Uno de cada cinco pacientes con esclerosis múltiple es diagnosticado incorrectamente

Casi uno de cada cinco pacientes con un diagnóstico documentado de esclerosis múltiple resultó con más probabilidades de no tener el trastorno, según un nuevo estudio.[1]

Para este análisis, todos los nuevos pacientes remitidos con un diagnóstico establecido de esclerosis múltiple a dos centros académicos de remisión de esclerosis múltiple en Los Ángeles, en un periodo de 12 meses fueron rexaminados para establecer si el diagnóstico era correcto.

Los resultados demostraron que de los 241 pacientes, 17% en Cedars-Sinai y 19% en University of California Los Angeles (UCLA), fueron identificados como portadores de un diagnóstico incorrecto, no cumplían con los criterios contemporáneos de McDonald y tenían más probabilidad de un diagnóstico alternativo.

"Estos resultados pueden no ser sorprendentes para la mayoría de los especialistas en esclerosis múltiple, pero estas cifras tal vez sean sorprendentemente elevadas para la mayoría de neurólogos y pacientes", comentó a Medscape Noticias Médicas la autora principal, Dra. Marwa Kaisey, del Cedars-Sinai Medical Center, en California, Estados Unidos.

El estudio fue publicado en el número de mayo de Multiple Sclerosis and Related Disorders; los resultados también fueron presentados el año pasado en el Congreso del European Committee for Treatment and Research in Multiple Sclerosis (ECTRIMS) de 2018.

"El diagnóstico incorrecto de esclerosis múltiple en nuestro estudio se asoció a un considerable riesgo para el paciente y a un inmenso costo en atención médica", afirmaron en su artículo la Dra. Kaisey y sus colaboradores.

"Los pacientes de nuestro estudio sufrieron las consecuencias de un diagnóstico incorrecto durante un promedio de cuatro años. Una paciente vivió con su diagnóstico incorrecto durante 20 años", señalaron.

Además, informaron que a 72% de los pacientes con diagnóstico incorrecto se le prescribieron tratamientos modificadores de enfermedad innecesarios y 28% estuvo expuesto a leucoencefalopatía multifocal progresiva, una infección a menudo mortal.

Cinco pacientes recibieron además, como indicación extraoficial, rituximab, ciclofosfamida y micofenolato.

El grupo con diagnóstico incorrecto recibió en total aproximadamente 110 años-paciente de tratamiento modificador de enfermedad para esclerosis múltiple innecesario, lo que hubiera tenido un costo estimado de 10 millones de dólares.

Los diagnósticos alternativos más frecuentes para pacientes diagnosticados incorrectamente en este estudio fueron migraña (16%), síndrome radiológicamente aislado (9%), espondilopatía (7%) y neuropatía (7%).

"Sabíamos que el diagnóstico incorrecto de esclerosis múltiple era un fenómeno que ocurría, pues a menudo lo vemos en la clínica", explicó la Dra. Kaisey. "Pero con este estudio queríamos tratarlo y cuantificarlo y ver cuáles pacientes en particular se estaban diagnosticando de manera incorrecta".

También añadió que los resultados indican que los médicos que diagnostican esclerosis múltiple no se están apegando a los criterios diagnósticos con suficiente cuidado. "Es difícil, porque los criterios diagnósticos pueden ser molestos y en ocasiones no definitivos. Por ejemplo, en ocasiones puede ser difícil distinguir si las manchas blancas en la resonancia magnética se deben a esclerosis múltiple o a otro trastorno neurológico. El trastorno más común diagnosticado incorrectamente como esclerosis múltiple en este estudio fue migraña, que también puede causar manchas blancas en la resonancia magnética en algunos casos".

Al preguntarle qué consejo daría a neurólogos al diagnosticar esclerosis múltiple o al atender a un nuevo paciente que ya tiene el diagnóstico, la Dra. Kaisey respondió: "Diría que como un primer paso siempre deben confirmar el diagnóstico, no lo den por sentado si un paciente es remitido con esclerosis múltiple. Esto puede ser tardado, pues significa revalorar por completo al paciente, pero vale la pena.

También recomendaría que los neurólogos examinen la resonancia magnética del cerebro ellos mismos y no se basen solamente en el informe del radiólogo".

La especialista espera que estos datos comiencen a cambiar las cosas. "En primer lugar, concientizará sobre el problema y demuestra que los criterios diagnósticos no se están aplicando en forma apropiada en la vida real. Y en segundo lugar, resalta la necesidad de biomarcadores más exactos para el diagnóstico de esclerosis múltiple", dijo. "Estos podrían incluir secuencias de resonancia magnética más específicas que ahora se están desarrollando, que pueden distinguir lesiones de esclerosis múltiple de las ocasionadas por otros trastornos neurológicos".

En su comentario sobre el estudio para Medscape Noticias Médicas, el Dr. Jeffrey Cohen, del Cleveland Clinic's Mellen Center for Multiple Sclerosis, en Ohio, Estados Unidos, indicó que no le sorprendían los hallazgos. "El potencial de diagnóstico incorrecto de esclerosis múltiple se ha observado por muchos años. Estudios previos han notificado tasas similares".

El Dr. Cohen señaló que había varios factores contribuyentes, entre ellos la amplia diversidad de manifestaciones que puede ocasionar la esclerosis múltiple, la variabilidad de un paciente a otro, la falta de una prueba diagnóstica única y el ímpetu de establecer el diagnóstico temprano de manera que permita iniciar el tratamiento.

"Como se comentó en el artículo sobre los Criterios de McDonald en 2017, la principal forma de evitar un diagnóstico incorrecto es que los médicos apliquen rigor a la evaluación de datos e implementen los criterios", añadió.

La Dra. Kaisey y sus colaboradores opinaron que este es el único estudio contemporáneo en evaluar una cohorte de pacientes con un diagnóstico establecido de esclerosis múltiple para determinar la frecuencia de diagnóstico incorrecto de esta enfermedad.

"Aunque en varios estudios previos se ha considerado la frecuencia de diagnóstico incorrecto de esclerosis múltiple, se realizaron antes del uso clínico sistemático de resonancia magnética, o incluyeron pacientes con un posible diagnóstico de esclerosis múltiple además de los diagnosticados incorrectamente", escribieron los autores.

En el presente estudio, los síndromes clínicos y hallazgos radiográficos atípicos de esclerosis múltiple se asociaron a diagnóstico incorrecto. Enfermedades autoinmunitarias concomitantes también se asociaron a diagnóstico incorrecto; los autores señalan que esto indica que tal antecedente puede plantear un reto para los médicos o ser causa indebida de inquietud por esclerosis múltiple.

Los investigadores puntualizaron que "un hallazgo especialmente preocupante fue que 6 (14%) de los pacientes con diagnóstico incorrecto tenían imágenes normales del cerebro y la médula espinal y un grupo diferente de 6 (14%) tenían un examen neurológico normal; ambas características deben ser motivo de cautela para establecer un diagnóstico de esclerosis múltiple".

Un médico diferente diagnosticó incorrectamente a cada paciente, lo que indica que el diagnóstico incorrecto no está limitado a un pequeño número de médicos.

Esta investigación no recibió ningún apoyo económico específico de organizaciones u organismos financiadores en los sectores público, comercial o no lucrativo. La Dra. Kaisey ha recibido honorarios por consultoría de Celgene y Biogen, no relacionados con el tema de este estudio.

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