La psicosis inducida por sustancias aumenta el riesgo de esquizofrenia y trastorno bipolar

Deborah Brauser

Conflictos de interés

14 de diciembre de 2017

La psicosis inducida por sustancias, especialmente por cannabis, está significativamente asociada al desarrollo posterior de trastorno bipolar y de esquizofrenia, sugiere una investigación reciente.[1]

En un estudio de casi 6.800 pacientes en Dinamarca que experimentaron psicosis inducida por cualquier tipo de sustancia, casi un tercio desarrolló esquizofrenia o trastorno bipolar en los 20 años posteriores al seguimiento.

La tasa de conversión fue incluso mayor en los 1.200 pacientes que experimentaron psicosis inducida por cannabis, con casi la mitad de los participantes afectados.

Aunque las conductas de autolesión después de la psicosis se asociaron significativamente con un mayor riesgo de conversión a trastorno bipolar y esquizofrenia, la edad joven al momento de la psicosis se relacionó significativamente solo con el desarrollo de la esquizofrenia.

Carsten Hjorthøj, PhD, del Mental Health Center, en el Copenhagen University Hospital, de Copenhague, Dinamarca, dijo a Medscape Noticias Médicas que el mensaje es dar seguimiento a cualquier paciente con psicosis inducida por sustancias "durante un largo periodo de tiempo, tal vez incluso en ausencia de síntomas de psicosis".

Dr. Carsten Hjorthøj

Estos pacientes "tienen un riesgo mucho mayor de desarrollar enfermedad mental grave incluso en la fase no aguda posterior al alta", agregó.

"Si los médicos no pueden hacer esto por sí mismos, entonces los pacientes y su red de apoyo deben recibir instrucciones sobre cómo detectar los signos de alerta temprana de una enfermedad mental y cómo reaccionar adecuadamente lo antes posible".

Los hallazgos fueron publicados en versión electrónica el 28 de noviembre en el American Journal of Psychiatry.

Debate en curso

"Las psicosis inducidas por sustancias son interesantes de investigar ya que sabemos muy poco sobre ellas, menos de lo que uno podría pensar", dijo el Dr. Hjorthøj.

"Además, la etiología potencial entre el uso de sustancias y el posterior desarrollo de enfermedades mentales graves aún no se comprende bien, y es un punto de debate continuo si la conexión es o no es causal. El presente estudio es un vínculo potencialmente importante para este debate".

Añadió que es importante determinar si existen efectos a largo plazo debido a que la incidencia de las psicosis inducidas por sustancias, especialmente por el consumo de cannabis, ha ido en aumento.

"Podría decirse que esto podría ser aun más importante en un mundo en el que vemos una tendencia creciente hacia la legalización o la despenalización del consumo de cannabis", dijo el Dr. Hjorthøj.

Además, "una mejor comprensión de qué otros factores pueden impulsar esta asociación nos ayudará a descubrir qué hacer, en términos de prevención dirigida y seguimientos personalizados".

Los investigadores examinaron los datos del Danish Civil Registration System y del Psychiatric Central Research Register para 6.788 pacientes (75% hombres) que fueron diagnosticados entre 1994 y 2014 con psicosis inducida por sustancias.

Los pacientes con un diagnóstico previo de trastorno bipolar o trastornos del espectro de la esquizofrenia se excluyeron del estudio.

Tasas de conversión significativas

La psicosis inducida por el alcohol fue el diagnóstico más común (n = 1.680), seguido por la psicosis inducida por una combinación de sustancias (n = 1.405) y por el cannabis (n = 1.222).

De manera destacada, la edad media de aparición de la psicosis por alcohol, opiáceos o sedantes fue mayor de 45 años; y fue de 30 años o menos para cannabis, anfetaminas, alucinógenos, cocaína y "otras sustancias".

Después de cualquier psicosis inducida por sustancias, las tasas de conversión a 20 años fueron las siguientes:

• 32,2% para esquizofrenia o trastorno bipolar (IC  95%: 29,7 - 34,9)
• 26,0% solo para esquizofrenia (IC 95%: 23,7 - 28,9)
• 8,4% solo para trastorno bipolar (IC 95%, 7,4 - 9,5)

La tasa más alta de conversión a esquizofrenia o trastorno bipolar, o solo a esquizofrenia fue debido a psicosis inducida por cannabis (47,4% y 41,2%, respectivamente).

