Mundial de fútbol: ¿Son las definiciones por penales una amenaza para la salud cardiovascular?

Matías A. Loewy

6 de julio de 2018

BUENOS AIRES, ARG. Cada vez que un futbolista se dispone a ejecutar un penal decisivo en una Copa Mundial de la FIFA, los cardiólogos deberían alistarse en las salas de urgencia para recibir pacientes.

Según el Dr. Jorge Tartaglione, presidente de la Fundación Cardiológica Argentina, esa dramática vía de resolución que dirime (en pocos minutos) qué selección avanza y cuál debe volverse a casa produce una carga de estrés tan alta que los espectadores con antecedentes coronarios deberían contemplar la posibilidad de alejarse de la pantalla del televisor. Quizás la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) tendría que explorar una modalidad alternativa para futuras competencias: "La definición por penales debería ser eliminada por el factor de riesgo cardiovascular", declaró el Dr. Tartaglione a la prensa local.[1]

Dr. Jorge Tartaglione

En diálogo con Medscape en Español, el Dr. Tartaglione, quien también es jefe del Servicio de Prevención y Calidad de Vida del Hospital Churruca, en Buenos Aires, señaló que "la relación entre el fútbol, las emociones y el corazón está plasmada en la literatura médica". Citó dos estudios y un reporte de caso clínico, que sugieren que las definiciones desde el punto del penal son particularmente peligrosas para el corazón.

En 2002, investigadores ingleses analizaron una base de datos hospitalaria de todo el país con 97 millones de ingresos entre 1991 y 1999. Hallaron que el riesgo de admisión por infartos agudos de miocardio había aumentado un 25% cuando Inglaterra cayó por penales ante Argentina (3 - 4), en los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA Francia 1998. El efecto se verificó el día del partido y en los dos días subsiguientes. Los autores postularon en BMJ que ese incremento era "atribuible a las emociones del espectador durante ese final tan tenso", en lo que fue el programa de televisión más visto del Reino Unido durante ese año.[2]

Otro estudio posterior evaluó los eventos cardiovasculares en Múnich durante los siete partidos que disputó Alemania en el Mundial que albergó en 2006 y los comparó con los registrados en días de esa competencia sin encuentros de la selección germana y con un periodo control de 242 días. Los investigadores encontraron que, en los días de partido del seleccionado local, la incidencia de emergencias cardiacas aumentó 2,66 veces (IC 95%: 2,33 - 3,04; p <0,001). Sin embargo, también reportaron que la mayor cantidad de eventos se produjo después del triunfo de Alemania sobre Argentina por penales (4 - 2), en cuartos de final.

"Aparentemente, lo más importante para disparar un evento inducido por estrés no es el resultado del juego (un triunfo o una derrota) sino la intensa tensión y excitación que se experimenta al observar un partido dramático, como aquellos que se definen por penales", escribieron los autores del estudio en The New England Journal of Medicine.[3]

El "síndrome de Abreu"

El Dr. Tartaglione justificó su advertencia con una última referencia; el reporte de una mujer uruguaya de 39 años, fumadora intensa, pero sin antecedentes de ángor ni disnea de esfuerzo, que el 2 de julio de 2010 estaba viendo por televisión la definición por penales entre el conjunto seleccionado de su país y el de Ghana, en los cuartos de final de la Copa Mundial de Sudáfrica.

El desenlace de la serie de disparos sigue en la retina de todos los amantes del fútbol: el centrodelantero de Uruguay, Sebastián "Loco" Abreu, convirtió el penal decisivo picando con sutileza la pelota, la cual hubiera sido fácilmente retenida por el arquero africano de haberse quedado de pie.[4] Fue el 4 - 2 que permitió el pase a semifinales de la Celeste, por primera vez desde 1970.

Pero, inmediatamente después de ese instante, en medio del júbilo de todo el país sudamericano, la mujer desarrolló "un dolor retroesternal, opresivo, intenso, con irradiación al miembro superior izquierdo". Un electrocardiograma realizado en una unidad móvil de asistencia reveló un síndrome coronario agudo con supradesnivel del segmento ST, y un cateterismo posterior en la sala de hemodinamia reveló una lesión severa que ocluía 70% del tercio medio de la arteria coronaria descendente anterior, así como una imagen compatible con una placa aterosclerótica complicada y un pequeño trombo intraluminal. Los médicos la trataron exitosamente con una angioplastia primaria con implante de stent.

Dr. Ignacio Batista Rago

El caso fue publicado en la Revista Uruguaya de Cardiología[5] y, de acuerdo con sus autores, el "probable gatillo" del evento agudo fue el estrés emocional inducido por un cotejo con final tan dramático. "Fue un partido con una carga emocional extrema", recordó días atrás el Dr. Ignacio Batista Rago, primer autor del trabajo, del Centro Cardiológico Americano, en Montevideo, Uruguay.[6] "Y el penal de Abreu fue la gota que colmó el vaso". Con cierto humor, el Dr. Batista y sus colegas se preguntaron en el título de la comunicación si no debería bautizarse el cuadro como "síndrome de Abreu".

