Alineando las expectativas con la realidad: entrevista con el Dr. Tabernero sobre la European Society for Medical Oncology, el congreso y los retos en oncología

Karla Islas Pieck

28 de septiembre de 2019

BARCELONA, ESP. En vísperas del Congreso de la European Society for Medical Oncology (ESMO) de 2019, el equipo de Medscape en Español entrevistó al Dr. Josep Tabernero, actual presidente de la ESMO, especialista en cáncer colorrectal y director del Vall d'Hebron Institut d'Oncología (VHIO), en Barcelona, España.

Dr. Josep Tabernero Cortesía: ESMO

Medscape: ¿Cuáles son sus prioridades al frente de la ESMO?

Dr. Tabernero: La estrategia de los últimos dos presidentes ha sido muy aperturista, es decir, estamos buscando que la ESMO sea cada vez más multidisciplinar y que integre médicos de distintas especialidades relacionadas tanto con el tratamiento, como con el diagnóstico y el control del cáncer. Pero también intentamos que se sumen otros profesionales, como enfermeras o patient advocates y cada vez tenemos más. Incluso políticos, representantes de sistemas sanitarios públicos. En este sentido, somos aperturistas y expansionistas en el contenido, pero también en las áreas de acción. Aunque el nombre de nuestra sociedad haga referencia al continente europeo, la realidad es que actualmente el 47 por ciento de nuestros afiliados son de fuera de Europa. En especial, tenemos cada vez más miembros de países de Asia y Latinoamérica.

    Estamos buscando que la ESMO sea cada vez más multidisciplinar y que integre médicos de distintas especialidades relacionadas tanto con el tratamiento, como con el diagnóstico y el control del cáncer.

Medscape: ¿Por qué cree que ocurre esto?

Dr. Tabernero: Yo creo que, en parte, se debe a que en estos países hay una necesidad de sociedades científicas integradoras de diversas áreas disciplinares con enfoque muy abierto en el campo de la salud pública orientada al cáncer, centrada en la prevención, pero también en las acciones para promover el control del cáncer. Y en esto la ESMO ha sido una sociedad muy activa.

Además, uno de los grupos de trabajo que ha tenido mucho éxito más allá de las fronteras europeas es el ESMO Cancer Medicines Committee, en el que se abordan todos los aspectos relacionados con el acceso a medicamentos.

Medscape: ¿Cuáles son los principales objetivos de este grupo?

Dr. Tabernero: Uno de nuestros principales retos es buscar nuevas fórmulas de reembolso que permitan que los medicamentos caros resulten más accesibles en los países que tienen un producto interno bruto medio y bajo. También buscamos que otros fármacos, que no son caros pero que son esenciales para el tratamiento de diferentes tipos de cáncer, no dejen de producirse por el bajo interés que despiertan en la industria farmacéutica, precisamente por su bajo precio. Este ha sido uno de los puntos que ha preocupado mucho a la ESMO en los últimos años seguirá siendo una de nuestras prioridades en los próximos años.

Medscape: ¿Cuáles considera que son sus principales logros en el año y medio que lleva al frente de esta sociedad científica?

Dr. Tabernero: Creo que hemos cambiado varias cosas y estoy contento con ello. A nivel interno hemos cambiado la organización de la ESMO. Ahora es mucho más estructurada y democrática. Antes sólo elegíamos al presidente mientras que ahora elegimos además a 3 directores de área y al nominating committee. En total, 8 posiciones electas y creo que esto es importante. Además, hemos disminuido la brecha de género al menos en la composición del executive board. Ahora tenemos a una presidenta electa, Solange Peters, que será la segunda mujer en la historia que presidirá la ESMO.

En los últimos 4 años hemos pasado de ser 8.000 miembros a 23.000 y hemos aumentado la proporción de miembros internacionales. Antes sólo 30% era de fuera de Europa y ahora 47%. Eso también ha implicado que hagamos diferentes actividades educativas (summits) en Asia, África y Latinoamérica.

