COMENTARIO

Revisión de Artículos: Obesidad y asma, desarrollo neurológico en neonatos, y proteína C reactiva

Dr. Jesús Hernández Tiscareño

Conflictos de interés

4 de enero de 2019

En este contenido

Dr. Jesus Hernández Tiscareño

En esta sección estarán disponibles los resúmenes de artículos recientes, publicados en las principales revistas científicas de pediatría, analizados por el Dr. Jesús Hernández. El Dr. Hernández Tiscareño es egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México donde cursó su posgrado en Pediatría y Terapía Intensiva Pediátrica. Actualmente es adscrito en el Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI y del Centro Medico Nacional 20 de Noviembre en la Ciudad de México.

Padecer sobrepeso u obesidad y el desarrollo de asma

La obesidad en adultos está relacionada con el asma de inicio en ese grupo y se estima que causa 250.000 nuevos casos de asma en adultos cada año. La obesidad produce una disminución del volumen corriente y de la capacidad residual funcional; estos cambios tienen como consecuencia una reducción en el estiramiento del músculo liso, y de esta forma la habilidad para responder al estrés fisiológico, como al ejercicio, es obstaculizada por volúmenes corrientes pequeños, lo que altera la contracción del músculo liso y empeora la función pulmonar. El incremento paralelo en la prevalencia del asma y la obesidad en diversas regiones ha dado origen al postulado de que ambas entidades tienen una relación causal. Aunque dicha relación no es del todo clara, probablemente por lo complejo de esta epidemia, ambos padecimientos tienen el proceso inflamatorio crónico en común. No se han desarrollado estimaciones de incidencia y riesgo atribuibles similares para los niños, por lo que el Dr. Lang y sus colaboradores tratan de describir la relación entre sobrepeso y obesidad y el asma en la infancia.

Se realizó un diseño de estudio de cohorte, retrospectivo, que incluyó datos de enero de 2009 a diciembre de 2015; fueron elegibles los pacientes de 2 a 17 años de una red pediátrica nacional que incluye datos de la atención clínica entre 8 centros de salud pediátricos en Estados Unidos. Se incluyeron aquellos con un valor de índice de masa corporal ajustado por edad y género en el percentil ≥ 85, sin registro de asma o sibilancia antes de la visita inicial, al menos 2 visitas clínicas posteriores. Se excluyeron aquellos pacientes con diagnóstico documentado de fibrosis quística, disquinesia ciliar, cáncer infantil, enfermedad inflamatoria intestinal o displasia broncopulmonar. Para cada sujeto que cumple con criterios para los grupos de riesgo u obesidad, seleccionaron un paciente al azar con peso normal que fue emparejado de forma idéntica por edad, género, raza y etnia. Se incluyeron 507.496 niños, y se dividieron en partes iguales entre índice de masa corporal normal (50%) e índice de masa corporal con sobrepeso u obesidad (50%); la tasa de incidencia general para los nuevos casos de asma en la población fue de 2,7 por 1.000 pacientes/año, con un rango de 2,4 por 1.000 pacientes/año con peso normal a 3,2 por 1.000 pacientes/año con obesidad. En los análisis univariados, tanto el sobrepeso como la obesidad se asociaron con un mayor riesgo de nuevo diagnóstico de asma. El género masculino, la raza afroamericana y los grupos de edades más jóvenes se asociaron con una mayor incidencia de asma. La presencia inicial de rinitis alérgica, alergia alimentaria, anafilaxia y el uso anterior de varios fármacos (cualquier inhibidor de la bomba de protones o bloqueante de histamina-2) se asoció de manera estadísticamente significativa con un mayor riesgo de asma. Este estudio demuestra que la obesidad en los niños aumenta el riesgo de diagnóstico de asma, incluso cuando este se confirma por medios de diagnóstico rigurosos (p. ej., prescripción de fármacos y evidencia de espirometría de obstrucción de las vías respiratorias, reversibilidad del broncodilatador, o ambos). El efecto del estado de sobrepeso fue solo un factor de riesgo modesto y no se asoció con un mayor riesgo de asma confirmada por espirometría. Sin embargo, el estado de obesidad fue un factor de riesgo relevante para el asma, confirmado por todas las definiciones, y contribuyó significativamente al desarrollo de asma.

Lo más importante
Es un estudio con gran tamaño de muestra y diseño adecuado, mostrando que la obesidad en los niños aumenta de manera estadísticamente significativa el riesgo de asma y asma diagnosticados por un médico y confirmados por las pruebas de función pulmonar. Las intervenciones exitosas que reducen la obesidad pediátrica deben ser una prioridad importante de salud pública para mejorar la calidad de vida de los niños y reducir la contribución de la obesidad al asma pediátrica.
REFERENCIA
  • Lang JE, Bunnell HT, Hossain MJ, Wysocki T, y cols. Being Overweight or Obese and the Development of Asthma. Pediatrics. Dic 2018;142(6):e20182119. doi: 10.1542/peds.2018-2119. PMID: 30478238. Artículo

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