Los casos fatales por influenza en México para la temporada 2019-2020 suman 149

Nelly Toche

13 de febrero de 2020

El coronavirus COVID-19 ha generado una emergencia de salud pública de importancia internacional, determinado así por la Organización Mundial de la Salud, originando que el mundo entero esté atento a su circulación y los escenarios posibles en el desarrollo de la enfermedad.

De acuerdo a los especialistas, afortunadamente hasta el momento no se han confirmado casos en México, lo que ha dado tiempo para que autoridades, personal de salud y población en general estén preparados.

El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, anunció que el coronavirus sí llegará a México, pero el Gobierno de la República tiene listo el protocolo de preparación y respuesta.

Sin embargo, existe un virus que desde 2009 cambió la forma de ver este tipo de fenómenos en el país y que sigue cobrando la vida de cientos de personas: la influenza A (H1N1), que tuvo sus orígenes en México y que en su momento también provocó una alerta internacional.

A 11 años de que se dio a conocer esta cepa, en México se estableció un informe semanal durante la temporada de influenza estacional, que permite entender el comportamiento del virus.

Para la temporada 2019-2020 se han confirmado 3.279 casos positivos a influenza: 1.700 de AH1N1pdm09; 984 de AH3N2; 506 de influenza B, y 89 de influenza A, con 149 defunciones con predominio del subtipo viral A (H1N1) en 70%. La curva epidémica de casos confirmados a influenza presenta un comportamiento esperado, observando un aumento paulatino de casos conforme avanza la temporada.

Hasta la semana 6 de 2020 se han identificado 28.321 casos probables (ETI/IRAG), confirmándose por laboratorio que 11,6% de estos fue positivo. Los grupos de edad más afectados son los que incluyen menores de 1 a 9 años (tasa de incidencia acumulada x 100.000 habitantes [TIA]: 2,19 a 3,35), seguidos de 25 a 34 (TIA:* 2,82 a 3,19), 45 a 49 (TIA:* 2,81), y mayores de 65 años (TIA:* 3,88). La distribución por género continúa con 53% de predominio en las mujeres, y la letalidad acumulada con casos estimados es de 0,022, acorde al Sistema Único de Información para la Vigilancia Epidemiológica.

La Dirección General de Epidemiología confirmó que durante las semanas 3 y 4 la curva superó las últimas dos temporadas, con descenso hasta la semana seis. Los Estados con la mayor tasa de incidencia de casos confirmados son: San Luis Potosí (7,04), Yucatán (6,23), Querétaro (6,15), Ciudad de México (5,99), y Aguascalientes (5,89). Los que presentan las mayores tasas de mortalidad en defunciones confirmadas: Hidalgo (0,49), San Luis Potosí (0,32), Yucatán (0,27), Baja California (0,22), y Ciudad de México (0,20).

Durante la temporada 2018-2019 se detectó un total de 7.466 casos de influenza, con 843 defunciones. Actualmente se tiene registro de 149 muertes; sin embargo, el número aumentará, pues la temporada concluye en el mes de mayo.

Los virus estudiados hasta el momento no han presentado cambios antigénicos que alteren su virulencia o patogenicidad conocida, tampoco se ha identificado resistencia a oseltamivir, por lo que la medición no ha sufrido cambios. El Dr. Antonio Lazcano Araujo, de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México, recordó que una vez que un virus aparece y se instala en cualquier grupo biológico, se queda para siempre. Por tanto, "las medidas que tomemos deben ser parte de nuestros hábitos cotidianos individuales y colectivos", como ocurrió con la influenza A(H1N1).

Inaceptable que haya muertos por influenza

Dra. Rosa María Wong Chew

En entrevista para Medscape en español, la Dra. Rosa María Wong Chew, jefa de la subdivisión de investigación clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, explicó que la diferencia entre coronavirus COVID-2019 e influenza A (H1N1), es el tipo de virus. "Son totalmente distintos". Influenza A (H1N1) fue un virus que mutó, tenía una parte porcina, una parte aviar y otra humana; esto causó una pandemia, que se define como la aparición de casos en todo el mundo, y desde que se presentó en 2009 hemos observado que este tipo de cepa presenta picos importantes cada dos años.

"Este año no ha sido una temporada tan fuerte", pero sigue habiendo muertes asociadas a influenza, lo que no es aceptable, pues se trata de una enfermedad prevenible por vacunación, por lo que el punto central está en insistir en el uso de la vacuna, destacó la especialista.

