Manejo de la infección por SARS-CoV-2 durante el embarazo, algoritmo propuesto

Marilynn Larkin

Conflictos de interés

18 de marzo de 2020

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NUEVA YORK, USA Los investigadores han desarrollado un algoritmo para el manejo de las mujeres embarazadas en riesgo de infección por SARS-CoV-2 e instan a su adopción por parte de los centros de salud.

"En la actualidad existen pocos datos sobre la tasa de infección y la evolución de las infecciones por coronavirus COVID-19 en mujeres embarazadas", comentó a Reuters Health el Dr. David Baud, de Lausanne University Hospital, en Lausana, Suiza.

Sin embargo, la experiencia con otras epidemias de coronavirus sugiere que las mujeres embarazadas corren el riesgo de presentar una enfermedad grave, y aunque todavía no se han identificado casos de transmisión vertical, "sugerimos que los embarazos en curso sean monitoreados de cerca", señaló.

Además, agregó que los resultados adversos observados en recién nacidos con la reciente aparición del virus de Zika sugieren que cuando surge un nuevo patógeno es necesario estar preparados para el peor de los casos.

Con eso en mente, el Dr. Baud y sus colaboradores crearon un algoritmo para los médicos que atienden a mujeres embarazadas.[1]

"Creemos firmemente que un algoritmo es más fácil de leer y comprender que un texto. Probablemente sea demasiado pronto en este momento para que las sociedades médicas adopten nuestras guías, pero se ha mencionado en algunas de ellas, como la Swiss Society of Gynecology and Obstetrics".[2]

El algoritmo y las guías, ambos publicados en The Lancet Infectious Diseases, se actualizarán conforme surjan nuevos datos, agregó.

Los puntos destacados de las guías incluyen:

  • Una mujer embarazada que haya viajado a un país afectado por SARS-CoV-2 en los últimos 14 días, o que haya tenido contacto cercano con un individuo con infección confirmada debe realizarse una prueba de amplificación de ácido nucleico del SARS-CoV-2, incluso si se encuentra asintomática.

  • Las mujeres embarazadas asintomáticas con infección por SARS-CoV-2 confirmada por laboratorio deben realizar automonitoreo en el hogar durante al menos 14 días; estas mujeres y las que se están recuperando de una enfermedad leve, deben ser monitoreadas con ecografías de crecimiento fetal quincenales y evaluaciones mediante Doppler.

  • Las mujeres embarazadas con neumonía por COVID-19 deben ser manejadas por un equipo multidisciplinario en un centro de atención terciaria.

  • Para las mujeres embarazadas con infección confirmada, el momento del parto debe individualizarse según la semana de gestación y las condiciones maternas, fetales y del parto. Siempre que sea posible se prefiere el parto vaginal a través de la inducción del parto, con la posibilidad de parto instrumental para evitar el agotamiento materno.

  • Los recién nacidos de madres positivas para SARS-CoV-2 deben permanecer aislados durante al menos 14 días o hasta que desaparezca el virus; la lactancia materna directa no se recomienda durante ese tiempo.

  • Las recomendaciones deben adaptarse a los centros de salud locales y en respuesta a actualizaciones adicionales sobre SARS-CoV-2 y COVID-19.

El Dr. Baud puntualizó: "Necesitamos más datos sobre la potencial transmisión vertical, el impacto en el feto cuando la infección por COVID-19 ocurre durante el segundo o tercer trimestre, la tasa de infecciones graves en la madre y el seguimiento a largo plazo".

Su equipo ha lanzado un registro internacional llamado Covi-Preg (International COVID-19 and Pregnancy Registry) y los centros médicos y centros de maternidad en todo el mundo están invitados a unirse.

Para más información, contacte al Dr. Baud directamente en: David.Baud@chuv.ch.

La Dra. Ashley Roman, directora de la Division of Maternal Fetal Medicine at NYU Langone Health, en Nueva York, Estados Unidos, comentó a Reuters Health: "Los principios generales que guían estas recomendaciones son consistentes con otras pautas: la preocupación de que es más probable que las mujeres embarazadas se vean gravemente afectadas por COVID-19, y la consideración de que los bebés nacidos de mujeres con la infección deben protegerse de contraer COVID-19 de sus madres".

"Las estrategias para el manejo, como la vigilancia estrecha de los embarazos afectados por COVID-19, la evaluación frecuente del feto mediante la ecografía, la hospitalización de mujeres embarazadas sintomáticas con infección confirmada por COVID-19, tienen sentido".

"Algunos detalles recomendados por los autores estarán sujetos a variaciones regionales e internacionales en los estándares de atención. Por ejemplo, estos autores desaconsejan toda lactancia materna, mientras que los Centers for Disease Control and Prevention de Estados Unidos indican que se recomienda amamantar, y que la leche materna extraída debe ser administrada por un cuidador sano", dijo la Dra. Roman.

"Pero los principios rectores son los mismos: los embarazos complicados por la infección por COVID-19 deben considerarse de alto riesgo y requieren vigilancia estrecha de la madre, el feto en desarrollo y el recién nacido", concluyó.

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