COMENTARIO

Evaluación de los factores de riesgo para el desarrollo de diabetes de tipo 2

Dr. José Gotés Palazuelos, MSc

Conflictos de interés

29 de diciembre de 2017

Hola buen día, mi nombre es José Gotés Palazuelos, y estoy grabando desde México, para Medscape en Español.

En el video anterior tocamos algunos aspectos relevantes en cuanto al diagnóstico y manejo de la prediabetes.

Factores de riesgo

En esta ocasión me gustaría hablar de uno de los aspectos más importantes de la diabetes mellitus, los factores de riesgo asociados a ella.[1,2] Nos enfocaremos en los factores de riesgo para diabetes de tipo 2 tomando en consideración que es el tipo de diabetes más prevalente a nivel mundial.

Se conoce que la etiología de la diabetes de tipo 2 es multifactorial, es decir, la presencia de interacciones entre factores de riesgo genéticos y ambientales que contribuyen de una forma u otra al desarrollo de la enfermedad, en particular, la aparición de resistencia a la insulina.

Escrutinio para prediabetes y diabetes

En primera instancia, diversas asociaciones han propuesto que el escrutinio para prediabetes y diabetes se comience en personas mayores de 45 años. Este corte puede explicarse porque en el año 2013 la prevalencia de diabetes mellitus mundial fue de aproximadamente 382 millones de personas, con predominio entre los 40 y 59 años. Ahora, este corte no debe considerarse como estricto, ya que en países con alta prevalencia de diabetes, como México y otros de Latinoamérica, el escrutinio debe hacerse en cuanto se considere que un individuo cumple con otros factores de riesgo, independientemente de la edad.

La etiología de la diabetes de tipo 2 es multifactorial, la presencia de interacciones entre factores de riesgo genéticos y ambientales contribuyen de una forma u otra al desarrollo de la enfermedad

Variantes genéticas

En otro rubro, múltiples estudios han mostrado que ciertos grupos de hispanos poseemos una prevalencia aumentada de diabetes en relación a otras razas, esto parece derivarse no solo de cuestiones ambientales, sino de variantes genéticas que aumentan nuestro riesgo para el acúmulo de tejido adiposo, y con ello, desarrollar diabetes. Por tanto, es necesario considerar la raza como un factor de riesgo no modificable para el escrutinio de diabetes.

Por otro lado, la aparición de diabetes de tipo 2 está determinada en parte por la predisposición genética del individuo. Se conoce que los pacientes con familiares de primer grado afectados por diabetes de tipo 2 presentan un incremento en el riesgo de padecer la enfermedad, por ende, constituye uno de los aspectos clínicos más importantes a considerar. Algunos estimados sugieren un riesgo para padecer diabetes de tipo 2, de 2 a 6 veces por arriba de la media cuando uno de los padres, o ambos, están afectados. Por tanto, en un paciente se deben investigar a fondo los antecedentes familiares de trastornos metabólicos. En el caso de la diabetes, nos deben interesar los familiares afectados, la edad de diagnóstico, y la presencia de desenlaces cardiovasculares, porque todo ello aumenta la posibilidad de desarrollar diabetes.

Comorbilidades

Queda claro que el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para la progresión hacia diabetes, en especial por su papel en el desarrollo de resistencia a la insulina. Algunas series calculan que 80% a 90% de los pacientes con diabetes de tipo 2 padecen sobrepeso u obesidad, por lo que se sugiere que aquellas personas con un índice de masa corporal superior a 25 sean evaluadas. Además, no solo es relevante el grado de adiposidad, sino el sitio donde se deposita, es decir, el tejido adiposo de predominio abdominal, que se refleja por el aumento en la circunferencia de cintura, es el que más se ha asociado a síndrome metabólico, diabetes, y enfermedad cardiovascular. En consecuencia, todo hombre latinoamericano con una circunferencia de cintura mayor a 90 cm y superior a 80 cm en mujeres, se consideraría en riesgo. Por lo anterior, en la evaluación de cada paciente con prediabetes y diabetes se requiere la determinación del índice de masa corporal, y la circunferencia de cintura que no solo son relevantes en la cuestión del diagnóstico, sino en el tratamiento.

La evaluación de los factores de riesgo debe incluir la existencia de comorbilidades como hipertensión arterial, dislipidemia y la historia de enfermedad cardiovascular;[2] 20% a 60% de los pacientes con diabetes de tipo 2 padecen hipertensión, mientras que alrededor de 65% de estos individuos posee niveles de lipoproteínas de baja densidad (LDL) mayores a 100 mg/dl, hipertrigliceridemia, o lipoproteínas de alta densidad (HDL) disminuidas. El impacto de estas comorbilidades es mayúsculo, tomando en cuenta que su existencia cambia el tipo de tratamiento que deberá instaurarse para prevenir eventos cardiovasculares.

En el caso de mujeres, es necesario valorar la presencia de síndrome de ovarios poliquísticos, y el antecedente de diabetes gestacional. En casi 40% de las pacientes con síndrome de ovarios poliquísticos se encuentran datos de síndrome metabólico, por lo que este grupo posee un riesgo 5 a 10 veces mayor de presentar intolerancia a los carbohidratos. De forma similar, las mujeres con antecedente de diabetes gestacional poseen un riesgo variable para el desarrollo de diabetes, que algunos han calculado hasta de 60%, y que además es mayor 5 años después de la fecha de alumbramiento. En vista a lo comentado, estos dos son aspectos que deben evaluarse en las pacientes con prediabetes, y diabetes.

Factores ambientales

En cuestión de los factores ambientales, la inactividad física y el tabaquismo son aspectos esenciales a considerar. Ambos se asocian a la predisposición de sobrepeso y resistencia a la insulina, pero son factores modificables que deben valorarse y manejarse desde la primera entrevista con el paciente.

Otros factores de riesgo

Además de los factores clásicos, es conveniente evaluar otros, como el uso de medicamentos que puedan generar hiperglucemia (glucocorticoides, antipsicóticos), la presencia de trastornos del sueño, y la existencia de hígado graso, ya que todos ellos se relacionan con un incremento en la probabilidad de alteraciones en el metabolismo de carbohidratos.

Como podemos observar, la revisión exhaustiva de estos factores nos permite conocer el riesgo de un determinado paciente para el desarrollo de diabetes de tipo 2, su progresión, y la posibilidad de desarrollar eventos cardiovasculares, desenlaces que buscan evitarse a través de la modificación de estos factores.

Les agradezco su atención, soy José Gotés para Medscape en Español.

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