Estudio AMAROS: radioterapia conlleva menos linfedema y es tan eficaz como la cirugía

Nick Mulcahy

Conflictos de interés

18 de diciembre de 2018

SAN ANTONIO, USA. La radioterapia para el tratamiento de ganglios linfáticos axilares "mínimamente" afectados en pacientes con cáncer de mama en etapa temprana tuvo una eficacia equivalente a la de cirugía y se asoció a una disminución de manera estadísticamente significativa en la frecuencia del efecto secundario temido de linfedema, indican nuevos datos a 10 años de un estudio aleatorizado importante.[1]

Dr. Emiel Rutgers

Los hallazgos provienen del estudio europeo AMAROS, que comparó la disección axilar completa frente a la radioterapia axilar, en pacientes con ganglio centinela positivo. 

Los autores del estudio hicieron seguimiento a 1.425 pacientes con cáncer de mama con ganglios clínicamente negativos y mínima afectación ganglionar (uno a tres ganglios) cuyos resultados en la biopsia de ganglio linfático centinela fueron positivos. Las pacientes fueron aleatorizadas para someterse a disección de ganglios linfáticos axilares o radioterapia.

A los 10 años, 1,82% (11 de 681 pacientes) del grupo con radioterapia había presentado recidiva axilar, en comparación con 0,93% (siete de 744 pacientes) del grupo con disección de ganglios linfáticos axilares (hazard ratio: 1,71; p = 0,37).

Para los dos grupos de pacientes esta es una tasa "extremadamente baja" de recidiva de afectación de ganglio linfático, que fue el criterio principal de valoración, señaló el investigador principal, Dr. Emiel Rutgers, Ph. D., oncólogo quirúrgico en el Netherlands Cancer Institute, en Ámsterdam, Alemania.

El Dr. Rutgers presentó los resultados en el San Antonio Breast Cancer Symposium (SABCS) de 2018.

La comentarista del estudio, Dra. Wendy Woodward, radiooncóloga en el MD Anderson Cancer Center, en Texas, Estados Unidos, estuvo de acuerdo en relación con las tasas de recidiva axilar. "La tasa de fracaso axilar fue muy baja".

Tampoco hubo diferencias significativas entre los grupos de tratamiento en cuanto a la sobrevida tras la enfermedad y la sobrevida global.

Las dos estrategias de tratamiento proporcionan control locorregional "excelente y equivalente", resumió el Dr. Rutgers.

El estudio, que tuvo un diseño de no inferioridad, respalda la radioterapia, que "puede considerarse el procedimiento estándar", puntualizó el Dr. Rutgers.

El respaldo está reforzado por las tasas más bajas de linfedema en el grupo que recibió radioterapia.

A los cinco años, 29,4% del grupo con cirugía tuvo linfedema (determinado por observación o tratamiento), frente a 14,6% del grupo con radioterapia (p < 0,0001).

Notablemente, también a los 5 años, 18,2% del grupo que se sometió a disección de ganglios axilares había recibido tratamiento del linfedema, frente a solo 6,6% del grupo con radioterapia (p < 0,0001).

Dra. Virginia Kaklamani

Esto es "lo grandioso de disminuir la intensidad del tratamiento (reducir la morbilidad sin afectar los resultados)", dijo la Dra. Virginia Kaklamani, de UT Health San Antonio, en Texas, Estados Unidos.

Asimismo, recordó los días en que era común la disección axilar completa.

"Ya no necesitamos extirpar 20, 30 y a veces 40 ganglios linfáticos", comentó la Dra. Kaklamani.

Esos días en su mayor parte deberían quedar en el pasado, indicó el Dr. Rutgers. La cirugía para resección axilar (es decir, disección completa de ganglios) en la actualidad es una "operación infrecuente" en su institución.

Más evidencia

Se ha establecido la nueva era del tratamiento de ganglios linfáticos, añadió el Dr. Rutgers, gracias a dos estudios importantes, el estudio estadounidense Z0011 y el presente estudio, AMAROS.

El estudio Z0011, del American College of Surgeons Oncology Group, demostró que en el cáncer de mama en etapa temprana en el cual uno o dos ganglios fueron positivos, la disección de ganglios linfáticos centinela por sí sola no resultó en menor sobrevida que la disección completa de ganglios linfáticos axilares, según se reportó en Medscape Noticias Médicas.

En su propia clínica, el Dr. Rutgers combina el conocimiento de los dos estudios. "Combinamos AMAROS y Z0011", comentó. En mujeres con afectación mínima y metástasis ganglionares más pequeñas "no hacemos nada", tomando en cuenta la guía del estudio estadounidense.

Sin embargo, los tumores con ganglios más grandes y de grado más avanzado se tratan con radioterapia o cirugía cuando hay dos o más, explicó, refiriéndose a la evidencia de su propio estudio.

En el estudio AMAROS, la mayoría de pacientes en los dos grupos de tratamiento tuvo metástasis más grandes en sus ganglios en la biopsia de ganglio centinela (59,4% en el grupo con cirugía y 61,5% en el grupo con radioterapia), e incluso porcentajes más altos tuvieron metástasis ganglionares de grados 2 o 3 (73,6% en el grupo con cirugía y 75,1% en el grupo con radioterapia).

La mayoría de pacientes en AMAROS también se trató con quimioterapia (aproximadamente 60% en los dos grupos de pacientes) y hormonoterapia (alrededor de 77% en los dos grupos).

Hubo un resultado en el nuevo estudio que no favoreció al grupo con radioterapia y que fue mencionado por la Dra. Woodward: la tasa de cánceres de mama contralaterales a 20 años (21 eventos [28%] de todos los segundos tumores primarios después de radioterapia frente a 11 eventos [19,3%] de todos los segundos tumores primarios para el grupo que se sometió a cirugía.

"Se observó un incremento en el cáncer de mama contralateral, pero estoy de acuerdo con el expositor en que es improbable que esto se deba a radiación", dijo, puntualizando que el campo de radiación no se extiende a la mama opuesta.

El estudio AMAROS fue financiado por la European Organization for Research and Treatment of Cancer Charitable Trust. El Dr. Rutgers, la Dra. Woodward y la Dra. Kaklamani han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

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