"¡Es COVID! ¡Aléjate de nosotros!" Trabajadores de la salud de Latinoamérica enfrentan ola pública de hostilidad creciente

Diego Oré

Conflictos de interés

16 de abril de 2020

CIUDAD DE MÉXICO, MEX. Para Sandra Alemán, una enfermera de la ciudad de San Luis Potosí, en el centro de México, el ataque comenzó cuando un grupo de niños roció jugo y refrescos sobre su uniforme blanco, gritando: "¡Es COVID! ¡Aléjate de nosotros!"

Alemán fue golpeada en la cara por una mujer que cree era la madre, haciéndola caer al suelo.

"Tratando de defenderme por llevar con orgullo mi uniforme blanco, me rompí dos dedos en la mano derecha. Ya no puedo hacer mi trabajo", dijo a Reuters, y agregó que, de hecho, no había tratado a ningún paciente con COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus.

Reuters habló con 16 enfermeras y trabajadores de la salud con historias similares de hostilidad y agresión en toda Latinoamérica, incluso a pesar de ser alabados públicamente como héroes, luchando contra el virus con recursos limitados.

Hasta ahora, más de 72.000 personas han sido infectadas y 3.241 han muerto a causa de la pandemia en la región.

"No podríamos hacer nada sin los trabajadores de la salud", dijo el lunes 13 de abril el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, haciendo eco de la condena de otros funcionarios por los ataques.

"Exhorto respetuosamente a toda la población a cuidar a los trabajadores de la salud, respetarlos, quererlos".

El personal de enfermería representa 80% del personal en los hospitales públicos de Latinoamérica, según los sindicatos médicos, por lo que son personal indispensable en la respuesta a la pandemia, que ha infectado a más de 2 millones de personas en todo el mundo.

En la capital de Colombia, Bogotá, donde viven casi la mitad de las 2.979 personas con coronavirus del país, el Dr. Santiago Osorio, anestesiólogo de 36 años, dijo que ya no puede usar los ascensores o las áreas comunes en su apartamento por orden de la administración del edificio, a la que le preocupa que pueda infectar los vecinos.

"Tengo que subir los seis pisos por las escaleras para llegar a casa", dijo el Dr. Osorio.

La Dra. María José Colina, portavoz de la Red Integrada de Médicos Argentina, dijo que varios colegas han recibido mensajes y comentarios agresivos, incluidas amenazas, incluso en sus hogares.

El Dr. Leandro Goñi, obstetra, comentó que los vecinos cerca de su oficina en Buenos Aires dijeron que debería cerrar porque su práctica los estaba poniendo en riesgo.

El Dr. Goñi respondió con una carta que describía las medidas de precaución que había tomado, incluida la recepción de pacientes cerca de fecha de parto.

"Seguía recibiendo mensajes que decían que no les importaba, que la carta no significaba nada, que tenía que cerrar formalmente y que si no lo hacía, usarían la fuerza de la ley para obligarme", dijo el Dr. Goñi.

En algunas partes de Panamá y Chile, los conductores han prohibido a las enfermeras el transporte público. En áreas donde los permiten, otros pasajeros a menudo les lanzan miradas desaprobatorias y se alejan, dicen grupos médicos.

"Pánico colectivo"

El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación en México dijo que ha recibido 14 quejas relacionadas al coronavirus desde el 19 de marzo, de trabajadores de la salud, nueve de las cuales informaron discriminación, insultos o amenazas, y cinco denuncias se interpusieron tras obligar al personal de salud a trabajar en riesgo, sin implementos ni condiciones adecuadas, la mayoría en clínicas privadas.

Sin embargo, enfermeras y representantes de los gremios que las agrupan creen que muchos incidentes más no se denuncian por temor a represalias.

Además, Edith Mujica Chávez, presidenta de la Comisión Interinstitucional de Enfermeras del Estado de Jalisco, en el oeste de México, dijo que al menos seis enfermeras han denunciado discriminación y comportamiento agresivo.

Según Mujica Chávez, los vecinos de una enfermera le arrojaron cloro y agua cuando llegó a casa el mes pasado, diciendo que era para que se pudiera "desinfectar".

Mujica Chávez ahora recomienda, a los casi 18.000 miembros de la comisión, que usen ropa de civil en público para evitar convertirse en objetivos.

Además de los trabajadores de la salud, la discriminación también ha afectado a las personas con diagnóstico positivo al virus SARS-CoV-2.

El productor de televisión Rodrigo Fragoso en la Ciudad de México dijo que sus vecinos comenzaron a salpicar cloro en la puerta de su casa después de que publicara en las redes sociales que había dado positivo. Incluso evitaron que su familia y amigos dejaran comida y agua, agregó.

Fragoso dijo que finalmente presentó una queja ante las autoridades y sus vecinos se disculparon.

"Fue ignorancia, preocupación y pánico colectivo", dijo. "De cierta manera, querían proteger a sus familias, simplemente de la manera incorrecta".

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....