Además, hemos creado la división de Public policy que es un pilar muy importante para hablar del acceso y la sostenibilidad y una herramienta para poder ayudar a los diferentes países a que el cáncer esté más presente en la agenda de todas las políticas que hacen. También colaboramos con más organizaciones internacionales. Actualmente somos la organización preferida de la OMS para trabajar sobre cáncer. Tenemos miembros de la ESMO que están trabajando en esta organización mundial mediante un acuerdo de colaboración. De forma similar tenemos otras colaboraciones con la EMA y otras agencias internacionales. Yo creo que el camino es éste y estoy seguro de que los próximos presidentes de la ESMO continuarán trabajando en esta línea.

Medscape: ¿Qué retos quedan pendientes?

Dr. Tabernero: En los próximos meses, antes de que concluya mi periodo al frente de la ESMO en diciembre, queremos mejorar aspectos de comunicación y organización. Esto es especialmente importante porque esta sociedad científica ha crecido muy rápidamente tanto en miembros como en staff. Hemos pasado de ser 25 colaboradores a 110, pero no con el mejor orden. Es importante tener presente que cuando una organización crece sin el orden adecuado tiene el riesgo de colapsar y no queremos que esto suceda.

Creo que hemos hecho mucho lobby (cabildeo) en el Parlamento Europeo sobre del desabastecimiento de medicamentos que consideramos que es un problema gravísimo. Fármacos que son importantes para el tratamiento de cáncer y que han perdido patente y no siempre están disponibles. Pero creo que es necesario seguir trabajando más intensamente en la lucha para conseguir mejorar el acceso al control del cáncer.

Medscape: ¿Cuáles considera que son los principales obstáculos en el acceso a los fármacos actualmente?

Dr. Tabernero: Tenemos dos problemas principales. Por un lado, las expensive innovative medicines, que son cada vez más numerosas y muy eficaces. El acceso a este tipo de fármacos es un problema cada vez más grande, tanto para la sanidad pública como privada. Por otra parte, tenemos fármacos muy buenos en oncología de los cuales ya ha expirado la patente. Eso hace que los precios bajen de forma muy importante y en algunos casos los laboratorios que los producen no lo quieren hacer porque pierden la oportunidad de hacer medicamentos más caros. Así de sencillo. Esto lo tenemos que solucionar.

Medscape: ¿Cuál sería una posible solución para este problema?

Dr. Tabernero: En Estados Unidos han hecho una cosa que yo creo que les ha salido bien. Ante la evidencia de que los laboratorios americanos no quieren producir fármacos que no les resultan rentables, la FDA ha facilitado la apertura de algunas empresas en la India para que los fabriquen. Esta no tiene por que ser la mejor solución, pero en Europa esto no lo tenemos resuelto y en muchas ocasiones hay desabastecimiento de fármacos considerados esenciales. Y esto no sólo ocurre en oncología. Pasa en muchas otras especialidades de la medicina.

Medscape: ¿Qué otros objetivos destacaría como prioritarios para el futuro de la ESMO?

Dr. Tabernero: Otra de las prioridades es consolidar un buen programa de formación continuada. Nuestro principal objetivo como sociedad médica es procurar que los pacientes tengan las máximas posibilidades de controlar el cáncer, estén donde estén, y a todos los niveles: prevención, diagnostico precoz y tratamiento. Estamos convencidos de que para ello es indispensable que los profesionales cuenten con una formación de calidad. Y esto no solamente se debe orientar a los miembros jóvenes, ya que no hay que olvidar que hoy en día una persona que tiene 55 años todavía va a estar tratando enfermos durante los próximos 15 años aproximadamente. Y todo cambia tan rápidamente que es muy importante seguir actualizándose durante toda la carrera profesional. Basta con pensar que hace pocos años sólo teníamos quimioterapia, básicamente, luego llegó la revolución de los compuestos dirigidos a dianas biológicas de las células malignas. Ahora tenemos la inmunoterapia, que es otra gran revolución. Y todo esto requiere un aprendizaje y una formación continuada que, habitualmente, las instituciones donde trabajan los médicos no la ofrecen. Ni en este país ni muchos menos en otros. Es por eso por lo que la ESMO quiere ser un garante de que esta formación se mantenga al máximo nivel posible.

