Infecciones de transmisión sexual: alarma ante el repunte de la hepatitis C y la emergencia del linfogranuloma venéreo

Carla Nieto Martínez

13 de junio de 2019

MADRID, ESP. En España y otros países desarrollados, en los últimos años se ha producido un notable incremento de las infecciones de transmisión sexual en el grupo de población de hombres que tienen sexo con hombres, situación que ha ‘activado las alarmas’, y que precisa la puesta en marcha de iniciativas específicas dirigidas a estos pacientes, advirtió el Dr. Jorge del Romero, especialista en Infecciones de Transmisión Sexual y director del Centro Sandoval de Madrid, en su ponencia "Infecciones de transmisión sexual: ¿nueva emergencia internacional?", durante la primera sesión plenaria del XXIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, celebrado en Madrid del 23 al 25 de mayo.[1]

Dr. Jorge del Romero

El Dr. Del Romero destacó que la pérdida del miedo al síndrome de inmunodeficiencia adquirida, la gran eficacia clínica y preventiva de la terapia antirretroviral y de la profilaxis preexposición, la rápida difusión del chemsex utilizando nuevas sustancias psicoactivas, y el uso generalizado de Apps para propiciar encuentros sexuales, son algunos factores relacionados tanto con esta elevada incidencia, como con el hecho de que la mayoría de las infecciones de transmisión sexual siga siendo muy prevalente, a pesar de los avances terapéuticos.

A lo largo de su ponencia, el Dr. Del Romero hizo un análisis de los datos epidemiológicos más actuales y de los estudios más recientes sobre las infecciones de transmisión sexual, complementándolos con la casuística arrojada por la labor asistencial del Centro Sanitario Sandoval de Madrid, una clínica monográfica integrada en la estructura asistencial del Hospital Clínico San Carlos, orientada a la prevención, diagnóstico y tratamiento de las infecciones de transmisión sexual, y que actúa como dispositivo centinela para la vigilancia epidemiológica, siendo uno de los centros más relevantes de Europa en las enfermedades de transmisión sexual.

Puesta al día epidemiológica: atención al virus de la hepatitis C y al linfogranuloma venéreo

"Teniendo en cuenta el dato de la Organización Mundial de la Salud que indica que cada día más de un millón de personas contrae una infección de transmisión sexual, es obvio que aún queda mucho por hacer en este campo, pero las últimas evidencias y estudios reflejan que el foco de atención se debe centrar especialmente en la hepatitis C y el linfogranuloma venéreo, dos patologías claramente emergentes, cuyo incremento es alarmante, sobre todo en el grupo de hombres que tienen sexo con hombres en los países desarrollados", señaló el Dr. Del Romero.

"En el caso de la hepatitis C estamos asistiendo a un cambio epidemiológico espectacular. Según los datos del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades, el número de casos comunicados en 2017 fue de 30.000, siendo los principales afectados los hombres de entre 35 y 44 años de edad", indicó.[2]

"En la primera categoría de transmisión, tanto en las hepatitis crónicas como en las agudas se encuentran el consumo de drogas inyectadas y el intercambio de material para la punción, seguidas de la transmisión nosocomial y la transmisión entre hombres que tienen sexo con hombres, sobre todo en el caso de las hepatitis agudas", agregó.

El Dr. Del Romero señaló que estos datos están en línea con los del Centro Sandoval, donde en 2018, 73% de los casos de infección por virus de hepatitis C se detectó en el grupo de hombres que tienen sexo con hombres, y también en personas infectadas por virus de inmunodeficiencia humana (51%).

En cuanto al linfogranuloma venéreo, el experto destacó que es una de las infecciones de transmisión sexual que actualmente más preocupa a los especialistas, ya que está emergiendo en todo el mundo, como reflejan estudios recientes.[3] "En Europa, afortunadamente, tras unos años de incremento espectacular se ha observado un descenso en los dos últimos años".

El linfogranuloma venéreo es producido por los serotipos invasivos de Chlamydia trachomatis L1, L2 y L3, que afecta a un perfil de más edad que el resto de las infecciones de transmisión sexual (entre 25 y 45 años), con una incidencia mucho mayor en hombres que en mujeres.

"Como ejemplo de su incidencia en España, en el Centro Sandoval hemos pasado de diagnosticar 30 casos en 2010, a 182 en 2018, resultando que 15% de las clamidiasis detectadas era producida por los serotipos del linfogranuloma venéreo. Asimismo, 55% de las personas diagnosticadas de linfogranuloma venéreo era seropositivo".

