Cáncer supera a enfermedad cardiovascular como causa principal de muerte en países con altos ingresos

Roxanne Nelson

Conflictos de interés

13 de septiembre de 2019

El cáncer es ahora la principal causa de muerte en países con altos ingresos, donde ocasiona el doble de muertes que la enfermedad cardiovascular, de acuerdo con los hallazgos de un nuevo estudio global.[1]

"En el mundo está ocurriendo una nueva transición epidemiológica entre diferentes categorías de enfermedades no transmisibles, y la enfermedad cardiovascular ya no es la principal causa de muerte en los países con altos ingresos", declaró el autor principal, Dr. Gilles Dagenais, profesor emérito de la Laval University, en Quebec, Canadá.

Sin embargo, a nivel mundial la enfermedad cardiovascular sigue siendo la principal causa de mortalidad.

Las muertes relacionadas con enfermedad cardiovascular fueron 2,5 tantos más frecuentes en adultos de mediana edad de países con bajos ingresos que en países con altos ingresos, aunque hubo una carga sustancialmente más baja de factores de riesgo de enfermedad cardiovascular en estas poblaciones, en comparación con las de países más ricos.

Los autores del estudio señalaron que la mayor mortalidad relacionada con enfermedad cardiovascular observada en los países con bajos ingresos puede deberse principalmente a menor calidad de la atención médica; las tasas de primeras hospitalizaciones y el empleo de fármacos para enfermedad cardiovascular fueron más altas en países con bajos ingresos, lo mismo que en los países con medianos ingresos.

"Nuestro estudio mostró que el cáncer fue la causa más frecuente de muerte a nivel mundial en 2017, contribuyendo con 26% a todos los fallecimientos", comentó el Dr. Dagenais.

"Sin embargo, a medida que continúan descendiendo las tasas de enfermedad cardiovascular, el cáncer probablemente podría convertirse en la causa principal de muerte en el mundo al cabo de solo algunas décadas", añadió.

Los hallazgos provienen del estudio PURE (Prospective Urban and Rural Epidemiologic) publicado el 3 de septiembre en la versión digital de The Lancet.

Este y otro artículo de la revista también fueron presentados en el Congreso de la European Society of Cardiology (ESC) de 2019 .[2]

El cáncer es la principal causa de muerte en países con altos ingresos

El estudio PURE incluyó 162.534 individuos de 35 a 70 años de edad que vivían en 21 países.

Los países con altos ingresos eran Canadá, Arabia Saudita, Suecia y Emiratos Árabes Unidos.

El estudio no incluyó a Estados Unidos, pero investigación previa muestra que el cáncer es ahora la principal causa de muerte, habiendo superado a enfermedad cardiovascular en casi la mitad de los estados, y es la principal causa de muerte en la población hispanoamericana, según se reportó en Medscape Noticias Médicas.

Los países con medianos ingresos fueron Argentina, Brasil, Chile, China, Colombia, Irán, Malasia, Palestina, Filipinas, Polonia, Turquía y Sudáfrica.

Los países con bajos ingresos fueron Bangladesh, India, Pakistán, Tanzania y Zimbawe.

La mediana de seguimiento fue de 9,5 años. Durante ese periodo, 9.329 participantes (5,7%) tenían enfermedad cardiovascular, 5.151 (3,2%) cáncer, 4.386 (2,7%) habían sufrido lesiones que requirieron hospitalización, 2.911 (1,8%) desarrollaron neumonía, y 1.830 (1,1%) tenían enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Los casos nuevos de cáncer, lesiones traumáticas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y neumonía fueron más frecuentes en personas que residían en países con altos ingresos, y menos frecuentes en los países con bajos ingresos. Este patrón se observó para los cánceres de mama, pulmón, colon, próstata y ginecológicos.

La incidencia de enfermedad cardiovascular por 1.000 años-persona fue de 7,1 en los países con altos ingresos; 6,8 en los países con medianos ingresos, y 4,3 en de bajos ingresos. Las tasas de mortalidad global fueron el doble de altas en los países con bajos ingresos, en comparación con los de medianos ingresos, y fueron cuatro veces más altas en los países con bajos ingresos que en los países con altos ingresos.

Enfermedad cardiovascular y cáncer fueron las causas más frecuentes de muerte en general, y hubo diferencias notables según los niveles de ingreso del país. En los países con altos ingresos, la mortalidad por cáncer (1,7 muertes por 1.000 años-persona) fue casi 2,5 veces más frecuente que la muerte por enfermedad cardiovascular (0,6 muertes por 1.000 años-persona).

En los países con medianos ingresos fue 2,0 y 1,6 por 1.000 años-persona. En los países con bajos ingresos la diferencia fue mucho más acentuada: la tasa de mortalidad por enfermedad cardiovascular fue tres veces más alta que la debida a cáncer (4,2 frente a 1,4 muertes por 1.000 años-persona).