Medscape: ¿Qué relación tiene la ESMO con la American Society of Clinical Oncology (ASCO)?

Dr. Tabernero: Desde la ESMO intentamos colaborar al máximo con otras sociedades científicas para no duplicar esfuerzos y también para lograr más fuerza en nuestros objetivos comunes. En este sentido, colaboramos con las sociedades europeas locales —como la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) o la Associazione Italiana di Oncologia Medica (AIOM), entre otras— y con otras como la European Association for Cancer Research (EACR) y su homóloga americana, la American Association for Cancer Research (AACR).

Con la ASCO, que es la sociedad clínica más similar a la nuestra, hemos establecido varias líneas de colaboración. Por ejemplo, en el área del acceso a fármacos tenemos una joint venture que pretende identificar las barreras que existen en el acceso a los fármacos altamente efectivos, así como las posibles acciones para favorecer que el máximo posible de pacientes pueda acceder a ellos.

Medscape: ¿En qué cosas coinciden y en cuáles difieren ambas sociedades científicas?

Dr. Tabernero: La ASCO piensa fundamentalmente en el entorno de Norteamérica, en el que existe una disparidad muy grande entre los diferentes sectores de la población. Nosotros tenemos una visión más global, no solamente pensando en los países de Europa sino también en otros entornos. Una de las cosas que intentamos hacer juntos es clasificar los fármacos en base a su nivel de actividad y de toxicidad. Para ello hemos creado la ESMO Magnitude of Clinical Benefit Scale, que nos ayuda a valorar el beneficio clínico. Entonces cualquier fármaco que se aprueba por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), inmediatamente y con unos criterios que son transparentes, se catalogan con respecto a su eficacia en términos de actividad, calidad de vida y toxicidad. Las categorías son de la "A" a la "C" en el caso del tratamiento adyuvante/neoadyuvante y del 1 al 5 en el caso del tratamiento de enfermedad diseminada.

Es importante tener en cuenta que esta clasificación se hace por parte de una sociedad profesional que es independiente de la industria farmacéutica y de los reguladores locales de los sistemas nacionales de salud, lo que representa una herramienta que permite a los reguladores priorizar el reembolso de unos medicamentos con respecto a otros. Cuando los recursos son limitados y se tiene que priorizar, se debe tener en cuenta qué es lo más efectivo. Y hay muchos sistemas de salud que ya lo están incorporando, tanto de la Unión Europea como de otras regiones.

Por ejemplo, Alemania, está evaluando esta herramienta para tomar sus propias decisiones. Otro aspecto que estamos haciendo desde la ESMO es describir modelos y algoritmos que ayuden a poder empezar a discutir el reembolso adecuado para cada área geográfica de un fármaco determinado. Es decir, no solamente el valor numérico de lo que se gana en términos de supervivencia o calidad de vida, sino también lo que cuesta. Que no es igual en cada país, porque, aunque el precio sea muy parecido, los recursos de los que disponen son diferentes.

Lo que estamos haciendo es un modelo que se llama geographically adapted value based reimbursement. Que quiere decir, el reembolso basado en el valor con una adaptación geográfica en base a los criterios demográficos de cada país. No es lo mismo lo que puede pagar un país de bajos ingresos para el reembolso de trastuzumab en cáncer de mama que lo que podría pagar un país de altos ingresos. Y esto, que parece tan sencillo, pues no está bien desarrollado.

