PERSPECTIVA

¿Cannabis en diabetes? Los pacientes no esperan a asesoría médica

Alicia Ault

Conflictos de interés

2 de octubre de 2019

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Dada la escasa guía oficial disponible, las personas con diabetes están tratando de descifrar si cannabis, también conocido como marihuana, puede ayudar o dañar. Aunque hay alguna evidencia de que determinados componentes de cannabis pueden tener un efecto positivo sobre las diabetes de tipos 1 o 2, también es evidente que puede ser una apuesta peligrosa para algunos individuos con el trastorno.

En foros como Reddit, personas con diabetes que desean participar o que ya son usuarios, están comparando notas. Lo que comparten es una mescolanza de experiencia, rumores y esporádicamente, opiniones informadas.

"Busquen variedades con alto contenido de tetrahidrocannabivarina (THCV) si pueden", señaló un usuario que hizo alusión a un estudio que demostró que tetrahidrocannabivarina, un tipo de cannabinoide,reducía la intolerancia a la glucosa en ratones conobesidad.[1,2] "Menos apetito desmedido y un efecto un poco diferente sobre el cerebro. También he notado un efecto en la forma en que mi azúcar parece nivelarse cuando lo dosifico".

Otro usuario de Reddit, quien se autoidentificó como portador de diabetes de tipo 1, publicó un argumento diferente al afirmar que "realmente no afecta tu glucosa sanguínea. Puede despertarte un fuerte apetito, sobre lo que hay que ser prudente, o puedes estropear tu glucemia". El usuario añadió: "Puede dificultarte un poco sentir las bajadas —aunque todavía lo hago—. Revisa tu glucemia con frecuencia y trae contigo bocadillos, sobre todo si no eres un usuario muy experimentado".

En otro foro en diabetesdaily.com, un usuario escribió: "Tomo metformina y el azúcar en la sangre continúa elevado, 160 - 200 mg por la mañana. Comencé a tomar aceite de cannabidiol dos veces por día.

Tuve 120 - 140 la semana pasada. ¿Puedo comenzar a reducir metformina?".[3] Cuando alguien sugirió verificar con su médico, el usuario dijo: "Al parecer no quiere hablar sobre cannabidiol".

Incluso farmacólogos y profesionales clínicos debaten qué hacer. Muchos admiten que no saben sobre cannabis y los centenares de cannabinoides que contienen, incluidos los dos principales, tetrahidrocannabinol y cannabidiol, y cómo interactúa con el sistema endocannabinoide humano, que apenas se descubrió a principios de la década de 1990 y todavía se está caracterizando.

"Hay una promesa de que la marihuana médica puede ser parte de la solución para la epidemia de obesidad y diabetes", escribió el Dr. Frank L. Greenway, director médico del Pennington Biomedical Research Center, en la Louisiana State University, en International Journal of Obesity. La marihuana y sus componentes merecen tomarse en cuenta como un tema de investigación por los interesados en investigar la obesidad".

Uno de los efectos un poco sorprendentes es el vínculo de la marihuana con menos peso corporal.

"Si se consulta la literatura epidemiológica, en realidad resulta que usuarios de cannabis tienen menos peso corporal, tasas más bajas de diabetes de tipo 2, tasas más bajas de enfermedad metabólica y mejor función de insulina", comentó a Medscape Angela Bryan, Ph. D., profesora de psicología social y neurociencia en la University of Colorado, en Boulder, Estados Unidos.

Un estudio muy grande en 2012 mostró que adultos de 20 a 59 años de edad que utilizaban marihuana tenían una prevalencia más baja de diabetes de tipo 2 y menos probabilidades de diabetes, en comparación con no usuarios de marihuana.[4] Un análisis más reciente de los datos reveló que el uso de marihuana se asocia a insulina en ayunas más baja y niveles más bajos de HOMA-IR (evaluación del modelo de homeostasis de resistencia a la insulina) en adultos con obesidad (pero no en personas sin obesidad) aun cuando se utilice menos de cuatro meses al mes.[5] Incluso los exconsumidores con uso considerable en el curso de la vida tuvieron niveles de insulina en ayunas significativamente más bajos que persistían.

"¿Cómo encaja esto?", preguntó Bryan. "Si sabemos que tetrahidrocannabinol aumenta el apetito y podría asociarse a falta de actividad, ¿cómo logramos que estas dos clases de información funcionen en conjunto? Esta es una cuestión científica fascinante; no hay muchos datos satisfactorios que nos ayuden a responder a la pregunta".

Mientras tanto, el uso de cannabis para cualquier trastorno plantea infinidad de otros aspectos. Todavía no se ha determinado cuál es el mejor sistema de administración, la dosis correcta, y en diabetes, si es útil únicamente en diabetes de tipo 2 o también en diabetes de tipo 1, comentó Mary Lynn McPherson, PharmD, profesora en la University of Maryland School of Pharmacy.

La facultad de McPherson acaba de lanzar el primer programa de maestría en cannabis médica. Una vocera dijo que la facultad recibió 506 solicitudes para los 150 lugares de la clase inaugural.[6]

"La ciencia está tratando desesperadamente de ponerse al día con lo que ya está disponible en el comercio legal", destacó la experta de Colorado.

Las sociedades médicas todavía no han opinado en uno u otro sentido. Cuando se les preguntó por una declaración oficial, un portavoz de la Endocrine Society, por ejemplo, respondió: "Lamentablemente la sociedad todavía no tiene ninguna guía clínica sobre este tema".

Uso creciente entre estadounidenses de edad más avanzada

La marihuana recreativa es legal en 11 estados y en Washington, D. C. La marihuana médica es legal en 33 estados, y otros 11 estados permiten productos médicos con cannabidiol bajos en tetrahidrocannabinol con un alto cociente de cannabidiol a tetrahidrocannabinol.[7] Mientras tanto, el uso se mantiene estable en los jóvenes, pero está aumentando entre estadounidenses de edad más avanzada.

"Estamos viendo que una gran población acepta cada vez más los productos a base de cannabis", señaló Chauntae Reynolds, PharmD, especialista en farmacia clínica en Indianápolis, Indiana.

Aproximadamente 9% de adultos de 50 a 64 años y 3% de mayores de 65 habían utilizado marihuana en el año previo, de acuerdo con una encuesta nacional de 2016, hasta 7% y 1,4%, respectivamente, en 2013.[8] Dada su popularidad creciente entre estadounidenses de edad avanzada, el AARP Bulletin de septiembre de 2019 dedicó la mayor parte del número a un informe especial sobre marihuana.[9]

No está claro cuántas personas con diabetes, jóvenes o de edad avanzada, utilizan cannabis. En un estudio polaco reciente, adolescentes con diabetes de tipo 1 tuvieron cerca de la mitad de la frecuencia de uso de drogas ilícitas que un grupo de pares de control: 18% frente a 33%. Sin embargo, los autores observaron que otros estudios en Estados Unidos, lo mismo que en Europa, mostraron tasas más altas de uso de drogas en jóvenes con diabetes de tipo 1, sobre todo por lo que respecta a marihuana, y hasta 70% informaron utilizarla.[10] En otra encuesta reciente se encontró que 30% de adultos con diabetes de tipo 1 reportó que utilizó cannabis en el año previo.[11]

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