En consecuencia, el cociente de muertes por enfermedad cardiovascular a muertes por cáncer fue 0,4 en los países con altos ingresos; 1,3 en los países con medianos ingresos, y 3,0 en los de bajos ingresos.

Estos hallazgos son congruentes con los del estudio GBD (Global Burden of Disease Study), el cual mostró que el cáncer era la principal causa de muerte en adultos de 50 a 69 años en países ricos, mientras que enfermedad cardiovascular era la causa principal de muerte en países con ingresos más bajos.

Factores de riesgo de enfermedad cardiovascular modificables

En el artículo adjunto publicado en TheLancet, los investigadores evaluaron la contribución relativa (factor atribuible a la población) de 14 factores de riesgo modificables para enfermedad cardiovascular en la cohorte de PURE.[2]

El estudio incluyó 155.722 individuos de mediana edad de la población, que no tenían antecedente previo de enfermedad cardiovascular y que residían en los mismos 21 países con altos ingresos, países con medianos ingresos y países con bajos ingresos, como en el estudio PURE.

Los factores de riesgo modificables representaron alrededor de 70% de los casos de enfermedad cardiovascular y muertes relacionadas en la población general. Los factores metabólicos fueron los factores de riesgo predominantes para enfermedad cardiovascular (41,2% del factor atribuible a la población); de estos, la hipertensión representó la cifra más alta (22,3% del factor atribuible a la población).

Los factores de riesgo conductuales contribuyeron a la mayor parte de las muertes (26,3% del factor atribuible a la población), pero el factor de riesgo individual más importante fue un bajo nivel de escolaridad (12,5% del factor atribuible a la población). La contaminación del aire ambiental se asoció a 13,9% del factor atribuible a la población para enfermedad cardiovascular.

Hubo una mayor proporción de enfermedad cardiovascular y muerte en los países con bajos ingresos que en los países con medianos ingresos. En los países con medianos y con bajos ingresos, factores como contaminación del aire doméstico, dieta deficiente, escolaridad baja y escasa fuerza de prensión tuvieron los efectos más intensos sobre enfermedad cardiovascular o mortalidad, en comparación con los países con altos ingresos.

Ambos estudios tienen limitaciones, advirtieron los autores. Aunque estos son los únicos estudios que han incluido hasta 21 países, los resultados pueden no ser generalizables a todos los países.

Oportunidades para prevenir cáncer y enfermedad cardiovascular

En un editorial adjunto dirigido al segundo estudio sobre factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, Stephanie H. Read, Ph. D., del Women's College Hospital, en Ontario, Canadá, y Sara H. Wild, Ph. D., de la University of Edinburgh, en Edinburgo, Reino Unido, señalaron que los presentes hallazgos "pueden fundamentar el uso eficaz de recursos limitados, por ejemplo, al indicar la importancia de mejorar la educación en todo el mundo, mejorar la dieta y reducir la contaminación del aire doméstico en países menos desarrollados".[3]

"Está clara la utilidad de recolectar datos similares para fundamentar políticas en un rango más amplio de países, y a la vez mejorar las elecciones de estilo de vida; sigue siendo un reto modificar sus factores sociales y comerciales determinantes", escribieron.

En referencia al primer estudio, Wild comentó a Medscape Noticias Médicas que en los países con altos ingresos la cardiopatía y su mortalidad relacionada "se están volviendo menos comunes, en parte como una consecuencia de mejoras en el tratamiento, y como todos tenemos que morir de algo, el cáncer está comenzando a superar la enfermedad cardiovascular como la causa más frecuente de muerte".

"El cáncer desde luego comprende diversos trastornos, pero uno de los cánceres comunes está relacionado con estilos de vida no sanos, y existen claramente oportunidades para prevenir algunos cánceres y también mejorar los tratamientos en el mundo", concluyó.

El estudio fue financiado por el Population Health Research Institute, el Hamilton Health Sciences Research Institute, el Canadian Institutes of Health Research (incluso a través de la Strategy for Patient-Oriented Research por medio de la Ontario SPOR Support Unit), la Heart and Stroke Foundation (Ontario, Canada), el Ontario Ministry of Health and Long-Term Care y por apoyos económicos irrestrictos de varias compañías farmacéuticas. Recibió contribuciones importantes de AstraZeneca (Canadá), Sanofi-Aventis (Francia y Canadá), BoehringerIngelheim (Alemania y Canadá), Servier Laboratories y Glaxo SmithKline, así como contribuciones adicionales de Novartis, King Pharma y de varias organizaciones nacionales y locales en los países participantes. Varios de los autores de los dos estudios han revelado relaciones económicas relevantes, según se señala en los artículos originales.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....