El pigmento de los arándanos se vinculó a reducción de presión arterial que rivaliza con medicación

Damian McNamara

Conflictos de interés

19 de marzo de 2019

Comer el equivalente a 100 gramos de arándanos dos veces al día durante 4 semanas se asoció a reducción de la presión arterial sistólica que es equivalente al efecto de medicamentos antihipertensivos, señala nueva investigación.[1]

Investigadores creen que las antocianinas, compuestos con efectos antioxidantes y los pigmentos que confieren a la plantas su color rojo, púrpura y azul, son el origen de su efecto beneficioso sobre el sistema vascular, pues mejoraron la función endotelial en un mínimo de 2 semanas.

"Nuestra investigación es el primer estudio en vincular directamente el consumo de antocianina del arándano y los metabolitos de antocianina circulantes con mejoras en la función vascular en una población sana", dijo a Medscape Noticias Médicas la investigadora principal Ana Rodríguez-Mateos, Ph. D., del Departamento de Ciencias Nutricionales, en la School of Life Course Sciences del King's College London, en Londres, Reino Unido.

"Sin embargo, se necesitan más estudios clínicos a más largo plazo en poblaciones más numerosas para confirmar si nuestros hallazgos son aplicables al público en general", añadió.

La investigación, que fue la combinación de cuatro estudios más pequeños en hombres y un estudio en animales, fue publicada el 16 de febrero en la versión electrónica de The Journals of Gerontology: Series A.

Polifenoles y arándanos

Las intervenciones nutricionales son estrategias promisorias para ralentizar el envejecimiento cardiovascular, de manera que comprender cómo determinados frutos y verduras mejoran la salud es importante, señalan los investigadores.

Exploraron cómo los compuestos bioactivos en los arándanos funcionan en voluntarios sanos.

Investigación previa ha señalado que los polifenoles son los compuestos bioactivos de los alimentos que protegen más a los individuos contra neurodegeneración, cáncer y enfermedad cardiovascular.[2]

Los arándanos contienen diversos polifenoles, entre ellos antocianinas, que el estudio actual identifica como el componente más importante de la fruta en cuanto a los beneficios para la salud cardiovascular.

Aunque la mayor parte de estudios previos se centraron en los beneficios cognitivos de los arándanos, más recientemente la fruta rica en vitamina, antioxidante y fibra demostró mejoras también en la función cardiovascular.[3]

Además, un menor riesgo de infarto de miocardio se asoció a una alta ingesta de arándanos y fresas en un Nurses Health Study reciente.

Sin embargo, estos estudios solo demostraron asociaciones, señalan los investigadores actuales. Decidieron fortalecer la evidencia a través de una serie de estudios diseñados para demostrar causalidad entre ingesta de antocianina de arándano y beneficios cardiovasculares.

Cinco nuevos estudios

Los investigadores aleatorizaron a 20 hombres sanos para recibir dos veces al día una bebida de 11 g de polvo de arándano silvestre liofilizado disuelto en agua y a otros 20 participantes de control a una bebida de polvo de color y sabor similares. El criterio principal de valoración fue cualquier mejora en la dilatación mediada por flujo (DMF), un indicador de la función endotelial, desde el inicio hasta los 28 días.

Este estudio aleatorizado controlado también evaluó presiones arteriales ambulatorias en 24 horas en los días 1 y 28 en un subgrupo de 22 participantes. La media de edad era 34 años.

Los investigadores también retiraron sangre para cuantificar en plasma polifenoles de arándano, sus metabolitos y parámetros de laboratorio sistemáticos. Realizaron análisis de ARN mensajero y microARN en muestras de sangre de 10 participantes para evaluar posibles formas en que los arándanos pudieran proporcionar beneficio cardiovascular.

En un estudio piloto de un solo grupo, no controlado, separado, con cinco voluntarios, los investigadores evaluaron los efectos crónicos del mismo esquema de bebida de arándano silvestre sobre la dilatación mediada por flujo al inicio y en los días 7, 14, 21 y 28.


Para el control respecto a los otros componentes potencialmente beneficiosos del arándano silvestre, llevaron a cabo un estudio a doble ciego, cruzado y controlado. Cinco voluntarios consumieron uno de cinco tratamientos en orden aleatorio, separados por una semana de descanso: una bebida de control, una bebida con fibra, una bebida de control más una mezcla de vitaminas y minerales, 160 mg de antocianina pura, o la bebida de 11 g de polvo de arándano silvestre.