Nosotros lo que intentamos hacer son estos modelos para que ayuden a las autoridades sanitarias de cada país a determinar cuál es el margen de referencia sobre el cuál se tendrían que mover a la hora de discutir el reembolso de los medicamentos con la industria farmacéutica. Si no, lo que pasa es que los países que son más ricos son precisamente los que tienen más recursos para negociar y discutir esto y en cambio los países pobres no tienen infraestructura para pensar en esto. Lo que queremos llegar es a crear un modelo que pueda utilizar todo el mundo y que al menos sea un punto de origen para empezar a discutir.

Medscape: ¿Qué ocurre en Latinoamérica?

Dr. Tabernero: Los países de Latinoamérica tienen mucho interés de colaborar con la ESMO. En los últimos congresos hemos tenido varias reuniones con representantes de oncología clínica y médica de Latinoamérica en las que estamos trabajando en el desarrollo de guías clínicas y consensos. Algo similar estamos trabajando con diversos países de Asia. Lo que pasa en este continente es que cada país tiene sus pequeñas guías que no tienen nada que ver unas con otras y, como entre ellos cuesta llegar a un acuerdo, a veces por razones históricas y culturales, pues piden a la ESMO que actúe de facilitador. Estamos trabajando en unas guías de la ESMO adaptadas a Asia y en otros entornos se quiere hacer lo mismo.

    Sabemos que actualmente al menos 40% de los cánceres los podríamos evitar.

Medscape: ¿En lugar de hacerlo con la ASCO?

Dr. Tabernero: La ASCO está muy centrada en el entorno estadounidense. A pesar de que tienen un comité de asuntos internacionales, se centran más en su entorno porque es suficientemente grande, además de que es un solo país y una sola regulación. La ESMO desde su fundación siempre ha incluido múltiples países. Además, el Parlamento Europeo no tiene competencias en salud, no existe una política unificada europea. Lo único que existe es una agencia que regula la aprobación de los medicamentos que es la EMA, pero más allá cada uno paga lo que quiere, tiene un sistema de salud organizado de una manera independiente y no equitativa. Teniendo esto de base, la ESMO siempre ha tenido que pensar en muchos países a la vez y eso nos da una visión mucho más adaptativa para entender los diferentes entornos y de poder hacer acciones más diferenciales en base a cada área.

Lo que ahora hemos empezado a hacer en Asia ahora lo expandiremos a Latinoamérica. Aquí el único requisito que ponemos es que las sociedades médicas aprueben su realización con nuestra metodología.

Medscape: ¿Cuál es el impacto actual del cáncer en el mundo?

Dr. Tabernero: Es una causa muy importante de muerte. Las cifras son variables en cada país dependiendo de qué proporción de mortalidad tienen en otras áreas, como las infecciosas o las cardiovasculares, que en algunos países son muy importantes. Por ejemplo, en España, a partir de los 50 años la primera causa de muerte es el cáncer. Entones es un problema de salud muy importante. Un problema, además, que aumentará porque afortunadamente las personas viven cada vez más y, cuanto más viven, más riesgo tienen de desarrollar cáncer. En general esta enfermedad está relacionada con la edad.

Sabemos que actualmente al menos 40% de los cánceres los podríamos evitar. Y debemos prevenirlos. Y en esto también la ESMO tiene un gran papel dentro del área de política pública en la prevención. Habrá un porcentaje que no serán tan fáciles de prevenir, stos los tenemos que diagnosticar precozmente, tenemos que hacer programas de screening (cribado) muy buenos. Pero de los que se pueden prevenir, hay que trabajar muchísimo para prevenirlos.

Además, hay que pensar que es una gran responsabilidad social porque si elimináramos 40% del gasto relacionado con el cáncer sería muy positivo para muchos sistemas de salud que actualmente están al borde del colapso económico.

Medscape: ¿Qué podemos hacer para prevenir el cáncer?