"De todos modos, me parece que los tiros penales en partidos como estos no son lo único que gatillan el evento cardiovascular, sino que es todo el partido en sí", añadió el Dr. Batista a Medscape en Español. "Es la intensidad, la emoción, la expectativa generada durante el desarrollo del juego, así como su final dramático".

"Una experiencia muy estresante"

No todos los epidemiólogos y cardiólogos creen que presenciar partidos de fútbol u otros eventos deportivos de relevancia pueda asociarse con un incremento sustancial del riesgo cardiovascular. Por ejemplo, investigadores italianos analizaron en 2010 diez estudios publicados sobre el tema y concluyeron que, salvo el trabajo alemán citado y otros dos suizos pequeños, todos los riesgos relativos estimados oscilaron entre 0,7 y 1,3. "Los efectos cardiovasculares de mirar fútbol, si es que existen, son probablemente muy pequeños", concluyeron.[7]

Algunos autores atribuyen el eventual incremento de casos entre los espectadores a otros factores, como el mayor consumo de alcohol, alimentos ricos en grasa, cigarrillos y drogas ilícitas, antes y durante el transcurso de los partidos.

Dr. Víktor Čulić

"Mirar fútbol es una situación en la que la superposición de disparadores (como excesos de tabaquismo y consumo de café, ingestas en atracón, platos pesados, menos tiempo de sueño y episodios frecuentes de violencia familiar) incrementa la carga psicoemocional y puede facilitar de manera concurrente que se desencadene un evento cardiaco, o que se agrave su resultado cuando se produce", indicó a Medscape en Español el Dr. Víktor Čulić, profesor de Cardiología Clínica de la Medicinski fakultet u Splitu , en la University of Split, en Split, Croacia.

Sin embargo, quizás la carga de tensión máxima que implican las definiciones desde el punto del penal sean una historia aparte. En 2002, por ejemplo, dos epidemiólogos holandeses examinaron la mortalidad por infarto agudo de miocardio o accidente cerebrovascular durante cinco importantes partidos de la selección de su país, disputados entre 1988 y 1994. El análisis global no mostró un aumento de casos con relación a los esperados, con la excepción del único partido que se resolvió por penales, la caída de Países Bajos con un marcador 5 - 4 frente a Dinamarca en una de las semifinales de la Eurocopa 1992 (riesgo relativo: 1,16; IC 95%: 0,93 - 1,44).[8]

El Dr. Daniel López Rosetti, cardiólogo y jefe del Servicio de Medicina del Estrés del Hospital Central de San Isidro, en el Gran Buenos Aires, Argentina, comparte la preocupación de su colega, el Dr. Tartaglione. "Un simple partido de fútbol puede resultar muy estresante para algunas personas y el compromiso emocional provocar infarto. Más aún si se trata de un Mundial y hay que pasar por una rueda de penales", advirtió hace dos semanas en una entrevista en la radio.[9]

Y reiteró: "Es una experiencia muy estresante".

Prevención desde los 12 pasos

¿Cuál puede ser una medida preventiva? Algunos autores han propuesto estudiar el uso profiláctico de ciertos medicamentos (como antiagregantes plaquetarios o antagonistas de receptores de endotelina) en pacientes con diagnóstico de algún tipo de riesgo cardiovascular antes de eventos o contingencias deportivas con alta carga emocional.[10]

En un artículo del año 2014, el Dr. Čulić escribió: "Las recomendaciones de medidas preventivas podría estar justificada solo en poblaciones limitadas y definidas, como individuos hostiles con enfermedad coronaria vulnerable. Considerar de manera clara antes del partido de que el propio equipo puede perder, incrementar la medicación antianginosa regular o adicionar un ansiolítico, y evitar disparadores concomitantes, tales como alcohol y drogas, podría ser una forma razonable de mirar partidos importantes en tales pacientes".[11] En vísperas de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014, y anticipando la maximización de disparadores emocionales asociados a eventos deportivos, médicos brasileños también propusieron aumentar el acceso público a desfibriladores y el entrenamiento en su uso.[12]

"Si bien son los pacientes con antecedente de cardiopatía isquémica los que sufren más eventos de este tipo, resta mucho por saber si hay alguna forma de prevenir los eventos cardiovasculares en este escenario tan particular", destacó el Dr. Batista.

En cambio, en comunicación con Medscape en Español, el Dr. Čulić consideró que prohibir las definiciones por penales sería una medida "fútil" desde una perspectiva de salud pública, dado que el impacto en términos poblacionales sería nulo o marginal. "No parece justo privar a toda la población sana de una definición por penales, porque es la parte más ‘jugosa’ del juego y la cumbre de la excitación. Después de todo, ¿qué es la vida sin eventos ni emociones? ¿El objetivo es vivir dentro de una campana de cristal, o sentirse vivo y alentar al propio equipo?", señaló. (De hecho, en la actual Copa Mundial Rusia 2018, el Dr. Čulić confesó que disfrutó del triunfo de Croacia sobre Dinamarca [3 - 2], en definición por penales).

