Cambios a largo plazo en metabolito intestinal predicen riesgo de cardiopatía isquémica

Patrice Wendling

Conflictos de interés

9 de marzo de 2020

Nuevos datos longitudinales subrayan el papel que desempeña el metabolito microbiano intestinal N-óxido de trimetilamina como un predictor de cardiopatía isquémica, pero también el potencial de la dieta para modificar sus efectos perjudiciales.[1]

En concreto, los cambios en N-óxido de trimetilamina en el curso de 10 años se asociaron en grado significativo con la incidencia de cardiopatía isquémica entre mujeres sanas, aun después de tomar en cuenta múltiples factores de riesgo cardiovascular y patrones de alimentación.

Al mismo tiempo, la asociación entre N-óxido de trimetilamina y cardiopatía isquémica se fortaleció significativamente por una dieta no sana y se atenuó con el apego a una dieta sana a base de vegetales.

"De hecho, esta es una de las mejores noticias que podemos obtener del estudio pues los hallazgos parecen indicar que aun cuando N-óxido de trimetilamina está relacionada con enfermedad cardiovascular, realmente podemos modificar el efecto al consumir una dieta sana", señaló a Medscape el autor principal Dr. Lu Qi, Ph. D., de Tulane University, en Nueva Orleans, Estados Unidos.

La N-óxido de trimetilamina se forma cuando bacterias intestinales metabolizan nutrientes, como colina, L-carnitina y fosfatidilcolina presentes en carnes rojas, yema de huevo y productos lácteos con alto contenido de lípidos. Esto produce trimetilamina que luego es convertida en N-óxido de trimetilamina en el hígado.

La N-óxido de trimetilamina es un factor decisivo para regular los metabolitos de lípidos en el hígado, y a niveles elevados se ha vinculado con más riesgos de infarto de miocardio, ictus y muerte por todas las causas. Sin embargo, los resultados han sido ambivalentes y en estudios previos se ha determinado la N-óxido de trimetilamina en un solo momento de evaluación, señaló el Dr. Qi.

"En nuestra opinión, este es el primer estudio en analizar el cambio longitudinal en N-óxido de trimetilamina que conllevan las enfermedades cardiovasculares", señaló el Dr. Qi, director de Obesity Research Centre, en Tulane.

El estudio fue publicado el 17 de febrero en Journal of the American College of Cardiology. 

En su comentario a Medscape, el Dr. W.H. Wilson Tang, de Cleveland Clinic, en Ohio, investigador de N-óxido de trimetilamina quien no intervino en el estudio, destacó que los hallazgos amplían y validan la hipótesis original de que hay una interacción entre la dieta y los microbios que conduce a acumulación y presentación de arteriopatía coronaria.

"La implicación más importante es que hoy en día cuando asesoramos a nuestros pacientes, realmente no tenemos una forma de evaluar cuál es exactamente la anomalía y cómo abordar a los que tienen riesgo", dijo. "Si una persona tiene colesterol elevado o hiperglucemia, se pueden medir y abordarlos con diferentes fármacos y efectuarles seguimiento para lograr un rango elegido como objetivo. Nunca habíamos tenido algo parecido a esto en los patrones alimentarios específicos".

"Por consiguiente, creo que esto en verdad nos crea una oportunidad para investigar si la determinación de estos metabolitos puede proporcionar alguna guía para eso, y cuáles procesos contribuyen a los cambios en los metabolitos", añadió.

En el estudio participaron 760 mujeres sanas del estudio prospectivo Nurses' Health Study, quienes informaron hábitos alimentarios y proporcionaron muestras de sangre de 1989 a 1990, y una vez más de 2000 a 2002. Se calcularon los cambios en la N-óxido de trimetilamina en 10 años y se clasificaron en terciles para 380 casos nuevos de cardiopatía isquémica que se presentaron después de la segunda muestra de sangre hasta 2016, y 380 controles equiparados en cuanto a edad y antecedente de tabaquismo.

Los resultados demostraron que los casos de cardiopatía isquémica tenían un incremento de manera estadísticamente significativa de 10 años en las concentraciones de N-óxido de trimetilamina desde la primera muestra de sangre hasta la segunda (p = 0,009).

En concreto, cada incremento de 1 desviación estándar en la N-óxido de trimetilamina se asoció a un aumento de 33% en el riesgo de cardiopatía isquémica (riesgo relativo [RR]: 1,33; intervalo de confianza de 95% [IC 95%]: 1,06 - 1,67).

Las mujeres con los mayores incrementos en la N-óxido de trimetilamina (tercil 3; cambio mediano: 3,7 mmol/l) tuvieron riesgo de una nueva cardiopatía isquémica 67% mayor que las que tenían niveles estables de N-óxido de trimetilamina (cambio mediano: 0,1 mmol/l) después del ajuste con respecto a factores demográficos, dietéticos y relacionados con estilo de vida (RR: 1,67; IC 95%: 1,13 - 2,44).

En el modelo completamente ajustado en el que se efectuó control adicional con respecto a obesidad y riesgo metabólico, su riesgo de cardiopatía isquémica fue 58% más alto (RR: 1,58; IC 95%: 1,05 - 2,38).