Dr. Tabernero: Existen 10 medidas que podemos para tomar prevenirlo y, de ellas, 7 no cuestan dinero. La educación tiene que empezar en la familia porque es necesario crear un entorno en el que haya complicidades. El tabaco fuera. El alcohol hay que disminuirlo. Combatir la obesidad, consumir poca grasa. Hacer ejercicio. Hay que controlar la exposición al sol. Minimizar los tóxicos ambientales. Muchos de estos factores no cuestan. Es cuestión de educación y de entender que, si queremos vivir y vivir bien, debemos hacer esto. Y también saber que, si quieres vivir mal y no hacer caso, cuando enfermes no será fácil pagarlo. Los sistemas de salud públicos no podrán pagar el coste de las enfermedades de toda la población envejecida porque no hay suficientes recursos.

En cáncer están habiendo muchos avances. Hoy en día algunos pacientes se curan, otros viven mucho más, como sucede en otras enfermedades y esto no parece sostenible. La gente tiene que entender que es bueno prevenir para su salud personal pero también hay una responsabilidad social comunitaria.

Medscape: ¿Veremos la cura del cáncer?

Dr. Tabernero: Se prevé que la incidencia de cáncer aumente hasta el año 2030. A partir de entonces empezará a bajar lentamente porque se empezarán a ver los efectos de las maniobras de prevención. Pero bueno, aunque lográramos evitar todos los cánceres evitables en el año 2050-2070 quedarán aún 60%. De estos, cada vez iremos entendiendo más por qué se producen. Tendremos herramientas para el diagnóstico mucho más precoz, como la biopsia líquida. Esto lo tendremos en unos 10 años. Seguramente habrá un momento en que no haremos mamografías ni colonoscopias sistemáticas. Lo haremos a las personas que sepamos —por un análisis de sangre—, que tienen una alteración. La sangre nos dará información de lo que está pasando en cada momento en el organismo. En una década se podrán diagnosticar enfermedades cada vez de forma más precoz y se podrán curar más y cuando estén más avanzadas también habrá más tratamientos. Hay enfermedades que se curarán en sí, otras que no se curarán y controlarán a largo plazo, y habrá otras enfermedades, pocas, que todavía tendrán un pronóstico desfavorable. Por ejemplo, el cáncer de pancreas, este tumor sólo empezará a ir bien cuando la biopsia líquida detecte un tumor de milímetros. Mientras tanto la radiología convencional no nos ayudará mucho a diagnosticar precozmente la enfermedad.

Medscape: ¿En 10 años la biopsia líquida será una prueba sistemática?

Dr. Tabernero: Será una prueba tecnológicamente suficientemente buena para poder aplicarla.

Actualmente la biopsia líquida se centra en los fragmentos de ADN circulante del tumor. Pero esta técnica tiene muchísimo potencial. Recientemente se han desarrollado otras tecnologías, como la biopsia líquida termal, que permiten analizar el espectro de proteínas relacionadas con el tumor. Y conforme vaya avanzando la tecnología podremos mirar mucho más allá. Actualmente las técnicas no son suficientemente específicas ni sensibles. Pero los resultados que disponibles hasta el momento nos permiten saber que se trata de una técnica que dará mucho más de sí.

Hasta ahora nos hemos focalizado en los tumores que secretan ADN alterado en la sangre, que no son todos: colon, pulmón y mama entre los más frecuentes. Pero cuando tengamos disponible tecnología para medir el ARN y las proteínas que secretan los tumores servirá para muchos más cánceres.

Medscape: ¿Vamos a poder erradicar el cáncer algún día?

Dr. Tabernero: No, porque es innato a vivir. Es parte del envejecimiento. Quizá en el futuro podemos hacer que los tejidos envejezcan menos o de forma más lenta, pero envejecerán. Hay cosas que son intrínsecas. El cáncer no es una enfermedad, es una manifestación de muchísimas enfermedades diferentes, que tienen un origen diferente y que se manifiestan porque algo crece mucho. Es como los edificios de la calle, tienen muchas cosas en común pero cada uno es diferente. De cada uno se tiene que entender de qué está hecho, qué cimientos tiene. Se irán controlando algunos, otros se evitarán, otros se detectarán antes, algunos se curarán, en otros se logrará que sean largos supervivientes y que los pacientes se mueran de otra cosa. Cada vez es menos raro que me llamen las familias para comunicarme que se ha muerto un paciente que lleva años de evolución de un cáncer y se muere de otra cosa. Esto cada vez pasará más.

