El coronavirus verticaliza su curva desbordando el sistema y golpeando a sus profesionales sanitarios

Dr. Javier Cotelo

24 de marzo de 2020

Nota de la editora: Encuentre las últimas noticias y orientación sobre la COVID-19 en el Centro de información sobre el coronavirus de Medscape en español.  

MADRID, ESP. España sigue en pleno aumento de las curvas de contagios y muertes, con aproximadamente 12% de sanitarios infectados, un flagrante déficit de equipos de protección personal, y al borde del colapso del sistema sanitario, lo que ha llevado al gobierno a prorrogar el estado de alarma hasta el día 11 de abril.

Tras una semana de confinación y en estado de alerta, hasta el momento España reporta 39.673 casos confirmados y 2.696 fallecidos, según la última actualización del ministerio al 24 de marzo.

El sábado 21 el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, hizo un resumen de los acontecimientos, bastante vacío de contenido, en el que destacó el hecho de que siguen gestionando una solución ante la falta de equipos de protección individual y pruebas de diagnóstico rápido, que ya se había anunciado una semana antes.

El jefe del ejecutivo informó que se distribuirán 4 millones de mascarillas, cifra insuficiente según las necesidades actuales, pero por fortuna, y gracias a la generosidad de muchas empresas y a donaciones de particulares, llegarán por estas vías.

Por otra parte, en cuanto a las pruebas diagnósticas, mencionó la cifra de 640.000 pruebas adquiridas, sin concretar cuándo estarán disponibles. También consideró las medidas del estado de alerta como suficientemente restrictivas y de las más consistentes, sin perspectivas de endurecimiento en los próximos días, advirtiendo a la población que el punto más difícil de la pandemia está por llegar, y que es necesario estar preparados para afrontarla y vencerla juntos.

El presidente compareció de nuevo el domingo 22, tras la reunión por videoconferencia que mantuvo con los presidentes autónomos, en la que se acordó alargar la declaración de alarma 15 días más, hasta el próximo 11 de abril. Esta prórroga adicional tendrá que ser aprobada por el Consejo de Ministros que se reúne el martes 24, lo que, dadas las circunstancias, será un mero trámite.

Hay 3.910 sanitarios infectados y 1 muerto

El 22 de marzo, en una rueda de prensa, el director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, ofreció un dato importante sobre los sanitarios contagiados, cifra que se venía reclamando desde diferentes asociaciones profesionales hace ya al menos una semana. El dato es preocupante, ya que al 23 de marzo asciende a 3.910 profesionales sanitarios, lo que supone 12% de los profesionales del Sistema Nacional de Salud. No se dieron datos de quienes se encuentran aislados en cuarentena preventiva, pero se corroboró que en días próximos llegarán las pruebas rápidas y se aplicarán en primer lugar en los afectados que están pendientes, luego en poblaciones de sanitarios y personal sociosanitario, así como en los ciudadanos más vulnerables, como adultos mayores y otros colectivos sensibles, para después emplearse en todos los ciudadanos que lo precisen.

El jueves 19 del presente, el gobierno vasco anunció el fallecimiento por coronavirus de la primera sanitaria en España: una enfermera del hospital de Galdakao, en Bizkaia, de 52 años de edad, que llevaba ingresada seis días; hasta hoy no se han notificado más casos.

Otra novedad fue el anuncio de la creación de un Comité Científico Técnico COVID-19, que sobre la marcha se reunió vía telemática en presencia del propio presidente del gobierno y el ministro de Sanidad.

Dicho comité está compuesto por 6 especialistas y coordinado por Fernando Simón, director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias. Inicialmente los técnicos que lo forman son preventivistas, epidemiólogos, investigadores de laboratorio y virólogos. A todas luces un comité que llega tarde y necesitará añadir cuanto antes más especialistas de diferentes áreas y de renombre, para hacer sentir a los profesionales sanitarios y a la población general que están en buenas manos.

50.000 profesionales en la recámara llamados a filas

Ya el día 19 el ministro de Sanidad, Salvador Illa, compareció para informar de las iniciativas encaminadas a ampliar del equipo humano sanitario en más de 50.000 profesionales, que ya están disponibles para su incorporación a los equipos de asistencia de las diferentes administraciones sanitarias. Se trata de 7.633 médicos residentes de último año de formación (R4 y R5) de todas las especialidades, que verán prorrogado su contrato para continuar desarrollando su labor en los servicios de salud.

