COMENTARIO

Edulcorantes no calóricos, seguridad, metabolismo y usos

Dr. Jesús Hernández Tiscareño

Conflictos de interés

10 de agosto de 2017

Recientemente, tanto la prevalencia como la gravedad de la obesidad en la infancia y la adolescencia han ido en aumento, por lo que actualmente hay una orientación y restricción más controladas de los azúcares en la alimentación infantil. No obstante, el consumo de alimentos y de bebidas azucaradas y/o endulzadas es elevado, reflejando un aporte calórico importante o un patrón de hábitos alimentarios inadecuados en los niños.[1] Por otro lado, continúan existiendo dudas entre los consumidores, acerca de los riesgos para la salud asociados al uso de edulcorantes no calóricos.

En la última década se ha sugerido introducir los alimentos y bebidas endulzadas con edulcorantes no calóricos en un plan de alimentación saludable, ayudando a que los alimentos y bebidas con bajo contenido de calorías tengan un mejor sabor, lo que puede permitir un mantenimiento del peso a largo plazo, sin embargo, en lo referente a la población infantil hay estudios limitados. Ante esta situación surge una interrogante para los pediatras, acerca del hecho de considerar si es seguro recomendar los edulcorantes a los niños, y si son convenientes, en cuanto al factor nutricional.  

En el marco del 35o Congreso Nacional de Pediatría, en la Ciudad de México, la Dra. Gloria Elena López Navarrete, colaboradora de la Clínica de Obesidad y de Enfermedades no Transmisibles, del Instituto Nacional de Pediatría, y jefa del Departamento de Seguimiento Pediátrico del Instituto Nacional de Perinatología, presentó la sesión "Edulcorantes no calóricos, seguridad, metabolismo y usos".[2]

La Dra. López Navarrete inició su presentación manifestando: "Los profesionales de la salud carecen de información sobre el uso de los edulcorantes no calóricos en niños, y al no tener conocimiento de la utilidad de los edulcorantes, no se atreven a recomendarlos, algunos tienen dudas sobre la seguridad de los edulcorantes no calóricos".

Lo anterior es relevante, ya que en algunas situaciones, la falta de información, principalmente debida a la escasez de estudios en niños y al desconocimiento de sus efectos, podría limitar su uso en esta población.

Los edulcorantes no calóricos son aditivos que se agregan a los alimentos y que sirven únicamente para proporcionar un sabor dulce al poseer mayor dulzura por gramo, de acuerdo al edulcorante, a los alimentos. Este grupo proporciona pocas o ninguna caloría al ser añadido.

¿Cuál es el rol de los edulcorantes?

La Dra. López Navarrete hizo énfasis en que los edulcorantes no calóricos tienen respaldo a nivel internacional, ya que varias organizaciones han autorizado su uso;[1,3,4] el consumo diario admisible es la cantidad estimada del endulzante no calórico que se expresa en mg/kg de peso, que puede ser ingerido en la alimentación durante toda la vida del individuo, sin daño a la salud humana, un ejemplo lo constituye la sucralosa, que puede ser ingerida 15 mg/kg sin causar efectos nocivos sobre la salud de las personas.[5]

"Hay muchos mitos sobre el consumo de edulcorantes no calóricos, uno de los principales se refiere a que son generadores de cáncer. Actualmente existen organizaciones que señalan que los edulcorantes no calóricos son seguros para toda la población, incluso para personas con diabetes, mujeres embarazadas, y niños, y también se cuenta con varias investigaciones que descartan la asociación de edulcorantes no calóricos con el desarrollo de cáncer", afirmó la Dra. López Navarrete.

La citotoxicidad también se ha vinculado al uso de edulcorantes no calóricos, para lo cual se hace referencia a un artículo publicado en el año 2015, realizado en el Instituto Nacional de Pediatría, donde se establece que no se comprobó citotoxicidad de las preparaciones endulzadas con sucralosa o estevia, en comparación con metformina sola.[6] Otros mitos señalan que favorecen e incrementan el apetito, tienen efecto diabetogénico, y generan parto pretérmino, sin embargo, hay evidencia científica que descarta lo anterior,[7,8,9] comentó la Dra. López Navarrete.

Los edulcorantes no son recomendables en niños menores de 2 años. Un niño no necesita productos light, sino un hábito de alimentación ordenado, con consumo adecuado de frutas y verduras, así como la realización de actividad física. Los resultados de estudios no representan una recomendación para su uso general, en realidad se refieren a la seguridad de que pueden consumirse dentro de límites razonables, sin riesgos para la salud, así como al hecho de moderar la ingesta de estos productos.

La presentación de la Dra. López Navarrete finalizó con la siguiente información:

  • Lograr un equilibrio entre el gasto y consumo energético depende principalmente del estilo de vida.

  • El consumo excesivo de calorías puede modificarse a través de la sustitución de nutrientes energéticos por no energéticos, que representan una oportunidad para reducir el alto consumo de azúcares.

  • Los edulcorantes no calóricos pueden ser empleados como una herramienta de transición que facilite el establecimiento de hábitos de consumo de azúcar más saludable.

  • El análisis adecuado de la evidencia permitirá hacer una recomendación con fundamento científico y seguridad.

El contar con información aplicable a la población pediátrica, mediante artículos científicos y documentos que incluyan recomendaciones o posicionamientos de sociedades nacionales e internacionales nos permite tomar una decisión informada con respecto a nuestras recomendaciones durante la práctica clínica.

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