Por su parte, los coronavirus son una familia que se conoce desde hace algunos años, que circulan a nivel internacional entre la población; causan infecciones leves, y en pocos casos, neumonía. Con respecto a la cepa COVID-19, se sabe que es nueva, porque mutó y tomó parte del síndrome respiratorio agudo severo SARS coronavirus (SARS-CoV; 80%), y de los murciélagos (20%).

"Para esta mutación no tenemos una respuesta inmune, por lo que aún no nos podemos proteger; la mayor preocupación consiste en la rapidez de su diseminación, pues con el síndrome respiratorio agudo severo vimos 8.000 casos en un año; para COVID-2019 ya suman 60.883 casos y 1.384 fallecimientos al 13 de febrero de 2020, es decir, un mes 13 días", agregó.

Ante este escenario, la especialista aseguró que para el cuerpo médico de México y Latinoamérica debe representar una cuestión de prevención, y recordando las acciones que se toman con cualquier virus respiratorio, que fueron adoptadas por la población con mayor énfasis desde que se dio la pandemia de influenza A (H1N1).

Dichas acciones consisten en lavarse las manos frecuentemente, usar alcohol gel, no tocar ojos, nariz y boca, dar aviso de inmediato de probables casos, y si se tiene una infección respiratoria, evitar lugares concurridos y áreas laborales, estornudar utilizando el ángulo del codo, y tirar los papeles en botes cerrados.

Al desconocer el tiempo de llegada del nuevo coronavirus a México, pidió estar alertas a la prevención, y recordó a la comunidad médica que el periodo de incubación para COVID-2019 se ha descrito de uno a 14 días; además hay evidencia que sugiere que personas asintomáticas respiratorias pueden estar transmitiendo el virus. Por tanto, la cuarentena de 14 días es muy importante, y los departamentos de urgencias deben contar con los protocolos para el manejo de pacientes con enfermedades respiratorias.

En el caso de influenza, la Dra. Wong fue contundente: "Hemos aprendido que las personas que fallecieron nunca se pusieron la vacuna, eso es lo que tienen en común", por ello sugiere que se usen las herramientas que la investigación ha otorgado a la población médica y se insista en su empleo, señalando que es increíble que a pesar de tener un modo de prevención y tratamiento, se llegue a cuadros graves.

"En los dos hemisferios del mundo se ha bajado la guardia en general; creo que eso es lo que sucede, pero este nuevo brote de coronavirus nos recuerda que debemos estar pendientes y respetar los códigos de etiqueta para cuidar la higiene personal, que repercute en los demás", concluyó la especialista.

El escenario es diferente desde el año 2009 a la fecha

Nunca hay un buen escenario para contender contra una epidemia, aseguró el Dr. Samuel Ponce de León, del Programa Universitario de Investigación en Salud de la Universidad Nacional Autónoma de México; a propósito de la nueva cepa COVID-19, la situación en la que nos encontramos es mucho mejor a cuando nos enfrentamos a la pandemia de influenza A (H1N1). El escenario actual es para el que nos habíamos preparado en 2009. Suponer que la epidemia iniciaría al otro lado del mundo y que tendríamos tiempo para armar una respuesta.

Probablemente México fue el país que vivió con mayor intensidad el inicio de la pandemia.

¿Qué sucedió en aquel 2009? [1]

  • Analistas imputaron la causa a las actividades de producción intensiva de carne de cerdo en La Gloria, Veracruz. Por ese motivo en algunos países le llamaron "gripe mexicana", y en otros se restringió la circulación de ciudadanos mexicanos, lo cual derivó en un proceso de estigmatización internacional.

  • El 24 de abril, laboratorios de Estados Unidos y Canadá identificaron el virus de influenza humana A (H1N1) en actividades de vigilancia epidemiológica del país, por lo que el gobierno federal activó el Plan Nacional de Preparación y Respuesta.

  • Se anunció el cierre de escuelas en la Ciudad de México, y se decretaron medidas de distanciamiento social, que incluyeron cierre de restaurantes y lugares de entretenimiento, así como la cancelación de grandes reuniones públicas a escala nacional. Así hasta el 11 de mayo.

  • Del 1 de marzo al 2 de junio de 2009, la Secretaría de Salud registraba en México 5.563 casos confirmados por laboratorio, y 103 defunciones.

  • El 11 de junio la Organización Mundial de la Salud elevó el nivel de alerta de pandemia a fase 6, luego de reconocer que el virus era contagioso y se propagaba fácilmente entre las personas, y de un país a otro. Para esa fecha se habían notificado casi 30.000 casos en 74 países, siendo los más afectados (80% de los casos), Estados Unidos y México.

La Dra. Rosa María Wong Chew ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Siga a Nelly Toche de Medscape en español en Twitter @NellyToche.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....