La inmunoterapia también ayudará mucho. Hoy estamos apenas visualizando la punta del iceberg de lo que es la inmunoterapia. Es como si tuviéramos un ejercito dentro, pero lo tuviéramos dormido. Con diferentes regimientos de linfocitos que los podemos activar de una forma. No es fácil despertarlo, pero cuando consigamos hacerlo nos ayudará muchísimo a controlar la enfermedad. Se debe ir con cuidado porque si despiertas este ejército y no lo controlas, te puede ocasionar problemas severos. Esto también es importante. El equilibrio del organismo es muy complicado. El sistema inmunitario funciona de manera natural, pero depende de cómo aprietes los tornillos, reconocerá como anormal algo que es normal. Es el caso de las enfermedades autoinmunes que atacan a órganos que son sofisticados, como el caso de la tiroides, el páncreas, la hipófisis, la sinovial de las articulaciones... el desequilibrio del sistema inmunitario puede ser muy peligroso. Tiene un gran potencial, pero se debe conseguir dirigirlo bien. Es complejo pero solucionable.

Medscape: ¿Cuál es el principal reto de la investigación en cáncer hoy?

Dr. Tabernero: La personalización de todos los tratamientos, incluida la inmunoterapia, porque los tumores son muy diferentes con variabilidad entre personas. Yo no diría que es el principio del fin, pero sí que hoy en día sabemos la dimensión de la tragedia. Sabemos que el cáncer no son sólo las células malignas. Son las células malignas más el estroma, la inflamación, los vasos sanguíneos, el sistema inmune... hasta ahora se estaba sólo atacando las células malignas. Pero ahora utilizamos a las células benignas para que ayuden. Además, hay diferentes tipos de células malignas. Cada persona tiene un tipo de tumor diferente. Pero dentro de cada persona, hay muchos tipos de células diferentes. Esto ya lo sabemos. También que el cáncer evoluciona dentro de cada enfermo.

No hay que olvidar tampoco que no todo será inmunoterapia, hay enfermedades que continúan siendo muy sensibles a la quimioterapia o a los tratamientos biológicos. Por ejemplo, la leucemia mieloide crónica, en la que se ha logrado que los enfermos vivan 20 años más con el tratamiento actual. Creo que el reto más importante es personalizar. Entre personas y en una misma persona ayer, hoy y mañana.

Medscape: ¿Actualmente las guías son las adecuadas?

Dr. Tabernero: Sí, pero se tienen que renovar con mucha periodicidad y esto es lo que estamos intentando. Las guías están muy bien; no son como antes, un documento que te dice lo que tienes que hacer en cada momento. Ahora son electrónicas, interactivas. Las guías de la ESMO se actualizan cada dos años, pero hacemos updates electrónicos continuamente. Se necesita más dinamismo.

Medscape: ¿Está llegando al paciente el impacto de toda la investigación que se está haciendo?

Dr. Tabernero: Actualmente se está llevando a cabo mucha investigación, pero hay que poner un poco de orden. El impacto si está llegando al paciente. Pero es verdad que no toda la investigación se hace por principios puramente académicos de buscar siempre lo mejor. A veces hay parte de la investigación que en algunos casos se desarrolla por operaciones de estrategia comercial. A veces a hay fármacos que se desarrollan para que el valor de una compañía aumente, la compre otra y luego ya desarrollarán un segundo que es mejor. Quizá ya sabían que el segundo era mejor que el primero, pero como estaba poco desarrollado la manera de aumentar el valor de la compañía es generando el primero. Esto cada vez, afortunadamente, pasa menos. Porque es pérdida de recursos, son pacientes que no se tratan con el mejor tratamiento y hay que poner orden, como en todo. Cada vez se va ordenando más la investigación también. El mundo, cada vez va a mejor, no a peor.

