La disminución intensiva de la presión arterial sistólica no aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular

Nancy A. Melville

Conflictos de interés

1 de noviembre de 2017

SAN DIEGO, USA. La disminución intensiva de la presión arterial sistólica a niveles por debajo de 120 mm Hg no aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular, aun con una presión arterial media más baja, demuestra una nueva investigación.

"Nuestros hallazgos señalan que los médicos pueden reducir la presión arterial sistólica de manera segura al tratar a pacientes con hipertensión, sin preocuparse de que inadvertidamente producirán un accidente cerebrovascular a causa de hipoperfusión cerebral por reducir demasiado la presión arterial", dijo a Medscape Noticias Médicas el Dr. Jack Tsao, primer autor, del University of Tennessee Health Science Center, en Tennessee, Estados Unidos.

Los hallazgos fueron presentados en ANA 2017: 142.o Congreso Anual de la American Neurological Association.

Menos riesgo de enfermedad cardiovascular, accidente cerebrovascular y muerte

Aunque las recomendaciones clínicas suelen requerir una presión arterial sistólica por debajo de 140 mm Hg para prevenir el accidente cerebrovascular y complicaciones cardiovasculares, se demostró que los esfuerzos para reducir más intensivamente las cifras a menos de 120 mm Hg reducen más las complicaciones cardiovasculares mortales y la mortalidad en el estudio SPRINT (Systolic Blood Pressure Intervention Trial).

Sin embargo, los pacientes que lograron una presión arterial sistólica por debajo de 120 mm Hg en el estudio demostraron tasas más altas de hipotensión, lo cual podría haber dado lugar a una disminución de la presión de perfusión cerebral y un aumento en el riesgo de accidente cerebrovascular, hacen notar los autores.

Para evaluar mejor los efectos de reducir la presión arterial sistólica sobre el riesgo de accidente cerebrovascular, el Dr. Tsao y sus colaboradores evaluaron adicionalmente datos de 8.844 participantes en el estudio SPRINT, estableciendo la presión arterial media y la presión diferencial a partir de determinaciones de la presión arterial sistólica y la presión arterial diastólica de los pacientes.

Se utilizaron para el análisis la presión arterial media y la presión diferencial más bajas de los pacientes en el periodo de seguimiento. Durante una mediana de seguimiento de 3,26 años, hubo 132 casos de accidente cerebrovascular (1,49%) y 187 casos de síncope (2,1%).

La media mínima de presión arterial media fue 78,21 mm Hg y la media mínima de presión diferencial fue 45,10 mm Hg.

Aunque la presión arterial media y la presión diferencial más bajas se relacionaron con un aumento en el riesgo de hipotensión y síncope, ninguna se vinculó a incremento en el riesgo de accidente cerebrovascular.

El riesgo de accidente cerebrovascular aumentó de manera uniforme casi 31% con cada 5 mm Hg de incremento en la presión arterial media (hazard ratio [HR] ajustado: 1,31) y casi 30% con cada incremento de 5 mm Hg en la presión diferencial (HR: 1,30).

Asimismo, el riesgo de síncope aumentó 39% con cada incremento de 5 mm Hg en la presión arterial media (HR: 1,14) y 14% con cada incremento de 5 mm Hg en la presión diferencial (HR: 1,14).

"Pensamos que veríamos un aumento del riesgo de accidente cerebrovascular con la presión arterial media baja, así que en realidad nos dio mucho gusto encontrar que no se confirmó nuestra hipótesis primaria: que habría un incremento en el riesgo de accidente cerebrovascular", dijo el Dr. Tsao.

"Lo importante para los médicos y los pacientes es que disminuir la presión arterial sistólica utilizando medicamentos tras un diagnóstico de hipertensión reducirá el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidente cerebrovascular y muerte", dijo.

"El tratamiento intensivo para descender la presión arterial sistólica a menos de 120 mm Hg es una buena medida y no aumentará el riesgo de ocasionar daño por accidente cerebrovascular a causa de una presión sistólica demasiado baja".

En el debate subsiguiente a la exposición del Dr. Tsao, un miembro del auditorio planteó inquietudes de que los métodos del estudio utilizaron un algoritmo típicamente relacionado con la frecuencia cardiaca para medir las presiones arteriales, que no capta con eficacia a los pacientes hipotensos en forma individual, y de ahí que se comprometería la aplicabilidad clínica de los datos.

Medidas válidas

Al pedirle su respuesta, el Dr. Tsao dijo a Medscape Noticias Médicas que confía en que las medidas son, en efecto, válidas.

"Hablamos con la compañía que fabricó los monitores para el estudio SPRINT y descubrimos que la medición de la presión arterial sistólica era un valor real, mientras que la presión diastólica fue un valor derivado", dijo.

"También encontramos que hubo una correlación satisfactoria entre las determinaciones manuales de la presión arterial sistólica y diastólica, y el sistema automatizado, de manera que las mediciones de la presión arterial sistólica y diastólica por el sistema utilizado variaron de 1 a 3 mm Hg, lo cual se encuentra dentro del margen de variación aceptable.

"En consecuencia, consideramos que nuestro enfoque es válido, que la determinación automática de la presión arterial es el método utilizado por casi todos los centros médicos y que con cualquier tratamiento se utilizan estas determinaciones para ajustar el fármaco en la práctica", dijo el Dr. Tsao.

Añadió que los hallazgos fueron validados también con datos adicionales.

"Aun con el pequeño margen de variación, no encontramos mayor riesgo de accidente cerebrovascular a cifras de presión arterial sistólica más bajas, y [esto se] validó con una segunda serie de datos (que no se presentó) en la que se midió manualmente la presión arterial".

Como se reportó en Medscape Noticias Médicas, otro estudio publicado en agosto en JAMA Neurology, que también utilizó datos del estudio SPRINT, demostró que el objetivo de una presión arterial sistólica de 120 mm Hg o más baja no se relacionó con peores resultados cognitivos en adultos mayores, en comparación con objetivos de 150 mm Hg, lo cual ha causado inquietud.[2]

Este estudio demostró además mayores beneficios cognitivos con la presión arterial sistólica más baja como objetivo entre afroamericanos que en caucásicos.

El presente estudio añade evidencia confirmadora que respalda el planteamiento de más beneficios que riesgos con la cifra de presión arterial más baja elegida como objetivo, dijo a Medscape Noticias Médicas el Dr. Kevin N. Sheth, profesor asociado de neurología y neurocirugía en la Yale School of Medicine, New Haven, Connecticut, Estados Unidos.

"Aunque no son sorprendentes los hallazgos, tranquilizan desde una perspectiva clínica", dijo el Dr. Sheth, quien fue uno de los comoderadores de la sesión.

"En congruencia con datos previos, el estudio indica que una tasa de episodios de accidente cerebrovascular sintomáticos, incluso desde un punto de vista teórico de la hipoperfusión, no parece que se manifieste y esto tranquiliza al implementar estas guías más estrictas para la presión arterial".

El Dr. Tsao informa ser dueño de acciones en Illumina, Biogen y Amgen. El Dr. Sheth ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....