La terapia cognitivo-conductual grupal no ayuda a mantener la pérdida de peso en pacientes con obesidad y diabetes

Becky McCall

Conflictos de interés

18 de septiembre de 2017

LISBOA, PRT. La terapia cognitivo-conductual grupal no evita que las personas con obesidad y diabetes de tipo 2 recuperen el peso que han perdido, según los resultados de un nuevo estudio clínico controlado aleatorizado.[1]

Los participantes se habían apegado previamente a un régimen alimenticio muy bajo en calorías de 8 semanas con el que perdieron alrededor del 10% de su peso corporal. Sin embargo, la adición de la terapia cognitivo-conductual grupal a la atención habitual durante los siguientes 2 años no tuvo ningún efecto en la prevención de la recuperación del peso perdido, ni en el control de los factores de riesgo cardiovascular o los indicadores de bienestar psicológico.

Kirsten Berk, estudiante de doctorado y nutrióloga del Erasmus Medical Center, en Rotterdam, Países Bajos, realizó la presentación de los resultados en un cartel durante el Congreso de la European Association for the Study of Diabetes (EASD) 2017.

"Con base en estos hallazgos, no hay justificación científica para ofrecer terapia cognitivo-conductual grupal para optimizar el efecto del régimen alimenticio para perder peso en pacientes con obesidad y diabetes de tipo 2", dijo a Medscape Noticias Médicas, agregando que los ensayos negativos como este importan mucho, ya que indican qué elementos no funcionan, lo cual es de igual importancia que el conocer aquellos que sí lo hacen.

"Esto es diferente de los hallazgos en pacientes que son 'obesos sanos', como se ha visto en otros estudios. Los pacientes con obesidad y diabetes tienen más desafíos que los que tienen obesidad y están sanos, y es más difícil [para ellos] perder peso y mantenerlo. Esto debe reconocerse, y los hallazgos en pacientes que tienen obesidad, pero están sanos no se pueden transferir automáticamente a los pacientes con diabetes y obesidad", explicó Berk.

Comentando el trabajo, el Dr. Naveed Sattar, profesor visitante en el Institute of Cardiovascular and Medical Sciences, de la University of Glasgow, en Escocia, señaló que el estudio apoya ampliamente otras investigaciones que sugieren que las estrategias de pérdida de peso no funcionan tan bien en pacientes con diabetes.

"No es ninguna sorpresa... la razón de por qué esto ocurre incluye que los pacientes con diabetes toman otros medicamentos, algunos de los cuales pueden causar aumento de peso, pero también que tienden a tener menor capacidad para hacer ejercicio y complicaciones que pueden limitar sus niveles de actividad", dijo el Dr. Sattar a Medscape Noticias Médicas.

"Necesitamos hacer diferentes estudios de estilo de vida en diabetes para encontrar maneras de ayudar a los pacientes a disminuir la recuperación del peso después de la pérdida de peso, ya que cualquier estrategia exitosa podría tener grandes beneficios clínicos a largo plazo", agregó.

Prevention of Weight Regain (POWER): Primer ensayo en personas con diabetes y obesidad

Anteriormente, solo se habían realizado dos estudios observacionales sobre la recuperación de peso en pacientes con obesidad y diabetes de tipo 2, por lo que este es el primer ensayo controlado aleatorizado para investigar el problema, dijo Berk.

"Vemos a mucha gente que pierde peso solo para recuperarlo, y esto es especialmente lamentable en aquellos con diabetes (muchos de los cuales tienen obesidad) porque la pérdida de peso está asociada con muchos beneficios para la salud, incluyendo cardiovasculares", afirmó. "Al recuperar el peso sabemos que estos efectos benéficos desafortunadamente se pierden".

Los investigadores se dispusieron a investigar si la terapia cognitivo-conductual grupal evitaría que los pacientes con obesidad y diabetes de tipo 2 recuperaran el peso, que habían perdido al seguir una régimen alimenticio muy bajo en calorías, en los participantes del estudio Prevention of Weight Regain (POWER).[2]

El régimen alimenticio inicial de 8 semanas fue muy bajo en calorías (750 kcal/día basada en reemplazos de comidas) y resultó en una pérdida de al menos 5% del peso corporal inicial en 158 sujetos, estos participantes se incluyeron en la etapa de aleatorización.

Todos los pacientes tenían un índice de masa corporal superior a 27 kg/m2 (media ≈ 36 kg/m2), y un poco más de la mitad eran mujeres.

