COMENTARIO

Todos vivimos en un mundo de Parásitos

Dr. José J. Mendoza Velásquez

Conflictos de interés

7 de febrero de 2020

Parásitos es una película del 2019 que retrata en un primer plano las dificultades y los medios de adaptación que presenta una familia coreana tan universal que parece que en algún momento va a decir "el que no tranza no avanza".

La vida no enaltece a quien tiene que vivir de otros, pero también es claro que la vida no es sencilla, particularmente para algunos. Cuando se tiene la oportunidad de encontrar una mina de recursos ¿por qué tendría uno que agotarlos en un mismo momento? Aunque, ¿por qué no?

Los parásitos

Es fácil intentar encontrar quien es el parásito de un sistema. No siempre es fácil encontrar claramente quien se beneficia más de una relación jerárquica en orden a la producción y la clase. Esta es la principal virtud de este retrato de la desigualdad, en donde no hay buenos ni malos. Solo hay un equilibrio terrible basado en la explotación mutua. Un extremo dependiente de otro extremo dependiente, una dinámica social llena de tensión que termina generando ansiedad y resentimientos derivados de la idealización de unos sobre otros.

    ... la violencia y la desigualdad no son trastornos mentales, pero si son causantes de ansiedad social, de estrés individual.

Es importante definir que la violencia y la desigualdad no son trastornos mentales, pero sí son causantes de ansiedad social, de estrés individual. Y el estrés es un factor que comúnmente acompaña a la enfermedad y es importante analizar estos elementos como factores de riesgo de la aparición de problemas de la salud mental.

Uno de los elementos más importantes en la desigualdad es el acceso a la salud. Mas allá de los beneficios sociales y los sistemas de salud, viven por debajo de estos unas enormes raíces generadas por factores sociales que impactan en la salud: educación y acceso a la información, género, origen étnico, acceso a oportunidades, posición social y subordinación entre clases, falta de autonomía, deterioro de las relaciones interpersonales. La desigualdad afecta cada vez mas en todos los aspectos del ejercicio humano.

Parásitos plantea en forma clara una jerarquía manifiesta en todos los elementos, sociales, económicos, geográficos y su relación necesaria. La violencia contenida a lo largo de los años en esta relación necesaria, en donde cada quien va descubriendo su lugar en este proceso, en esta maquinaria, suele terminar por salir a la luz. Parásitos si bien no contempla en ningún momento la presencia de la enfermedad mental, si deja en claro uno de los mas grandes factores causantes de estrés social, la desigualdad.

La importancia de la desigualdad en la salud mental

Sin pretensión critica, para todos los miembros de una sociedad están implícitas las desigualdades, particularmente las socioeconómicas y también implícitas son las formas en como estas ejercen un efecto importante en la calidad del entorno social. Sin embargo, al ser normalizadas, la reacción inicial a este mundo de interacciones deterioradas —que revolucionan el sentido de la comunidad y explican la violencia entre grupos—, también nos es indiferente, resultando en la perdida del bienestar social.

Y también, porque, como mencionó la Dra. Pilar Pichardo en la tercera edición de Temas selectos de neurociencias, "sin salud mental no hay bienestar". Y esto es claro en el hecho que el estrés psicosocial, favorece la enfermedad.

Aun cuando las dinámicas sociales deben ser estudiadas a profundidad, es claro que gran parte de estas, particularmente las que existen entre los estratos sociales más distantes, son generadoras de ansiedad. La distancia entre los extremos en el imaginario social es angustiante, creadora de resentimientos y de idealización, generando que cada quien se defina como cierto tipo de persona y con ello, de lo que merece.

Ni nosotros ni nuestros actos lucen igual ante la luz de la superioridad social ("Son agradables porque son ricos") y la comparación entre estratos sociales aumenta la preocupación acerca de cómo nos ven los demás y nuestra tendencia a vernos a través de los ojos de los demás, evidenciando una variante de ansiedad social aceptada. Estos factores incrementaran cada vez mas en nuestros contextos sociales y con ellos quizás también haya mas ansiedad.

Los países cada vez mas son más desiguales en muchos sentidos —orígenes étnicos, multiculturalidad, urbanización, educación, acceso a servicios—. Esta desigualdad no va a disminuir y es importante empezar a considerar estos factores como determinantes de los síntomas sociales del deterioro en la salud mental.

La mayoría de los reportes clínicos e investigaciones asocian en adultos y adolescentes que, pertenecer a estratos socioeconómicos bajos se asocia con mayor riesgo de trastornos mentales.

En adolescentes el tabaquismo es más frecuente entre los que provienen de hogares con mejores condiciones socioeconómicas. Sin embargo, entre los adultos la mayor probabilidad se encuentra entre los de peor situación económica. Entre los países sucede algo similar, los países de menores ingresos consumen más tabaco.

En adultos, el consumo de drogas ilegales es más frecuente entre las personas de nivel socioeconómico inferior. Por otro lado, las drogas médicas tienden a ser más consumidas por adultos y adolescentes con mejor situación socioeconómica. Y el uso de solventes es más frecuente entre adolescentes de estratos bajos.

    Los problemas relacionados con la salud mental deben ser motivo de atención por su frecuencia y la discapacidad a la que se asocian

El problema de la salud mental no respeta diferencias sociales, sin embargo, la suma de los factores de riesgo siempre es mayor cuando se vive debajo del límite de la superficie.

En Latinoamérica los problemas relacionados con la salud mental deben ser motivo de atención por su frecuencia y la discapacidad a la que se asocian. La desigualdad es un problema universal.

Punto de vista

En resumen, la salud mental no puede ser abordada sin incluir los determinantes sociales. Si queremos mejorar la salud debemos estudiar las condicionantes sociales, debemos liberarnos de los estigmas sociales y ser una comunidad más incluyente.

La desigualdad en la salud y el ejercicio de la medicina siempre van de la mano. Esta relación entre las condiciones sociales y económicas de ciertos grupos de personas han sido observadas desde siempre, sin embargo no han sido estudiadas sistemáticamente.

Desigualdad en salud es un término cada vez mas utilizado para referirse a cualquier diferencia en la salud en poblaciones, es decir a la distribución de enfermedades, causas de muerte, factores de riesgo y otros aspectos relacionados con la salud. Estas áreas promueven el conocimiento de las diferencias en salud entre las poblaciones. En el panorama de la salud mental pública, el estudio de las condiciones debe ser primordial, ya que muchos pacientes mejoran solo con recibir tres comidas diarias y un lugar digno donde pasar la noche.

La inequidad en la salud, las disparidades entre países y entre localidades, expresan la injusticia prevenible de la proporción de los servicios de salud que van a mostrar su impacto principal en las poblaciones mas vulnerables que año con año incrementan su situación, promovida por la desigualdad dependiente de las estructuras sociales subyacentes, por las instituciones políticas, y las condiciones económicas y legales. La hegemonía del privilegiado y el statu quo perpetúan esta dinámica. Todo esto es particularmente presentado en una de las mejores (si no la mejor) de las películas de este año: Parásitos.

Considera que hay algún tema de interés actual, una película o un libro que representa el estado actual de la salud mental, compártanos en los comentarios para analizarlo. 

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