Virus de inmunodeficiencia humana: retroceso en la incidencia frente a retraso diagnóstico

En cuanto a la infección por virus de inmunodeficiencia humana, el Dr. Del Romero mostró su preocupación por el elevado número de contagios que aún se siguen produciendo (1,8 millones contrajo la infección en 2017, según datos de ONUSIDA), "aunque hay una buena noticia, y es que las cifras más recientes indican un descenso de la incidencia en el grupo de hombres que tienen sexo con hombres, y también en aquellos países en los que la terapia antirretroviral está disponible de modo generalizado".

En esta línea, los datos del Centro Sandoval demuestran un descenso de 33% en el número de nuevos diagnósticos durante los últimos cuatro años (la clínica registró el punto más alto de incidencia de esta enfermedad en 2015), todos ellos pertenecientes al grupo de hombres que tienen sexo con hombres.

"Seis por ciento de estos diagnósticos se refiere a enfermedad avanzada, un dato que contrasta con 27% de toda España, y 28% de Europa, y que avala nuestra propuesta de la necesidad de realizar un análisis de virus de inmunodeficiencia humana no solo en función de las manifestaciones clínicas de la enfermedad, sino teniendo en cuenta determinados tipos de hábitos y conductas consideradas de riesgo", agregó.

Esta ‘euforia’ respecto al descenso de la incidencia se ve eclipsada por la evidencia de que el retraso diagnóstico tanto en España como en Europa (donde alcanza 50%) es ‘espectacular’, en palabras del experto.

Asimismo, el Dr. Del Romero se refirió a la importancia de realizar cribados de infecciones de transmisión sexual entre los pacientes diagnosticados de infección por virus de inmunodeficiencia humana, ya que 52% de ellos presenta al menos otra infección de transmisión sexual concomitante al diagnóstico de la enfermedad.

"Hay una elevada incidencia de  infecciones de transmisión sexual-virus de inmunodeficiencia humana-virus de la hepatitis C, sobre todo en el grupo de hombres que tienen sexo con hombres; y todos los datos apuntan hacia una previsión de cifras de aumento de hasta 201%, así que se trata de otro de los puntos de alarma en el área de las infecciones de transmisión sexual que hay que tener muy en cuenta", destacó.

En cuanto al tratamiento de esta infección, el especialista hizo un repaso a los estudios más recientes llevados a cabo sobre la eficacia de la terapia antirretroviral (el Centro Sandoval participó en 5 de los 8 principales), haciendo hincapié en su papel no solo terapéutico, sino preventivo.

"Los resultados de estas investigaciones demuestran la práctica inexistencia de casos de transmisión de virus de inmunodeficiencia humana en parejas bajo tratamiento con terapia antirretroviral: del total de 13.708 parejas estudiadas, solo se registraron dos casos de transmisión".

El ‘protagonismo’ mantenido del virus de papiloma humano

Respecto a la epidemiología de las otras infecciones de transmisión sexual, el Dr. Del Romero destacó el aumento de la incidencia de sífilis, clamidiasis y gonococia que se está produciendo concretamente en Europa, también en este caso de forma mayoritaria en el grupo de hombres que tienen sexo con hombres.

"En cuanto a la clamidiasis, las infecciones de transmisión sexual fueron las más reportadas en el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades en 2017, con 1,7 millones de casos, constatándose un aumento de la incidencia tanto en hombres como en mujeres".

"Llama la atención la prevalencia de virus de inmunodeficiencia humana en estos pacientes: en nuestro centro, en 2018, 39% de las personas infectadas por Chlamydia trachomatis era seropositivo", añadió el clínico.

El incremento de la gonococia es una constante generalizada: en Estados Unidos la incidencia tanto en hombres como en mujeres ha aumentado 67% en los últimos cinco años; en Europa, el incremento de casos es constante, al igual que en España: "Los datos del Centro Sandoval demuestran que se ha pasado de diagnosticar 335 casos en 2010 a 1.856 en 2018, lo que supone un aumento de hasta 6 veces más", señaló el especialista.

