Revisión de Artículos: Desde la complejidad actual, volviendo a analizar lo más sencillo con ecocardiografía bidimensional

Dra. María Celeste Carrero

Conflictos de interés

17 de junio de 2019

COLABORACIÓN EDITORIAL

Medscape &

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Dra. María Celeste Carrero 

Siempre hay algo nuevo por descubrir; incluso en lo que creemos que ya está definido y es la base para el resto. La ciencia es así, no admite dogmas incuestionables. En la era de la tercera y cuarta dimensión en imágenes, las imágenes híbridas combinando tomografía y ecocardiografía y el análisis de strain y speckle tracking, aún quedan fundamentos básicos por investigar. Como parte de la alianza editorial entre Medscape en Español y la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), en esta ocasión, la Dra. María Celeste Carrero presenta la síntesis de 3 artículos que indagan cómo definir la hipertrofia ventricular, cómo medir el ventrículo izquierdo de la manera más adecuada y qué podemos esperar como cambios adaptativos normales en atletas.

La indexación del espesor ventricular izquierdo por superficie corporal mejora su valor pronóstico

La hipertrofia ventricular izquierda es un marcador independiente de riesgo de morbi-mortalidad. Su diagnóstico (tanto en miocardiopatía hipertrófica, como en adaptación a la actividad física o en cardiopatía hipertensiva) se realiza en la mayoría de los casos con el ecocardiograma transtorácico. Sin embargo, tener un espesor septal y parietal posterior por encima del límite definido, aún medido por las manos más experimentadas parece no ser suficiente para definir hipertrofia. ¿Por qué? Por lo que siempre decimos: es importante tener en cuenta el tamaño del paciente a la hora de definir si una dimensión es normal para ese paciente. Con el diámetro de la raíz aórtica ha habido numerosas publicaciones y ya no quedan dudas que debemos tener en cuenta la superficie corporal (SC) del paciente para definir si se encuentra aumentado o no. Sin embargo, hasta el momento, pareciera que el resto de las estructuras cardiacas tuvieran un valor de normalidad superior sin importar el tamaño del paciente.  De hecho, las guías internacionales de cuantificación por ecocardiografía consideran que un espesor parietal por encima de 10 mm en mujeres y de 11 mm en hombres se encuentra aumentado. Pero, ¿deberíamos usar el mismo punto de corte para una paciente de 1,45 m y 45 kg que, para otra de 1,75 m y 85 kg? Con base en este interrogante se planteó el trabajo que analizaremos.

Los autores de este estudio evaluaron la relación entre el espesor parietal y las variables antropométricas (altura y superficie corporal) y examinaron el valor pronóstico del espesor parietal indexado por superficie corporal frente al no indexado, en pacientes aparentemente sanos a los que se les realizó ecocardiograma transtorácico.

Se realizó un estudio prospectivo en el que analizaron 60.500 ecocardiogramas en 3 centros de Estados Unidos entre 2012 y 2015 para incluir 9.737 pacientes (edad media: 49,9 ± 15,7 años; 61,4% mujeres) sin factores de riesgo para hipertrofia de ventrículo izquierdo. Excluyeron pacientes con hipeertensión o insuficiencia renal o diabetes o dislipidemia. Se incluyó un 30,1% de pacientes con obesidad, ya que querían analizar la relación entre espesor parietal y tamaño corporal. Se excluyeron también a pacientes con miocardiopatía hipertrófica, prótesis valvulares, valvulopatías izquierdas, fracción de eyección menor a 50% o con infarto agudo de miocardio. Las mediciones se realizaron en bidimensional.

Se analizó la correlación entre espesor parietal y superficie corporal y la relación entre espesor parietal, índice de masa cardiaca y mortalidad. Se realizó un promedio del espesor septal y parietal posterior para el análisis.

Hubo 689 muertes durante un seguimiento de 2,4 ± 1,1 años. Se demostró una relación lineal entre el espesor septal y parietal posterior y la superficie corporal. El límite de espesor promedio indexado por superficie corporal fue de 4,6 mm/m2 (rango intercuartilo: 4,1 a 5,1). Cada incremento de los espesores indexados se asoció con aumento de mortalidad, luego del ajuste multivariado. Los pacientes con espesor indexado por superficie corporal por encima del percentilo 80 (≥5,0 mm/m2) presentaron mayor mortalidad.

Los autores concluyeron que existe una relación lineal entre el espesor septal y parietal posterior de ventrículo izquierdo y la superficie corporal y que la indexación por superficie corporal mejora la predicción de mortalidad. Estos hallazgos fundamentarían la utilización de dichas variables indexadas por superficie corporal.

Lo más importante

Se debe resaltar, una vez más, la necesidad de definir adecuadamente los valores normales. Es relevante tener en cuenta el tamaño del paciente a la hora de definir cualquier desviación de la normalidad (dilatación aórtica, hipertrofia ventricular, dilatación auricular, etcétera) para evitar sobre y sub diagnósticos.

REFERENCIA
  • LaBounty TM, Bach DS, Bossone E, Kolias TJ. Indexing left ventricular wall thickness to body surface area improves prognostic value. Echocardiography. May 2019;36(5):824-830. doi: 10.1111/echo.14317. PMID: 30905085. Fuente

Comentario

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