Con el nuevo coronavirus, ¿qué es exactamente un contacto cercano?

19 de febrero de 2020

Al tiempo que las autoridades estadounidenses han adoptado medidas drásticas para poner en cuarentena a residentes que regresan de China, y en forma temporal han prohibido visitantes extranjeros que recientemente han viajado a regiones de ese país, también exhortan a la gran mayoría de residentes estadounidenses a que realicen sus actividades cotidianas.

Pero hay excepciones. A las personas que regresaron de China el 3 de febrero o después, se les ha puesto en cuarentena formal o se les ha pedido que permanezcan en su domicilio. Y entre bastidores, los funcionarios de salud pública nacionales han iniciado esfuerzos minuciosos para llegar a "contactos cercanos" de personas con casos confirmados del virus, designado como COVID-19, pidiéndoles que guarden ellos mismos cuarentena y se sometan a vigilancia continuada.

¿Qué es exactamente un "contacto cercano"? Es un término que suena intuitivo, pero tiene una definición clínica que varía según la enfermedad infecciosa. Por ejemplo, el letal virus del sarampión puede mantenerse latente en un lugar durante horas, y en el aire y en superficies, después de que una persona ha estado un tiempo ahí. El coronavirus por lo general se transmite a través de gotitas, requiriendo contacto físico cercano con un estornudo u otra secreción corporal.

La forma en que un virus se propaga, y la gravedad de la enfermedad que produzca, determinan cómo los departamentos de salud pública deciden cuántas personas están en riesgo de contagio, y la cantidad de recursos que es necesario dedicar a su notificación. Cuando se trata del sarampión, los oficiales hacen publicidad amplia en todo lugar conocido que una persona infectada frecuentó en los días previos a su diagnóstico, y tratan de rastrear a quienes estuvieron en contacto con ese paciente, y que no han sido vacunadas. Para el nuevo coronavirus, la guía del organismo federal Centers for Disease Control and Prevention define como "contacto cercano" a alguien que ha estado a una distancia no mayor de 1,80 m de una persona infectada por el virus durante un "periodo prolongado", y también a quienes han tenido contacto directo con las secreciones de la persona infectada. Estas recomendaciones luego son interpretadas por los departamentos de salud pública locales.

La agencia de salud de la Unión Europea ofrece una definición descriptiva: alguien que vive en el mismo domicilio que el paciente; alguien que ha tenido contacto frente a frente o que ha estado en un entorno cerrado con un paciente, o un profesional de la salud que directamente atiende a un paciente. También en cualquier avión (y por extensión, tren o autobús) en que el pasajero se haya sentado en los dos asientos próximos, en cualquier dirección, de una persona infectada. La Organización Mundial de la Salud señala como contactos cercanos a los profesionales de la salud y a los miembros de una familia, así como a cualquiera que haya estado a una distancia no mayor de aproximadamente 90 cm de un caso confirmado, una vez que el individuo infectado ha presentado síntomas.

Aplicar esas guías a las personas en la realidad y sus desplazamientos cotidianos es la parte central de lo que los departamentos de salud pública alrededor del país hacen ante cualquier enfermedad infecciosa.

Investigadores locales interrogan a pacientes para determinar dónde estuvieron y lo que hicieron en los días previos a su diagnóstico. Identifican a toda persona que pudiera tener riesgo de infección, la rastrean y ayudan a monitorear su salud. Dependiendo de cuán cerca estuvo el contacto, los funcionarios de salud pueden pedir al contacto que se mantenga temporalmente alejado de otras personas.

Desde el día 10 del presente mes se confirmó que decenas de miles de personas en China continental tienen la enfermedad, y han muerto centenares.[1] Sin embargo, en Estados Unidos solo ha habido una docena de casos hasta ahora, casi todos entre gente que recientemente regresó de ese país de 1.400 millones de personas. Los funcionarios de salud estatales y federales resaltan que el riesgo de contraer el virus en Estados Unidos sigue siendo bajo.

En el condado de Santa Clara, en California, se han notificado dos casos confirmados del virus; los dos en personas que recientemente viajaron a China. Toda persona que vivió con una de ellas se consideraría de alto riesgo, comentó la Dra. Sarah Rudman, funcionaria de salud pública adjunta del condado. Se les monitorea para identificar síntomas, y se les pide que permanezcan en su domicilio y alejadas de otras personas por dos semanas. Hasta el momento las únicas dos personas que se sabe han contraído el virus a través de la transmisión entre humanos en Estados Unidos viven con una que lo contrajo en China.

A los profesionales de la salud también se les da especial atención. Cuando comenzó el brote epidémico, Li Wenliang, médico de 34 años de Wuhan, China, hizo sonar la alarma en una etapa temprana sobre el virus después de que aparecieron varios casos en el hospital en que trabajaba. Finalmente contrajo la enfermedad y falleció el 6 de febrero, de acuerdo con funcionarios del hospital.[2] Otros profesionales de la salud en China han contraído el virus, según informan los funcionarios chinos.

Se toma la decisión caso por caso al evaluar el riesgo, señaló la Dra. Rudman. Son factores que hay que tomar en cuenta si un profesional de la salud ha utilizado guantes, mascarilla u otro equipo protector, y qué clase de interacción tuvo con el paciente.

Debido a que trabajan con personas que están enfermas y que pueden tener más riesgo de infección, se puede pedir a los profesionales de la salud que adopten precauciones más extremas. El departamento de salud pública del condado de Santa Clara pidió a por lo menos cinco personas que tomaran dos semanas de descanso con remuneración, después de que un hombre que visitó el hospital donde trabajaban, más tarde resultó positivo para el virus.

Algunos investigadores son menos estrictos que otros. Un caso de coronavirus recientemente diagnosticado en Wisconsin afectó a una persona que bajó de un avión proveniente de Pekín; fue inmediatamente a una unidad médica mientras usaba una mascarilla, y se le aisló en su domicilio desde entonces, de acuerdo con Public Health Madisony el condado de Dane.

Los primeros casos no eran tan fáciles. Un factor que ha hecho particularmente difíciles las investigaciones es la confusión en torno al hecho de que el virus se pueda propagar por una persona infectada que no muestre síntomas. Los departamentos de salud afirman que debido a la incertidumbre están adoptando un enfoque cauteloso y analizando a cualquier contacto ocurrido hasta tres días antes de que comiencen los síntomas. "Por fortuna tenemos muy pocos casos, de manera que podemos hacer eso", puntualizó la Dra. Rudman.

La Dra. Rudman no quiso decir a cuántas personas se está monitoreando en Santa Clara, pero señaló que tener tan pocos casos significa que ella y sus colaboradores han tenido tiempo para ser metódicos respecto a quién podría estar en riesgo. Espera que eso tranquilice a la población.

En cuanto al resto de nosotros, incluso el contacto casual con una persona infectada, como cruzarse en el camino por la calle o estar brevemente en la misma habitación, se considera que no plantea mucho riesgo, aunque los funcionarios de Centers for Disease Control and Prevention resaltan que todavía desconoce mucho sobre el nuevo virus. La mejor prevención en esos casos puede ser protegerse de otros visitantes no deseados en esta época del año: influenza y resfriados. Los últimos suelen resultado de otros cuatro coronavirus que intervienen en gran cantidad de enfermedades invernales.

Esta noticia fue publicada originalmente en KHN en California Healthline, un servicio de California Health Care Foundation.

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