Respecto a la sífilis, se está observando claramente un incremento en hombres que tienen sexo con hombres y también en las parejas heterosexuales que mantienen relaciones con hombres de este grupo en Estados Unidos, una situación similar a la europea. "En España los datos se estabilizan en la franja alta de incidencia: hombres de 20 a 34 años. Asimismo, en nuestro centro hemos detectado una prevalencia de virus de inmunodeficiencia humana en los 307 pacientes diagnosticados de sífilis primaria/secundaria en 2018".

Otros datos comentados en la ponencia fueron la constatación de que la seroprevalencia del virus del herpes simple tipo 2 (herpes genital) sigue siendo más alta en mujeres que en hombres en todas las regiones del mundo, y el protagonismo, que se mantiene ‘intacto’, de la infección por virus del papiloma humano.

"Las infecciones de transmisión sexual continúan siendo las más frecuentes, incidentes y prevalentes en todo el mundo: 72% de los 20 millones de casos de enfermedades de transmisión sexual diagnosticados en Estados Unidos está producido por este virus (se estima que cada año 14 millones de personas se infectan); alrededor de 12.000 mujeres son diagnosticadas anualmente de cáncer de cérvix y aproximadamente 4.000 fallecen como consecuencia de esto".

Chemsex y Apps ‘de citas’: nuevos (y peligrosos) factores de riesgo

El Dr. Del Romero analizó el fenómeno emergente del chemsex (uso de cocteles de drogas antes de las relaciones sexuales o durante estas), el slamming (consumo de drogas por vía intravenosa en sesiones de encuentros sexuales de hombres que tienen sexo con hombres), y la creciente utilización de Apps ‘facilitadoras’ de encuentros sexuales, una tendencia que definió como "especialmente relevante" en la prevalencia de estas enfermedades.

"No se trata de un tema banal ni afecta solo a un pequeño segmento de hombres que tienen sexo con hombres, sino que está favoreciendo un gran incremento de las infecciones de transmisión sexual en personas positivas y negativas al virus de inmunodeficiencia humana, e incluso en pacientes que están recibiendo terapia antirretroviral, y que desarrollan conductas y prácticas sexuales sin protección".

Para ilustrar la situación creada por estas prácticas, el experto comentó los resultados de un estudio presentado en la Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections, que reflejó, entre otros datos, que 29% de los hombres que tienen sexo con hombres había practicado chemsex durante el último año, y 10% había realizado slamming.[4]

"Este estudio también mostró una elevada incidencia de infecciones de transmisión sexual y hepatitis C entre quienes recurrían a estas prácticas, y también de problemas a nivel psíquico, como ansiedad y depresión".

Estos resultados están en línea con una encuesta llevada a cabo en 2017 en el Centro Sandoval sobre el efecto del chemsex y el uso de Apps en la incidencia de las infecciones de transmisión sexual y la adherencia al tratamiento, con 482 pacientes, y que demostró que 29% había participado en sesiones de chemsex; 66% consumía al menos una droga; 51,1% dos o más, y 34,5% cuatro o más sustancias.

Además, los usuarios de chemsex utilizaban menos el preservativo, eran menos adherentes a terapia antirretroviral y tenían más infecciones de transmisión sexual (especialmente aquellos que consumían mefedrona, metanfetamina y ácido gammahidroxibutírico).

"Nuestra encuesta también reflejó que los usuarios de Apps eran más consumidores de drogas (81%) respecto a los que no utilizaban estas aplicaciones (35%); que la prevalencia del slamming fue de 6,4% en los usuarios de mefedrona, y de 3,3% entre los de metanfetamina, y evidenció un patrón de policonsumo frecuente: 78% consumía dos o más sustancias".

El especialista añadió: "Otro dato importante es que 11% de los consumidores de mefedrona había dejado de tomar terapia antirretroviral bajo los efectos de dicha sustancia, seguido de 10,7% de los consumidores de metanfetamina, y 8,1% de los de ácido gammahidroxibutírico".

Finalmente, el Dr. del Romero hizo hincapié en la importancia de tener muy en cuenta estos datos de incidencia para así identificar aquellos ‘puntos rojos’ de alarma, y centrar los esfuerzos en asegurar el acceso al sistema sanitario a las personas o colectivos con sospecha de presentar una infección de transmisión sexual.

"Además, conviene implementar programas preventivos de reducción de riesgos y daños dirigidos específicamente a las personas con consumo problemático de drogas, y en este sentido, el uso de las redes sociales para difundir información preventiva de las infecciones de transmisión sexual, dirigida especialmente a las poblaciones específicas, puede ser de gran ayuda".

El Dr. Del Romero ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

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