Con un pie en el quirófano y otro en su pueblo natal

Roxana Tabakman

Conflictos de interés

14 de enero de 2020

En el pueblo de Rio das Cobras la llaman Krexu, que significa "luna creciente". En el quirófano del Instituto de Neurologia e Cardiologia de Curitiba, Brasil, para hablar con ella solo tienen que preguntar por la Dra. Veloso Wisniewski. Nacida de padre indígena y madre de raza blanca, o jurua, la Dra. Myrian Krexu Veloso Wisniewski tiene un pie en ambos mundos.

Dra. Myrian Krexu Veloso Wisniewski

La médica está en el cuarto año de especialización en cirugía cardiovascular en el Instituto de Neurologia e Cardiologia, centro brasileño de atención neuroquirúrgica, neurológica y cardiaca, en la capital del estado de Paraná, Curitiba. Institución considerada un centro de alta tecnología en Latinoamérica por su uso pionero de tecnologías como la cirugía con gamma knife o el uso de resonancia magnética intraoperatoria. Allí la Dra. Veloso Wisniewski es muy estimada por sus compañeros.

"Desde el comienzo de su especialización en cirugía cardiaca, la Dra. Veloso Wisniewski siempre ha demostrado un desempeño encomiable, tanto en su capacidad para trabajar como en su continuo interés por aprender", señaló a Medscape en portugués el profesor Francisco Diniz Affonso da Costa, jefe del Departamento de Cirugía Cardiaca en el Instituto de Neurologia e Cardiologia. "Ciertamente tendrá un futuro brillante como cirujana cardiaca".

Creando puentes entre culturas

Aunque vive y trabaja en la ciudad, durante sus vacaciones la Dra. Veloso Wisniewski siempre regresa al pueblo de donde proviene. Con poco más de 3.000 habitantes, en el margen izquierdo del río Guaraní, en una región atravesada por los ríos União y das Cobras, dos afluentes del río Iguazú. Ella pertenece al pueblo guaraní, específicamente al Mbyá Guaraní, un grupo de aproximadamente 27.000 personas que viven en varias regiones de Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay.

En la región del Rio das Cobras, los mbyá guaraníes viven con otro pueblo originario de Brasil, los Kaingang. La Dra. Veloso Wisniewski habla ambos idiomas (guaraní y kaingang) además del portugués de Brasil.

En el pueblo donde creció los puentes que conectan diferentes culturas van más allá de las tribus. "Hay una clínica médica ambulatoria y un pajé —chamán—, líder espiritual que tiene un conocimiento más extenso sobre tés y hierbas".

"Cuando el pajé considera que la medicina natural no puede curar las afecciones, le dice a la gente que vaya al médico para buscar su cura a través de la medicina alopática moderna, basada en la ciencia".

"El equipo de salud de las aldeas de los pueblos originarios debe ser capaz de respetar e integrar ambos campos de conocimiento. Una cosa no excluye a la otra", dijo la Dra. Veloso Wisniewski, quien brinda atención médica en la aldea cada vez que está allí.

"Para mi gente es esencial ser cuidada por alguien como ellos; existe mayor confianza en la relación médico-paciente, especialmente entre los adultos de edad avanzada y las mujeres", comentó a Medscape.

Según la doctora, los pacientes no se sienten muy cómodos cuando interactúan con alguien que no comprende su cultura. Por esta razón los familiares de los pacientes a menudo piden a la Dra. Veloso Wisniewski que sea su médica, ya que muchos no quieren ser atendidos por médicos de raza blanca.

"Voy a los hogares de las personas y es muy efectivo, porque al estar en su propio entorno, los pueblos originarios se sienten más cómodos para hablar sobre sus problemas".

La Dra. Veloso Wisniewski confía en el trabajo de los pajés de la aldea, pero no utiliza prácticas de los pueblos originarios en sus pacientes. "Este conocimiento pertenece a los adultos de edad avanzada y los sabios. Tengo 31 años, así que todavía soy demasiado joven para adquirir este conocimiento sobre la medicina tradicional".