Las cantidades de fibra, minerales, vitaminas y antocianina fueron similares a las cantidades presentes en la bebida de arándano silvestre. Los investigadores midieron la dilatación mediada por flujo en este estudio antes y a 1, 2 y 6 horas después del consumo.

Un estudio adicional aleatorizado, controlado, a doble ciego, con cruzamiento de 10 voluntarios tuvo el propósito de evaluar una dosis-respuesta para la antocianina.

Los participantes tomaron un compuesto de control o una de cinco diferentes cápsulas de antocianina de 80, 160, 240, 320 o 480 mg en 6 días diferentes a intervalos de 1 semana. Los investigadores determinaron la dilatación mediada por flujo antes y de nuevo a las 2 y 6 horas después del consumo.

Un quinto estudio, llevado a cabo en ratones, fue diseñado para validar la bioactividad de metabolitos de ácido fenólico en la circulación.

¿Clínicamente significativo?

En comparación con los valores iniciales, la PA sistólica de 24 horas descendió una media de 5,6 mmHg (intervalo de confianza de 95% [IC 95%]: 0,2 mm - 11,1 mmHg de disminución) en el día 28 del estudio en comparación con el grupo de control.

En cambio, la modificación en la presión arterial diastólica en 24 horas (disminución media 5,5 mmHg; (IC 95%: 13,0 mmHg - 1,9 mmHg) no fue significativamente diferente entre los grupos que recibieron arándano y el compuesto de control.

El primer consumo de bebida de arándano silvestre que contenía 150 mg de antocianina aumentó significativamente la dilatación mediada por flujo en 1,5% (IC 95%: 0,6% - 2,3%) 2 horas después de la ingestión frente al grupo de control.

Después de 28 días de consumir los arándanos silvestres en un esquema de dos veces al día que incluyó ayuno por la noche, la dilatación mediada por flujo aumentó significativamente 2,3% (IC 95%: 1,4% - 3,2%).

"De acuerdo con un metanálisis reciente, una mejora de 1% en la dilatación mediada por flujo se relacionó con una disminución de 10% en el riesgo de enfermedad cardiovascular", dijo Rodríguez-Mateos.[4] "Así que nuestros hallazgos serían clínicamente significativos ya que esto significaría una disminución de 20% en el riesgo de enfermedad cardiovascular si los efectos se mantuvieran por un tiempo suficiente".

"Es interesante que no se observó más mejora en la dilatación mediada por flujo cuando los arándanos se ingirieron en forma aguda en el día 28", escriben los investigadores. El incremento de la ingestión aguda a la crónica fue 0,3% (IC 95%: -1,3% a 0,6%).

La dilatación mediada por flujo aumentó significativamente después de la primera semana de consumo de arándano, aumentó más después de 2 semanas y luego experimentó una meseta.

"Esto indica que se necesita por lo menos dos semanas de consumo diario de arándano para lograr una mejora sostenida en la función endotelial que persista después de una noche de ayuno", señalan los investigadores.

Componente de interés

En el estudio en que se compararon los cinco tipos de bebida, no se demostraron cambios significativos en la dilatación mediada por flujo a las 2 o 6 horas después del consumo de la bebida de vehículo, el control con fibra o la bebida de vitaminas y minerales en comparación con el preparado de arándano silvestre.

"Lo más importante es que 160 mg de antocianinas puras fueron suficientes para aumentar la dilatación mediada por flujo en una magnitud similar a la de los arándanos que contenían 150 mg de antocianinas", escriben los investigadores.

Esto validó su hallazgo de que las antocianinas son el componente principal de los arándanos que se asocia a las mejoras observadas en la salud vascular. Esto se fundamentó también con análisis que demostraron "un claro aumento de la dilatación mediada por flujo dependiente de la dosis" con concentraciones más altas de antocianinas puras.

El estudio realizado en ratones confirmó que los metabolitos de antocianina en la circulación observados en los seres humanos en efecto se correlacionaron con incrementos en la dilatación mediada por flujo.

De hecho, las determinaciones de metabolitos agudos y crónicos de antocianina se relacionaron con una dilatación mediada por flujo significativamente mayor en comparación con el vehículo: metabolitos agudos: 8,7% (IC 95%: 3% - 15%) y metabolitos crónicos: 8,3%(IC 95%: 2% - 14%).

De 63 metabolitos de interés identificados en el estudio, la actividad de un tercio (21 genes) se correlacionó significativamente con mejoras en la dilatación mediada por flujo dilatación mediada por flujo.

