Mini Examen Clínico: Transposición de grandes arterias

Dr. Jesús Hernández Tiscareño

Conflictos de interés

8 de enero de 2020

El ventrículo derecho (ventrículo sistémico porque se encuentra conectado con la aorta) generalmente es más grande, en comparación con el ventrículo izquierdo. La diferencia de tamaño no es significativa en el periodo neonatal, ya que el ventrículo izquierdo está inicialmente sometido a la presión sistémica.

En las siguientes semanas después del nacimiento la resistencia vascular pulmonar disminuye, y en ausencia de una gran comunicación interventricular u obstrucción del tracto de salida, la poscarga en el ventrículo izquierdo disminuye, lo cual origina que el ventrículo izquierdo se remodele con una pared libre más delgada y un diámetro de eje corto más pequeño, mientras que el ventrículo derecho permanece hipertrófico y dilatado.

Por último, la masa del ventrículo izquierdo disminuye (descondicionamiento) a un nivel que impide su capacidad de mantener la circulación sistémica después de la cirugía de switch arterial. Así, la reparación anatómica se realiza en pacientes con transposición de grandes arterias y tabique ventricular intacto o un pequeño defecto septal interventricular dentro de las primeras semanas de vida para evitar la remodelación del ventrículo izquierdo. Para pacientes que se presentan después 2 meses de edad, se requiere una evaluación cuidadosa del tamaño, grosor de la pared y masa del ventrículo izquierdo.[14]

La cirugía de Jatene para la corrección quirúrgica de d-transposición de grandes arterias se asocia con buenos resultados tempranos y a largo plazo. Desde su primer reporte exitoso por Jatene en 1975, la introducción de la maniobra LeCompte y la experiencia quirúrgica, especialmente con la reimplantación de las arterias coronarias, la cirugía de Jatene es la referencia para corregir la d-transposición de grandes arterias con CIV y pacientes complejos con d-transposición de grandes arterias.

La operación generalmente se realiza en la primera semana de vida y conlleva un riesgo quirúrgico inferior a 5%. La evaluación preoperatoria de la anatomía de las arterias coronarias, que a menudo es anormal, es crucial para una reimplantación coronaria exitosa, ya que puede aumentar la complejidad de cirugía.

La disfunción ventricular izquierda debido a la insuficiencia o isquemia de las arterias coronarias, con frecuencia son causa de morbilidad y mortalidad en el perioperatorio; no obstante, con el aumento de la experiencia quirúrgica, la mortalidad intrahospitalaria después de la cirugía en pacientes con malformaciones coronarias ahora está cerca de la encontrada en pacientes con d-transposición de grandes arterias sin malformaciones coronarias.

La sobrevida a largo plazo después de la cirugía es prometedora, más de 90% de los pacientes continúa co vida a los 20 años; no obstante, la necesidad de la necesidad posterior de reintervención no es despreciable, principalmente debido a una estenosis de la arteria pulmonar (llamada neopulmonar), obstrucción de la reinserción de las coronarias, dilatación de la raíz neoaórtica o insuficiencia de la misma[15]

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Contenido relacionado

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....