Un modelo predice la prolongación de la vida sin enfermedad cardiovascular con ajustes farmacológicos en la diabetes

Marlene Busko

Conflictos de interés

3 de octubre de 2017

LISBOA, PRT. Investigadores suecos y holandeses han elaborado un modelo para predecir los cambios en los años de vida sin enfermedad cardiovascular si un paciente con diabetes de tipo 2 inicia o intensifica el tratamiento preventivo de por vida con agentes hipolipemiantes, ácido acetilsalicílico o antihipertensivos.[1]

"Utilizando características fáciles de medir del paciente, podemos calcular el riesgo de enfermedades cardiovasculares a 10 años y la esperanza de vida sin enfermedad cardiovascular en aquellos con diabetes de tipo 2", aseguró el Dr. Gijs Berkelmans, del University Medical Center Utrecht, en los Países Bajos, durante una sesión oral en el Congreso de la European Association for the Study of Diabetes (EASD) 2017 .

Este modelo, validado en cohortes de Asia, Europa, Norteamérica y Oceanía, facilita la toma compartida de decisiones y puede ayudar a guiar el tratamiento preventivo.

Por el contrario, "la calculadora de la puntuación de riesgo de Framingham no está basada exclusivamente en una población de pacientes con diabetes de tipo 2, y solo calcula el riesgo de enfermedades cardiovasculares a 10 años", explicó el Dr. Berkelmans a Medscape Noticias Médicas en un correo electrónico.

"El algoritmo que hemos elaborado nosotros permite calcular la mediana de la esperanza de vida libre de enfermedad cardiovascular y los efectos del tratamiento preventivo continuo en años/meses ganados sin enfermedad cardiovascular para los pacientes entre 30 y 95 años de edad", añadió.

"Estos resultados fueron bastante impresionantes", declaró a Medscape Noticias Médicas el Dr. Jeremy Sussman, de la University of Michigan, en Ann Arbor, Estados Unidos, quien no estuvo involucrado en el estudio.

El estudio vincula las puntuaciones de tipo Framingham con acciones clínicas para determinar qué fármacos pueden ser los más apropiados para un paciente, dijo.

"Una de las necesidades principales de médicos y pacientes es conseguir una manera más rigurosa de saber ‘Si utilizo un fármaco, ¿es una opción apropiada para mí?, comentó. "Este estudio ha conseguido alinear los datos masivos con las decisiones clínicas".

Disminución del riesgo cardiovascular en la diabetes

Los pacientes con diabetes de tipo 2 tienen un riesgo alto de sufrir enfermedades cardiovasculares, y los médicos pueden calcular el riesgo a 5 o a 10 años, "pero el paciente vive habitualmente más de esos 5 o 10 años, por lo que queríamos saber cuál es el alcance de la terapia preventiva a lo largo de toda su vida y lo que obtienen de ella", explicó el Dr. Berkelmans.

Por esta razón, los investigadores elaboraron y validaron un modelo de apoyo a la decisión terapéutica para ayudar a guiar el tratamiento con hipolipemiantes, antihipertensivos y ácido acetilsalicílico, con el objetivo de disminuir el riesgo cardiovascular en los pacientes con diabetes de tipo 2.

Identificaron 389.366 pacientes con diabetes de tipo 2 incluidos en el Swedish National Diabetes Registry entre 2002 y 2012, libres de cáncer y con una tasa de filtración glomerular estimada (TFGe) > 30 ml/min/1,73 m2.

Desarrollaron el modelo utilizando datos del 75% de estos pacientes (n = 292.024) y lo validaron en los pacientes restantes.

Las entradas en el modelo son parámetros fácilmente disponibles durante una visita del paciente a la consulta: Género, tabaquismo, presión arterial sistólica, índice de masa corporal, HBA1c, tasa de filtración glomerular, colesterol no HDL, albuminuria, duración de la diabetes de tipo 2, tratamiento o no con insulina, y antecedente de enfermedad cardiovascular, explicó el Dr. Berkelmans.

Los episodios cardiovasculares evaluados fueron: Infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, y mortalidad cardiovascular.

El modelo se validó en los pacientes del registro sueco y en pacientes con diabetes de tipo 2 del Swedish National Diabetes Registry y en pacientes que vivían en cuatro regiones del mundo, que eran parte de seis estudios de grandes:

  • Norteamérica: ACCORD (n = 10.242 pacientes), ADVANCE (n = 433) y ALLHAT (n = 3.865).

  • Europa Occidental: EPIC NL (n = 522), SMART (n = 1.876), ADVANCE (2.921) y ASCOT (n = 2.345).

  • Europa Oriental: ADVANCE (n = 2.126).

  • Asia y Oceanía: ADVANCE (n = 5.580).

Dos pacientes típicos

El Dr. Berkelmans describió dos supuestos escenarios con pacientes para ilustrar cómo puede utilizarse este modelo de toma de decisiones.

El primer paciente era un hombre de 55 años con presión arterial sistólica de 150 mm Hg, colesterol HDL de 1 mmol/l, colesterol LDL de 3 mmol/l y colesterol total de 6 mmol/l, que actualmente estaba tomando ácido acetilsalicílico (por un antecedente de episodio cardiovascular) y 10 mg de simvastatina al día, pero sin ezetimiba.

El modelo calculó que su riesgo cardiovascular a 10 años era de 27,1% y tendría 71,5 años de vida sin enfermedad cardiovascular.

“Nos planteamos si sería buena idea intensificar el tratamiento en este paciente” empleando 40 mg de simvastatina más ezetimiba y bajando la presión arterial sistólica de 150 mm Hg a 140 mm Hg, explicó el Dr. Berkelmans.

El modelo mostró que con este tratamiento intensificado el paciente lograba un descenso de 9,9% de su riesgo cardiovascular a 10 años, y su vida sin episodios cardiovasculares estimada fue 76,9 años.

Esta diferencia de 5,4 años (entre 76,9 años y 71,5 años) supone "que este paciente puede ganar 5,4 años [de vida sin eventos cardiovasculares] si está dispuesto a tomar esta medicación durante 21 años".

En el segundo ejemplo, una mujer de 65 años tenía un riesgo cardiovascular de 3,7% a 10 años y una vida sin eventos cardiovasculares estimada de 85,2 años.

"Si intensificamos su tratamiento hipolipemiante y bajamos el objetivo de presión arterial, su riesgo de enfermedades cardiovasculares a 10 años baja 1,4% [y] su vida sin eventos cardiovasculares estimada es 85,7 años": una ganancia de 0,5 años, si la paciente está dispuesta a seguir el tratamiento durante 20 años.

"Estas son las cifras que podemos analizar con nuestros pacientes [para decidir] si intensificar o no el tratamiento", comentó el Dr. Berkelmans.

Además de estas tres terapias preventivas (hipolipemiantes, ácido acetilsalicílico y antihipertensivos), "no hay duda de que dejar de fumar y perder peso son cambios del estilo de vida importantes que deben tenerse en cuenta en la prevención de las enfermedades cardiovasculares", añadió.

El manuscrito de este modelo de apoyo a la decisión terapéutica y el algoritmo se publicarán a finales de este año.

"El paso siguiente", según el Dr. Berkelmans, "sería incorporar los ‘nuevos’ tratamientos preventivos para los pacientes con diabetes de tipo 2, como los inhibidores SGLT2 y los agonistas GLP-1, ya que fármacos de estas dos clases han logrado efectos favorables en los desenlaces cardiovasculares en estudios extensos de pacientes con diabetes con un riesgo cardiovascular alto".

Los autores de este estudio han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

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