La siguiente tabla muestra las tasas de conversión para otros tipos de sustancias.

Tabla. Tasas de conversión a esquizofrenia o trastorno bipolar después de una psicosis inducida por sustancias

Sustancia Tasa de conversión (%) IC del 95%
Mixto/Otro 35,0 31,8 - 38,3
Anfetaminas 32,3 26,0 - 39,7
Alucinógenos 27,8 19,5 - 38,6
Alcohol 22,1 17,6 - 27,5
Opioides 20,9 11,9 - 35,1
Cocaína 20,2 13,7 - 29,3
Sedantes 19,9 12,8 - 30,1

Los investigadores también compararon a estos pacientes con un grupo de comparación saludable. El hazard ratio (HR) fue de 73,3 para la conversión a esquizofrenia en aquellos con psicosis inducida por sustancias frente al grupo de comparación (IC 95%: 65,2 - 91,7; p < 0,001) y fue de 24,4 para la conversión a trastorno bipolar (IC 95%: 20,1 - 29,6; p < 0,001).

La sustancia asociada con el mayor riesgo de conversión a esquizofrenia fue cannabis (HR: 101,7; IC 95%: 74,1 - 139,7; p < 0,001). El hazard ratio para la conversión a trastorno bipolar fue de 32,5 (IC 95%, 21,1 - 50,0; p < 0,001).

Todos los tipos de psicosis inducida por sustancias, con excepción de la psicosis asociada a los sedantes, se asociaron significativamente con un mayor riesgo de esquizofrenia y de trastorno bipolar (todas las comparaciones, p < 0,001). La psicosis inducida por sedantes solamente se asoció con la conversión a trastorno bipolar (HR: 33,0).

"Encontramos que 50% de las conversiones a esquizofrenia ocurrieron dentro de los 3,1 años posteriores de la psicosis inducida por sustancias, y 50% de las conversiones a trastorno bipolar ocurrieron dentro de 4,4 años", escriben los investigadores.

Entre el subgrupo que experimentó psicosis inducida por cannabis, la mitad de los hombres desarrolló esquizofrenia en 2 años y la mitad de las mujeres en 4,4 años.

El riesgo de esquizofrenia disminuyó a mayor edad al momento de la psicosis inducida por cualquier sustancia. El mayor riesgo fue para las personas entre las edades de 16 y 25. Este patrón no se encontró para la conversión a trastorno bipolar.

El hazard ratio fue de 1,92 para la conversión tanto a esquizofrenia (IC 95%: 1,58 - 2,34) y de 1,60 para la conversión a trastorno bipolar (IC 95%: 1,13 - 2,27), después de autolesión posterior a un episodio de psicosis inducida por sustancia.

Necesidad de seguimiento a largo plazo

"Con base en los diferentes factores de riesgo identificados en distintos análisis y la tasa de conversión general del 32,2%, parece más razonable sugerir que se le debería de ofrecer seguimiento a todos los pacientes con psicosis inducida por sustancias", escriben los investigadores.

Agregan que este periodo de seguimiento debe ser de al menos 2 años, pero que un seguimiento más prolongado puede evitar incidentes de autolesión. "En Dinamarca, a los pacientes se les ofrece seguimiento después de la autolesión, pero no después de una psicosis inducida por sustancias", escriben.

En el estudio, "la magnitud del problema de las conversiones fue algo sorprendente", agregó el Dr. Hjorthøj. "La psicosis inducida por sustancias claramente no es inofensiva cuando casi un tercio de todos los casos desarrollan esquizofrenia o trastorno bipolar".

Señaló que estaba sorprendido de no encontrar ningún grupo que tuviera un riesgo marcadamente bajo de conversión, "por lo que concluimos que todos los pacientes con psicosis inducida por sustancias deben monitorearse de cerca".

El Dr. Hjorthøj y uno de los otros dos autores del estudio han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente. El otro autor recibió una beca de investigación de pregrado de la Fundación Lundbeck para el trabajo reportado en el artículo.

Comentario

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