El propio Dr. Tartaglione admitió a Medscape en Español que juzga "imposible" que se eliminen los penales. Y recomendó, en cambio, especial cuidado para aquellas personas con antecedentes cardiacos de infarto o angioplastia que se apasionan en exceso o se descontrolan emocionalmente con el fútbol. "Si pueden evitar [ver el partido o la definición por penales], mejor", dijo. En una entrevista de radio, comparó esa situación con la del paciente con diabetes que debe evitar los dulces. También aconsejó la consulta ante cualquier dolor o molestia que pueda aparecer.

Para esos casos extremos, quizás haya que seguir el ejemplo del Dr. George Davey Smith, epidemiólogo y profesor de la Escuela de Medicina Social y Comunitaria de la University of Bristol, Inglaterra. Líder de la investigación que documentó más infartos cardiacos cuando Inglaterra cayó por penales ante Argentina en la Copa Mundial de la FIFA Francia 1998, en la noche del pasado martes 3 de julio prefirió cortar por lo sano en lugar de ver el partido de octavos de final de su selección contra Colombia (que también se decidiría desde los doce pasos), se fue al teatro para ver Enrique V, de Shakespeare, sobre la campaña militar del rey inglés para invadir Francia. "Al menos me aseguro de ver una victoria de Inglaterra esta noche", anticipó jocoso en su cuenta de Twitter (@mendel_random).

En el entreacto de la obra, alejado de los ardores futbolísticos, de las agonías de los resultados cambiantes y del drama de cada disparo que decide un destino, el Dr. Davey Smith tuiteó de nuevo: "Acá Inglaterra 1 - Francia 1. ¿Cómo va la Copa Mundial?".

Los Dres. Tartaglione, Batista Rago y Čulić han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Referencias

  1. Deberían prohibir la definición por penales por el alto riesgo de infartos. Clarín. Publicado el 3 de julio de 2018. Disponible en: https://www.clarin.com/sociedad/deberian-prohibir-definicion-penales-alto-riesgo-infartos_0_rJchAvYMQ.html

  2. Carroll D, Ebrahim S, Tilling K, Macleod J, Smith GD. Admissions for myocardial infarction and World Cup football: database survey. BMJ. 21 Dic 2002;325:1439-1442. doi: 10.1136/bmj.325.7378.1439. PMID: 12493655. Resumen

  3. Wilbert-Lampen U, Leistner D, Greven S, Pohl T, y cols. Cardiovascular events during World Cup soccer. N Engl J Med. 31 Jan 2008;358(22):2408. doi: 10.1056/NEJMoa0707427. PMID: 18234752. Artículo

  4. Mondragón A. La 'locura' de Sebastián Abreu. El Universal. Publicado el 30 de mayo de 2018. Disponible en: http://www.eluniversal.com.mx/rusia-2018/la-locura-de-sebastian-abreu

  5. Batista I, Mayol J, Vignolo G, Vázquez P, y cols. Estrés emocional vinculado a un encuentro deportivo como desencadenante de un síndrome coronario agudo: ¿síndrome de Abreu?. Revista Uruguaya de Cardiología. Sep 2010;25(2):139-142. Artículo

  6. Infartos durante la copa del mundo, un viejo artículo que vale la pena recordar. Sociedad Latinoamericana de Cardiología Invervencionista. Publicado el 27 de junio de 2018. Disponible en: https://solaci.org/es/2018/06/27/infartos-durante-la-copa-del-mundo-un-viejo-articulo-que-vale-la-pena-recordar/

  7. Barone-Adesi F, Vizzini L, Merletti F, Richiardi L. It is just a game: lack of association between watching football matches and the risk of acute cardiovascular events. Int J Epidemiol. Ago 2010;39:1006-1013. doi: 10.1093/ije/dyq007. PMID: 20211850. Artículo

  8. Brunekreef B, Hoek G. No association between major football games and cardiovascular mortality. Epidemiology. Jul 2002;13:491–492. PMID: 12094109. Artículo

  9. Pagliaro L. Cuando el Mundial daña el corazón. Noticias de Salud. Publicado el 16 de junio de 2018. Disponible en: https://www.noticiasdesalud.com.ar/el-dr-lopez-rosetti-y-las-consecuencias-cardiacas-de-un-mundial-de-futbol/

  10. Wilbert-Lampen U, Nickel T, Leistner D, Güthlin D, y cols. Modified serum profiles of inflammatory and vasoconstrictive factors in patients with emotional stress-induced acute coronary syndrome during World Cup Soccer 2006. J Am Coll Cardiol. 16 Feb 2010;55:637-42. doi: 10.1016/j.jacc.2009.07.073. PMID: 20170788. Artículo

  11. Culic V. Football matches and acute cardiac events: potential effects of a complex psychosocial phenomenon on cardiovascular health. Int J Epidemiol. Oct 2011;40(5):1422-5; author reply 1425-6. doi: 10.1093/ije/dyr060. PMID: 21459806. Artículo

  12. Suzuki Borges DG, Monteiro RA, Schmidt A, Pazin-Filho A. World soccer cup as a trigger of cardiovascular events. Arq Bras Cardiol. Jun 2013;100(6):546-552. doi: 10.5935/abc.20130105. Artículo