Medscape: ¿Cuáles son las principales tendencias este año en el congreso de la ESMO?

Dr. Tabernero: En el congreso de este año, en el que esperamos a más de 30.000 participantes, tenemos más de 2.200 presentaciones de las cuales son 92 late breaking abstracts (LBA). Se han incluido en el programa 3 sesiones plenarias porque tenemos contenido muy interesante. Hemos aceptado LBA tan sólo 3 semanas antes del congreso. Esto organizativamente es muy complejo, pero precisamente gracias a esta flexibilidad se presentan cosas realmente interesantes.

La investigación está avanzando mucho. En los últimos 4 años la FDA ha aprobado 61 moléculas diferentes para 76 indicaciones distintas. Y eso no sólo en los tumores más frecuentes, los avances son en todos, aunque en algunos casos desgraciadamente aún son muy modestos.

Las tendencias se siguen centrando en el desarrollo de la inmunoterapia. Hemos pasado de tener definidos 4 mecanismos para desarrollar fármacos de inmunoterapia a 60 y cada vez hay más estudios que se centran en los tumores "fríos", que son aquellos en los que el sistema inmunitario no ha reconocido a la enfermedad. El objetivo aquí es intentar "educarlo" con diferentes técnicas como vacunas, virus autolíticos o anticuerpos biespecíficos, entre otros, que lo que intentan es "calentar" el tumor.

Y lo que estamos viendo especialmente este año es que en algunos tumores la inmunoterapia ya está claramente establecida en primera línea. En la mayoría de los casos habíamos empezado en fases refractarias de la enfermedad y ahora se presentan datos de estudios que demuestran su utilidad como tratamiento inicial e incluso como terapia neoadyuvante, como en el cáncer de mama triple negativo. Pero no hay que perder de vista que todavía la tenemos —en estudios aleatorizados y en estudios de registro— focalizada sólo en el 25 por ciento de los tumores que son los "calientes". En los tumores "fríos" tenemos datos muy precoces: fase I o II que intentan demostrar cómo podemos calentar estos tumores que son fríos de entrada. Esto todavía es muy preliminar.

Medscape: ¿Podemos ser optimistas ante este panorama?

Dr. Tabernero: Debemos intentar alinear las expectativas con la realidad.

Es cierto que hay realidades muy buenas. Hemos avanzado mucho en la prevención, el diagnóstico precoz, el diagnóstico de subgrupos de enfermedades diferentes. Hemos introducido medicamentos biológicos. Inmunoterapia. Estamos haciendo estudios clínicos que son más eficientes. Estamos aumentando la sobrevida en pacientes con cáncer, pero aún tenemos muchos retos por enfrentar.

Tenemos cada vez más datos que sugieren que el microbioma tiene un papel importante no sólo en determinar el riesgo que una determinada persona puede tener para desarrollar un cáncer, sino también en otros aspectos importantes como la respuesta terapéutica o el pronóstico. Las bacterias que tenemos dentro del organismo generan muchos metabolitos que interfieren ya sea positiva o negativamente en la función del sistema inmune y eso puede interferir en cómo responde un paciente a la inmunoterapia. Por mucho tiempo hemos obviado la importancia del microbioma y sabemos muy poco sobre él todavía, por lo que es una de las líneas de investigación que actualmente despiertan mucho interés. Y no sólo en oncología, también en muchas otras especialidades médicas.

También nos tendremos que preocupar cada vez más por la calidad de vida de los enfermos crónicos, los largos sobrevivientes, las secuelas, las toxicidades y seguir investigando para intentar tratar cada vez mejor los tumores que no son evitables y prevenir mejor los que sí lo son.

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