A ellos se suman aproximadamente 11.000 profesionales médicos y de enfermería que realizaron pruebas selectivas especializadas, y que habiendo superado la puntuación no recibieron la adjudicación de una plaza. Además 14.000 médicos y enfermeros jubilados en los dos últimos años podrán incorporarse en función de las necesidades asistenciales. Las comunidades autónomas y servicios de salud tienen en sus bases de datos a las personas que se encuentran en esta situación. Por último, está disponible un total de 10.200 estudiantes de enfermería y 7.000 estudiantes de medicina de último curso para prestar tareas de apoyo sanitario.

Estimación de colapso inminente del sistema sanitario

En otro orden, un grupo de más de 70 científicos, entre los que hay médicos, epidemiólogos, y expertos en salud pública, como Oriol Mitja (director del Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol), el catedrático de medicina preventiva, Francisco Guillén, o la investigadora del Institut de Salut Global de Barcelona, Judith Garcia-Aymerich, ha remitido un documento al gobierno, solicitando decretar un confinamiento total de la población.

Asimismo, alerta que las medidas adoptadas hasta el momento son insuficientes y prevé un colapso absoluto del sistema sanitario, que estimado por simulaciones matemáticas, se puede producir el próximo 25 de marzo. El grupo también señala que debido a las proyecciones y experiencias de otros países, no es razonable esperar para reaccionar, sino que es necesario anticiparse.

En cuanto a Madrid, epicentro de la pandemia en España, el 19 de marzo la presidenta de la comunidad, Isabel Díaz Ayuso (aislada por positividad en la prueba del coronavirus) envió una carta al presidente del gobierno, reiterando la solicitud urgente de material para asegurar el correcto funcionamiento de los servicios públicos fundamentales de la comunidad en una situación de alarma.[1]

Teniendo en cuenta una duración de este pico de nuevos casos de 20 días, el material más urgente sería: 11,9 millones de mascarillas quirúrgicas; 1,6 millones de mascarillas de alta protección del tipo FFP2; 254.000 batas desechables, y 7,2 millones de cajas de guantes. En cuanto a otros materiales, destaca la necesidad de 586 respiradores; 315 monitores, y 223 camas. Asimismo, solicita un mínimo de 70.00 equipos de detección rápida de la infección, como aconsejó la Organización Mundial de la Salud para controlar la pandemia. En lo referente a necesidades de personal solicita 1.362 médicos y 1.245 enfermeras, además de los ya contratados.

Posteriormente, el día 22, la presidenta pide al gobierno que no bloquee la entrada de 2 aviones con material sanitario que han fletado desde China.

Madrid muy castigado, pionero en medidas imitables

Otras medidas importantes tomadas los últimos días en Madrid han sido el montaje de un enorme hospital provisional en los pabellones de la Feria de Madrid, realizado por efectivos de la Unidad Militar de Emergencias en tiempo recórd, y el hecho de que el sábado 21 empezó a admitir pacientes al tener preparadas casi 1.400 camas. Estará dotado de 5.500 camas, 500 de las cuasles serán de cuidados intensivos para los pacientes más graves con COVID-19. Este hospital de campaña será el más grande de Europa, y está dirigido por dos especialistas en medicina interna madrileños designados por la comunidad, procedentes del Hospital de Fuenlabrada y del Hospital Clínico de San Carlos. Asimismo, se están preparando más hoteles medicalizados, además de los tres que ya funcionan, con lo que se tendrá un total de 9 hospitales.

En esa línea, se están concertando hoteles (tres de momento) para profesionales sanitarios de comunidades colindantes que vienen a Madrid a ejercer su trabajo, para posibilitarles pernoctar y descansar sin tener que hacer desplazamientos largos tras jornadas ya de por sí extenuantes y con alta carga emocional.

De igual manera, se han reorganizado las urgencias pediátricas, centralizándolas en 2 hospitales en Madrid: el de La Paz y el del Niño Jesús, y también los centros de salud de atención primaria, para mejorar la carga asistencial y mantener las distancias con el circuito asistencial del coronavirus. También se renuevan automáticamente las recetas de los enfermos crónicos cargadas en sus tarjetas sanitarias durante 90 días, sin tener que pasar por sus centros de salud.

El lunes 23, el consejero de Sanidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, en una entrevista en la Cadena Cope, anunció que un total de 600 sanitarios de la comunidad ha dado positivo en la prueba del coronavirus, y 1.400 permanecen aislados en sus domicilios por haber estado en contacto estrecho con algún contagiado.