Examen nacional de ingreso

La Dra. Veloso Wisniewski se unió a la universidad a través de una política afirmativa llamada Vestibular dos Povos Indígenas (Examen de Ingreso para los Pueblos Indígenas), creada en Paraná en 2006. En 2019, 750 estudiantes de pueblos originarios de diferentes etnias solicitaron 52 plazas en diferentes universidades. La médica comentó que cuando presentó la solicitud solo había cinco vacantes y el curso final se elegía hasta después del examen.

El periodo posterior a la aprobación de su examen de ingreso fue "bastante difícil", según la Dra. Veloso Wisniewski.

Como regla general, los hogares de pueblos originarios brasileños son extremadamente pobres, y su situación era similar.

"Me otorgaron una beca mensual de 600 reales brasileños, que en realidad no era suficiente y no siempre se pagaba de manera oportuna".

Las dificultades financieras se agregaron a los prejuicios que experimentó, a veces en la forma en que otras personas la miraban o hablaban con ella.

"La gente habla con los indígenas como si no entendieran lo que les están diciendo", y agregó que este no siempre fue el caso en la Facultad de Medicina de la Universidade Estadual do Oeste do Paraná (Unioeste). "Algunos maestros me ayudaron, me apoyaron y se preocuparon mucho por mí".

La Dra. Veloso Wisniewski se graduó de como médica en 2013 y durante los primeros 3 años desempeñó sus labores en salud indígena, periodo de su formación que valora mucho.

"Aprendí a no abusar de los fármacos y a trabajar con recursos escasos. Al no siempre tener acceso a realizar exámenes complementarios pude desarrollar más habilidades clínicas. Mi diferenciador hoy es saber cómo encontrar soluciones a problemas que la mayoría de los profesionales de la salud no saben cómo resolver sin recursos financieros o estudios de laboratorio e imágenes".

Poblaciones étnicas de Brasil

En Brasil hay 307 grupos étnicos indígenas. En el último censo (2010) la población indígena autodeclarada estaba compuesta por 896.917 personas, de las cuales más de la mitad vivía en reservas. Entre estos, 32,5% es analfabeta. Pero el número de indígenas autodeclarados que ingresan a la universidad está aumentando.

En 2017, 56.700 indígenas brasileños se matricularon en educación superior (0,68% del total de estudiantes que alcanzaron esta etapa), principalmente gracias a la Lei das Cotas (La Ley de Cuotas), que reserva lugares para los pueblos originarios de Brasil según el porcentaje de estas poblaciones en las diferentes regiones.[1] Sin embargo, la tasa de deserción escolar sigue siendo alta.

"En la universidad conocí a otros estudiantes indígenas que a lo largo de los años abandonaron la escuela. Es difícil ir a un lugar con una cultura diferente sin tener suficientes recursos para vivir fuera de la tribu indígena, dejar a la familia y, además de esto, no tener como base una educación formal sólida".

Por otro lado, solo 37,4% de los indígenas brasileños, como la Dra. Veloso Wisniewski, habla alguna de las 274 lenguas indígenas, lo que sería esencial para preservar su trasfondo cultural.

Influencia positiva

La Dra. Veloso Wisniewski dijo que nunca le faltaron al respeto ni sintió que su habilidad profesional fuera cuestionada por los pacientes debido a su origen étnico.

"En general no es una cuestión planteada durante las visitas médicas; algunos incluso se alegran de saber que vengo de un origen indígena, sin embargo, algunos pacientes aún temen ser tratados por mujeres".

La especialista añadió que no quiere ser vista como un ejemplo, a lo mucho, como una influencia positiva. Considera que sus logros podrían mostrar a otros como ella que es posible abandonar la tribu, estudiar y marcar una diferencia en la vida de sus comunidades.

"Llamo la atención hacia el lugar de donde vengo, pero todos los médicos vienen de alguna parte; cada uno de ellos trae su propia historia, y cada uno tiene su propia visión del mundo. Nací para ser médica para indígenas, gente de razas blanca, negra y todo tipo de personas".

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