COMENTARIO

La mujer moderna necesita programas de actividad física más flexibles

SERIE: EL CORAZÓN DE LA MUJER

8 de marzo de 2020

Dra. Cecilia Bahit

La salud de la mujer incluye diferentes aspectos y en esta serie El corazón de la mujer la Dra. Cecilia Bahit hace un análisis de lo más reciente publicado en esta área. La Dra. Bahit es egresada de la Universidad de Buenos Aires, y actualmente es jefa del Departamento de Cardiología de INECO Neurociencias Oroño, en Rosario, Argentina. Este es un espacio de inclusión y si tiene alguna sugerencia no dude en contactárnos.

 

La enfermedad cardiovascular continúa siendo la causa principal de muerte en mujeres. A pesar de los beneficios bien conocidos de la rehabilitación cardiaca, continúa siendo subutilizada, especialmente entre mujeres. Los programas de actividad física en la comunidad, sin embargo, atraen una gran población femenina, lo que sugiere que han podido superar las barreras para realizar actividad física que enfrentan las mujeres. Las características de las intervenciones que se extienden más allá del modelo de la rehabilitación cardiaca tradicional y promueven la actividad física merecen ser examinados.

Para analizar estas características autoras del Hôpital Montfort y la University of Ottawa en Ottawa, Canadá, realizaron una revisión narrativa con el objetivo de: a) resumir las barreras que enfrentan las mujeres para realizar rehabilitación cardiaca, b) examinar las características de la actividad física comunitaria y en domicilio o intervenciones guiadas de estilo de vida y c) discutir qué barreras pueden ser abordadas por estos programas alternativos.[1]

Se incluyeron estudios que cumplían con los siguientes criterios: publicados dentro de los últimos 10 años; que incluían ≥70% mujeres con edad media de edad igual o mayor a 45 años; que fuera implementado en la comunidad o en domicilio o a través de un programa guiado / coaching de estilo de vida, y  que fuera dirigido a mejorar los niveles de actividad o función física.

Se identificaron 31 estudios para el análisis. La mayoría de las intervenciones reportaron alta participación y significativo aumento de actividad física en seguimiento.

Los programas comunitarios y domiciliarios abordaron las barreras para que las mujeres realicen actividad física a través de: la implementación de modelos interesantes de actividad física como baile, caminatas en grupo, ejercicios de equilibro usando tecnología o aplicaciones.

La adaptación de los programas deben adaptarse a las necesidades de los participantes:

  • Mujeres mayores: podrían beneficiarse de ejercicios que les ayuden a realizar las actividades de la vida diaria como por ejemplo vestirse, alcanzar la alacena, mover sillas y reducir el riesgo de caídas.

  • Mujeres más jóvenes: desarrollo de actividades más desafiantes como entrenamiento de intervalos de alta intensidad; opciones flexibles en relación a los horarios o lugar compatibles con las agendas ocupadas de las mujeres.

  • Se requiere ofrecer sesiones de ejercicio diarias y estimular a las mujeres que concurran dos o tres veces por semana o modificar las actividades según clima (caminata al aire libre o clase de baile con DVD); clases en lugares cercanos a los hogares, lugares de trabajo o instituciones religiosas. Así se promoverán interacciones sociales a través de actividades grupales  y permitir a los familiares, amigos o parejas participar.

Barreras

Ejemplos

Que actualmente pueden superarse mediante programas comunitarios o intervenciones domiciliarias

  • Motivación y diversión

  • Individualización

  • Flexibilidad

  • Ubicación y transporte

  • Soporte social

  • Tipo de actividad física

Que podrían superarse con programas comunitarios o intervenciones domiciliarias

  • Responsabilidades laborales y familiares

  • Poco tiempo

  • Concientización

  • Formato de la clase y forma en la que se brinda

Que actualmente no pueden superarse con programa comunitario o intervenciones domiciliarias

  • Mala salud

  • Dificultades económicas

Esta revisión tiene ciertas limitaciones. Por ejemplo que se incluyeron estudios clínicos aleatorizados que podrían no representar los desafíos del mundo real. La falta de reporte de ciertas variables como apego, costos, etcétera. Además, muchos estudios incluyeron mujeres con factores de riesgo coronario y pocas sin factores de riesgo, limitando la generabilidad de los resultados.

¿Que aporta este estudio?

Este estudio nos brinda una visión actual acerca de las barreras y opciones de actividades o entrenamiento físico para mujeres, que uno como médico debería tener en cuanta a la hora de indicar actividad física en este grupo poblacional. La rehabilitación cardiaca puede alcanzar a más mujeres si se entienden las necesidades específicas de ellas sobre todo con las demandas actuales de la vida moderna. Elementos novedosos como el tipo de programa a ofrecer, lugares convenientes y oprtunidades de seocialización deberían ser considerados al momento de diseñar programas de rehabilitación.

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