Es preciso velar por la seguridad de los profesionales. De esta forma, las gerencias, al menos en Madrid, vigilarán que tengan un descanso mínimo de 70 horas semanales, y descansos entre jornadas de al menos 10 horas.

La Comunidad de Madrid lanzó la aplicación coronamadrid (también disponible en la App Store y Google Play) que permite la autoevaluación de los ciudadanos. Paralelamente, se cuenta con el teléfono de consulta e información sobre coronavirus: 900 102 112.

Temor por la salubridad mental del personal

El personal sanitario, tanto el que trabaja en primera línea contra el virus como los que lo hacen desde la segunda línea, está sometido no solo al riesgo físico, sino al psíquico, debido al enorme estrés que soporta, a las jornadas maratónicas a las dificultades en la atención médica, a la carencia de equipos de protección adecuados, al desgaste profesional elevado a la máxima potencia, a dificultades para el descanso y concentración, etcétera.

En este sentido, algunos hospitales, como el Gregorio Marañón, de Madrid, han sido pioneros en la implantación de programas de atención psicológica/psiquiátrica para infectados, familiares y profesionales sanitarios. También la Asociación Española de Psiquiatría ha querido anticiparse al problema, elaborando una serie de recomendaciones para el cuidado de la salud mental del personal sanitario, que inciden en la necesidad de un buen descanso, mantener el contacto con compañeros, dedicar tiempo a la familia y seres queridos, mantenerse informado, limitar la exposición a medios de comunicación, y pedir ayuda, entre otros factores.[2]

Estallido de solidaridad para atajar la pandemia 

Hay cientos de empresas y particulares muy sensibilizadas con la falta de equipos de protección individual en España, y se han puesto en marcha para solucionarlo ante la lentitud de repuesta del gobierno.

Agunos ejemplos: un grupo de ingenieros españoles de usuarios de impresoras 3D, a través de un grupo de telegram, denominado Coronavirus Makers, se ha unido en una iniciativa para fabricar respiradores de muy bajo costo para proporcionar suministros a los hospitales durante la pandemia.

Otro ejemplo es el grupo Inditex, fundado por el empresario español Amancio Ortega, que ya tiene listas para enviar desde China a España las primeras 300.000 mascarillas y otros equipos de protección individual que donará a sanidad. Su objetivo es hacer envíos semanales para incrementar los envíos sanitarios cedidos altruistamente a los españoles. La hija del empresario también facilitará más de un millón de mascarillas, junto a 5.000 trajes de protección con sus pantallas protectoras.

Otra iniciativa ha partido de un grupo de trabajadores de la empresa automovilística Renault en España, que ha constituido el grupo de trabajo Renault al rescate. La empresa ha cedido las impresoras 3D y los materiales consumibles necesarios, y han puesto manos a la obra. Hasta el momento han producido 30.000 mascarillas que han sido cedidas gratuitamente a los servicios sanitarios de toda España. Más donaciones vienen del presidente de Huawei, Ren Zhengfei, con un millón de mascarillas, material que estaba reservado para el personal y familiares de los empleados de la compañía en China, pero la mejora en las condiciones allí, con solo 1 caso de transmisión comunitaria en los últimos 4 días, ha llevado a donarlas a los países que más las necesitan.

Por su parte, el laboratorio TEVA España ha anunciado la donación inmediata de 390.000 dosis de hidroxicloroquina. Las 13.000 cajas de 30 comprimidos de 200 mg que actualmente tiene en stock la compañía en España serán entregadas sin costo alguno al Ministerio de Sanidad para satisfacer la demanda urgente del fármaco como objetivo de investigación para tratar la COVID-19.

Finalmente, hay que recordar que la población española, confinada desde hace una semana, sale puntualmente todos los días a las 20 horas a sus balcones para aplaudir el esfuerzo de los profesionales sanitarios que siguen dejando la piel en doblegar la curva de infectados. También se ha convertido en rutina que las fuerzas de seguridad del estado se paren a las 20 horas ante los centros sanitarios para aplaudir al personal sanitario, que devuelve el gesto de apoyo. El día 21 los ciudadanos volvieron a salir una hora más tarde al balcón, en esta ocasión para realizar una cacerolada contra el gobierno por su lenta respuesta ante la pandemia.

Siga al Dr. Javier Cotelo de Medscape en español en Twitter @Drjavico.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....