Los participantes fueron asignados al azar al grupo de terapia cognitivo-conductual (n = 83) o al de atención habitual (n = 75). Se sometieron a exámenes regulares con un médico, un encargado de enfermería especialista en diabetes y un nutriólogo con enfoque en la atención de diabetes, además de cinco reuniones grupales para las mediciones. El grupo de intervención incluyó 17 sesiones adicionales de terapia cognitivo-conductual grupal durante un año y medio, y se consideró que los pacientes se apegaron al tratamiento si asistieron al menos a nueve de las 17 sesiones grupales. El régimen alimenticio durante el periodo de seguimiento implicó una reintroducción lenta de hábitos alimentarios normales sanos.

"Hicimos la terapia en grupos de 10 personas porque era más eficiente... pero también porque la literatura sugiere que esto es más efectivo que la terapia cognitivo-conductual individual", señaló Berk.

Explicando los beneficios de la terapia cognitivo-conductual grupal, dijo que "tiene como objetivo ayudar a los pacientes a adoptar una actitud más realista hacia su comportamiento alimenticio; por ejemplo, comerse una galleta no arruinará su régimen alimenticio completo del día".

El seguimiento fue a 2 años, y los desenlaces primarios incluyeron el peso corporal a los 2 años, y la recuperación del peso, del momento de la aleatorización al periodo de seguimiento. Los desenlaces secundarios fueron el perímetro abdominal, valores séricos de hemogloblina glucosilada (HbA1c), dosis de insulina, lípidos, así como diagnóstico de depresión o ansiedad.

¿Qué influencia tiene la diabetes en la recuperación del peso?

"En realidad encontramos que durante el régimen alimenticio inicial bajo en calorías, los pacientes perdieron alrededor del 10% de su peso corporal, pero desafortunadamente después de 2 años no vimos ninguna diferencia en la recuperación de peso entre los controles y los grupos de intervención", informó Berk.

En el grupo de la terapia cognitivo-conductual, la recuperación de peso fue de 4,0 kg frente a 4,7 kg en el grupo control. La diferencia entre grupos fue de solo -0,7 kg (IC 95%: -3,1 - 1,6).

Los investigadores también analizaron un subgrupo de pacientes que habían asistido a nueve sesiones o más. "Sin embargo, tampoco se encontró diferencia entre los grupos, lo que es inusual considerando que asistieron a muchas más sesiones (además de la atención habitual), por lo que esperábamos ver alguna diferencia".

En contraste con los resultados de este estudio, la terapia cognitivo-conductual grupal se aplicó en pacientes con obesidad sin diabetes de tipo 2 en otro estudio de la Maastricht University, en Países Bajos, y se encontró que era eficaz.[3]

Es interesante la diferencia entre estos dos grupos de pacientes en relación con tener diabetes o no, señaló Berk.

Ella estuvo de acuerdo con el Dr. Sattar en que los pacientes con diabetes pueden tener "más desafíos metabólicos y también más comorbilidades. Y tal vez su enfermedad significa que están menos activos, ya que sí observamos que no se ejercitaban más en nuestro estudio".

Y "tal vez los medicamentos juegan un papel aquí. De nuestros pacientes con diabetes de tipo 2, dos tercios utilizaban insulina, un tratamiento conocido que causa aumento de peso. Tal vez estos pacientes tienen demasiados desafíos adicionales como para que funcione la terapia cognitivo-conductual grupal".

En un esfuerzo por aclarar los resultados, los investigadores también examinaron si había alguna variación en el enfoque de la terapia cognitivo-conductual grupal entre los dos psicólogos que implementaron la intervención, pero no se encontró ninguna diferencia. Tampoco se observó ninguna diferencia entre los géneros de los pacientes o en los desenlaces secundarios, informó Berk.

"Sin embargo, cuando vemos al grupo como un todo, después de 2 años nos encontramos con que todos habían perdido el 5% de su peso [la pérdida de peso inicial fue de 10%] y tenían un menor perímetro abdominal y menores puntajes en la escala de depresión. Necesitaremos encontrar otras maneras de abordar este problema, y la investigación a futuro debe centrarse en otras estrategias de tratamiento contra la recuperación de peso", concluyó. Sugirió que la investigación que explora cómo abordar las conductas automáticas podría ser benéfica.

El trabajo ha sido sometido a una revista médica para su publicación. Kirsten Berk ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente. El Dr. Sattar ha consultado a Boehringer Ingelheim, Novo Nordisk, Janssen y Eli Lilly, y ha recibido apoyos de investigación de AstraZeneca y Boehringer Ingelheim.

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