quede duda al respecto", enfatizó el Dr. López-Gatell.

¿Cuál fue la hipótesis respecto de esta postura del gobierno mexicano de no querer llevar a cabo pruebas? Simple y sencillamente, que no las compraron a tiempo, escasearon enormemente en el mercado nacional y global, y durante un tiempo mantuvieron esta postura de que no eran tan indispensables. Para las personas que nos dedicamos a la salud pública nos resultaba una barbaridad escuchar que no eran indispensables, señaló en entrevista con Medscape en español el Dr. Octavio Gómez-Dantés, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública, en la Ciudad de México.

¿Cuál ha sido la aceptación y eficacia preliminar de las medidas?

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha sido elogiado por un sector de la opinión pública por haber cedido la información de la epidemia a los científicos y médicos que cada día realizan una conferencia de prensa.

Sin embargo, el mandatario también ha recibido fuertes críticas por haber mantenido una actitud incrédula en los primeros días de la epidemia, en que continúo con eventos que concentraban a miles de personas, algo contrario al distanciamiento social.

El Dr. Gómez-Dantés aseguró que la respuesta de las autoridades mexicanas fue tardía y frívola ante los primeros casos.[3] "El presidente afirmó que se trataba de un problema mucho menos grave que la gripe estacional, cosa que no es cierta; y el secretario de salud afirmó públicamente que no habría que preocuparse, porque se trata de una enfermedad de baja mortalidad, lo cual tampoco era consistente con la información que se tenía".

"En mi opinión, las autoridades mexicanas minimizaron el llamado al distanciamiento social y fueron francamente frívolas respecto de la sugerencia de la Organización Mundial de la Salud de hacer pruebas para identificar los casos y los contactos. Supongo que lasas autoridades de salud pensaban que la pandemia no iba a avanzar, y la consecuencia de esta actitud es que tardaron en conseguir los insumos esenciales para poder responder de manera efectiva", indicó el Dr. Gómez-Dantés, quien mencionó que los responsables de las políticas de salud tardaron en comprar equipo protector para el personal de salud que ahora enfrenta diferentes brotes, en particular en el Instituto Mexicano de Seguro Social, en Monclova o en Cancún.

Sobre el comportamiento de la curva de casos en México, el Dr. López-Gatell aseguró que todavía no se tiene la evidencia, "porque no ha transcurrido suficiente tiempo" desde que se establecieron las medidas.

Según las autoridades, en este momento la epidemia está  en la fase 2, es decir, en transmisión comunitaria. "Todavía no pasamos a la fase 3, pero se han tomado medidas muy radicales, como la declaración de emergencia sanitaria, que llegó tarde, pero fue una medida importante; las medidas de distanciamiento social también fueron correctas, pero se tomaron de forma tardía, y ahora estamos viendo un esfuerzo muy importante para fortalecer la capacidad de respuesta de nuestro sistema hospitalario", opinó el Dr. Gómez-Dantés.

México se encuentra en un verdadero problema, porque las posibilidades de contención eran mínimas porque ya había muchísimos casos en el país; no había posibilidad de identificar a todos los infectados y a sus contactos, y a estas alturas lo que importa ya es utilizar las pruebas no para contener, sino para evitar la diseminación de la infección, destacó.

El Dr. Gómez-Dantés añadió: El resultado de no haber contado con pruebas suficientes fue que durante este mes que se dispersó brutalmente la infección, está por todos lados y ahora va a ser mucho más difícil controlarla, pero de cualquier forma, en la medida que dispongamos de pruebas, debemos seguir realizando la medida principal de la pandemia, que es el confinamiento y el distanciamiento social.

¿Qué se espera para las próximas semanas?

El Dr. López-Gatell afirmó que próximamente México entrará a la tercera fase (fase epidémica), donde el elemento más importante es la sobrecarga del sistema de atención médica, particularmente en los hospitales, incluyendo las terapias intensivas. El reto principal para la fase 3 es asegurar que existe disponibilidad de espacio para la atención médica.

Muy posiblemente el siguiente epicentro la pandemia sea Latinoamérica; en unas semanas, ciudades como San Pablo, Río de Janeiro y la Ciudad de México serán sitios en donde veremos situaciones parecidas a las que primero se vieron en Italia y luego en España. Las que estamos viendo ahora en Estados Unidos las veremos en tres semanas a finales de abril y mediados de mayo, pronosticó el Dr. Gómez-Dantés, quien advirtió que será una situación parecida a la que estos días viven los neoyorquinos, con la única ventaja de que el país tuvo un poco más de tiempo para prepararse para lo inminente.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....