Un análisis de dosis-respuesta mostró una relación lineal intensa entre el cambio en la N-óxido de trimetilamina y el riesgo de cardiopatía isquémica en el modelo completamente ajustado.

En un análisis de interpolación segmentaria, los dos incrementos y reducciones de la N-óxido de trimetilamina mostraron asociaciones significativas con un aumento o una reducción del riesgo de cardiopatía isquémica después del ajuste, informaron los autores.

Notablemente, mujeres con niveles altos de N-óxido de trimetilamina (tercil 3) en los dos momentos de evaluación tuvieron un riesgo de CHD mayor de manera estadísticamente significativa que las mujeres con N-óxido de trimetilamina bajos sostenidos (RR completamente ajustado: 1,79; IC 95%: 1,08 - 2,96).

Los investigadores también observaron interacciones significativas entre los cambios en la N-óxido de trimetilamina y el cumplimiento de patrones dietéticos saludables evaluados mediante el Alternate Healthy Eating Index (p = 0,008) y el Plant-based Diet Index (p = 0,04). Mayores incrementos en la N-óxido de trimetilamina se asociaron significativamente con el riesgo de cardiopatía isquémica entre mujeres con menos apego a esos hábitos dietéticos, mientras que la asociación no fue significativa entre aquellas con mayor cumplimiento de la dieta.

"Estos resultados respaldan la importancia de modular los niveles de N-óxido de trimetilamina mediante intervenciones en la prevención de eventos subsiguientes de cardiopatía isquémica ", añadieron los autores, dirigidos por Yoriko Heianza, nutricionista, Ph. D., también de la Tulane University.

En un editorial complementario, el Dr. Paul Heidenreich, MS, y la Dra. Petra Mamic, de la Stanford University School of Medicine, en California, puntualizaron que los inhibidores de enzimas bacterianas productoras de N-óxido de trimetilamina recientemente desarrollados reducían los niveles de N-óxido de trimetilamina y atenuaban la formación de placa aterosclerótica y la agregación de plaquetas en modelos de ratón.[2]

"Posiblemente un enfoque más sostenible y pragmático en la modulación de N-óxido de trimetilamina puede ser a través de intervenciones dietéticas dirigidas", dijeron. Veganos y vegetarianos, en comparación con omnívoros, tienen niveles mucho más bajos de N-óxido de trimetilamina. Las carnes rojas sobre todo se han asociado a altos niveles de N-óxido de trimetilamina y se observó una disminución sustancial de N-óxido de trimetilamina al cabo de varias semanas de suspender la ingesta de carnes rojas.

Notablemente, 3,3-dimetil-1-butanol, análogo estructural de la colina y uno de los inhibidores estudiados en los modelos de ratón, también está presente en algunos aceites de oliva extra virgen prensado en frío, vino tinto y vinagre balsámico: elementos fundamentales de dietas sanas como la mediterránea.

Si bien se sabe que las dietas basadas principalmente en vegetales producen cambios en el microbioma intestinal, a un nivel individual, los cambios en la microbiota intestinal y las respuestas fisiológicas subsiguientes a las intervenciones alimentarias son muy variables, observaron el Dr. Heidenreich y la Dra. Mamic.

"Aunque la idea de la nutrición personalizada en la práctica todavía puede estar lejos de nuestro alcance, no deberíamos dejar que lo perfecto sea enemigo de lo bueno. Los resultados de Heianza y sus colaboradores deberían alentarnos a continuar recomendando una adopción más generalizada de patrones de alimentación saludables", añadieron.

Los autores del estudio señalaron que se necesita más investigación para confirmar los hallazgos en cohortes masculinas y una muestra más representativa de la población estadounidense. Otras limitaciones del estudio son el uso de evaluaciones autonotificadas de patrones alimentarios y otras covariables, y la falta de información sobre la duración y la trayectoria de los cambios en N-óxido de trimetilamina.

"Ahora estamos realizando una serie de estudios para investigar los mecanismos potenciales y ver qué pasa si cambiamos la dieta y de qué manera su modificación afecta la N-óxido de trimetilamina y lo que ocurre en el ínterin: los mecanismos precisos", indicó el Dr. Qi. "Ese es el siguiente paso".

El estudio fue financiado por becas de National Institutes of Health del National Cancer Institute; el National Heart, Lung and Blood Institute; el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases; una beca para instrumentación compartida con National Institutes of Health; el Boston Obesity Nutrition Research Center, y una beca de la United States-Israel Binational Science Foundation.

Heianza fue receptor de una beca de ayuda para investigación científica, una beca posdoctoral para investigación en el extranjero de la Sociedad Japonesa para la Promoción de la Ciencia, y el premio de beca posdoctoral de 2019 de American Heart Association. Todos los demás autores, el Dr. Heidenreich y la Dra. Mamic, han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente. El Dr. Tang informó que el análisis de N-óxido de trimetilamina se midió en su institución, pero que no tiene conflictos de interés personales.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....