Un análisis más detallado de 20 genes cuya actividad se correlacionaba con cambios en las células mononucleares de sangre periférica reveló 15 genes que coordinan inflamación o desarrollo de enfermedad cardiovascular.

Para determinar el "efecto nutrigenómico" del consumo crónico de arándano silvestre, los investigadores también compararon análisis de gen de células mononucleares de sangre periférica de 10 participantes al inicio frente al día 28.

Encontraron 608 genes que se expresaban de manera diferente hacia el final del estudio. Este grupo incluyó 357 genes que eran "regulados a la alza" o más activos y otros 251 que eran "regulados a la baja".

El hallazgo genético más importante "fue que en las células sanguíneas encontramos cambios significativos en un gran número de genes después de un mes de consumo de arándano", dijo Rodríguez-Mateo.

Sin embargo, "tendremos que investigar más qué es lo que realmente significan estos cambios".

Demasiado temprano para recomendaciones

Rodríguez-Mateos dijo que es demasiado temprano para transferir los hallazgos a recomendaciones del médico a pacientes, especialmente porque evaluaron a personas sanas y no a una población de pacientes.

Asimismo, se necesitan más estudios clínicos a más largo plazo y con poblaciones más numerosas "para poder proporcionar al público en general recomendaciones dietéticas relacionadas con el consumo de arándano", señaló.

"Pero lo que podemos decir, con base en nuestra investigación previa y reciente, es que incluso 100 gramos de arándanos produjeron mejoras agudas en la función de los vasos sanguíneos 2 horas después del consumo, y 200 gramos de arándanos al día redujeron la presión arterial sistólica en hombres sanos".

Aunque el presente estudio señala las antocianinas como el principal componente de la mayor parte de los beneficios cardiovasculares del arándano, los investigadores señalan que las ventajas "son todavía mayores que las logradas con el consumo de solo antocianinas".

También reconocen que las antocianinas no existen aisladas y son solo un componente de los arándanos.

"No podemos descartar posibles efectos sinérgicos o antagonistas de los componentes cuando se consumen como un alimento entero, más que como componentes individuales, así como efectos de matriz que afecten la liberación o absorción de antocianinas por los arándanos", afirman.

Rodríguez-Mateos informó que en la actualidad están llevando a cabo el estudio BLULIFE para evaluar si los efectos de los arándanos sobre la función vascular y cognitiva se pueden traducir en otros segmentos de la población, como niños y adultos mayores.

Además, estudios futuros ayudarán a caracterizar más el mecanismo de acción de metabolitos individuales, establecer relaciones de estructura-función generales e identificar interacciones relevantes, señalan los investigadores.

"Dado que los metabolitos identificados son comunes para una gama de clases bioactivas de alimento, este conocimiento representa un elemento fundamental importante que es necesario si se quiere establecer recomendaciones dietéticas basadas en evidencia sobre el empleo de bioactivos alimentarios para la prevención primaria", explican.

"Causando un revuelo"

Al comentar los hallazgos para Medscape Noticias Médicas, el Dr. Atom Sarkar, PhD, Global Neurosciences Institute y Drexel Neurosciences Institute en Drexel University College of Medicine, Filadelfia, Pensilvania, Estados Unidos, dijo que el estudio "está causando un revuelo en los adeptos al arándano".

Sarkar, quien no intervino en la investigación, señaló que las conclusiones del estudio "se centran en el efecto beneficioso del consumo de antocianina del arándano y su rol positivo en contribuir a reducir las cifras de presión arterial ambulatoria sistólica en 40 voluntarios sanos ambulatorios".

Las antocianinas son pigmentos hidrosolubles que confieren colores como rojo, púrpura o azul a las plantas alimenticias, explicó. Por consiguiente, no solo se encuentran en arándonos, sino en muchos otros alimentos. Además, existen centenares de antocianinas, de las cuales este estudio analiza 63 metabolitos plasmáticos.

"Tal vez lo que señala de manera más importante este estudio", hizo notar Sarkar, "es que consumir una dieta saludable y, en particular, elegir una dieta a base de vegetales rica en fitoquímicos es beneficiosa para la salud general.

"Por lo demás, este estudio, no obstante, tiene un alcance limitado: la población del estudio fue de solo 40 individuos sanos. Es necesario dilucidar cómo esto afectará a una población más general, así como el efecto de antocianinas específicas", añadió.

El estudio fue financiado por el Medical Research Committee de la University of Dusseldorf, una beca Susanne Bunnenberg al Dusseldorf Heart Centre, y una beca ilimitada de la Wild Blueberry Association of North America. Rodríguez-Mateos y Sarkar han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....