Probióticos y pérdida de peso

Philip J. Gregory, PharmD

Conflictos de interés

28 de julio de 2017

Pregunta :

De manera poco sorprendente, ha habido mucho interés en la manipulación de la microbiota intestinal para facilitar la pérdida de peso. ¿Cómo pueden influir los probióticos?

Respuesta de Philip J. Gregory, doctor en farmacia
Profesor adjunto, Farmacia, Center for Drug Information & Evidence-Based Practice, Creighton University, Estados Unidos
 

El papel de la microbiota intestinal en la salud y en la enfermedad es uno de los temas que más atención recibe en la investigación médica. Algunos expertos han denominado a la microbiota intestinal como el "órgano oculto", para destacar su papel crítico en numerosas funciones corporales.

Un campo de interés creciente es el papel de la microbiota intestinal en los procesos metabólicos,[1,2,3] considerando que la alimentación influye considerablemente en la composición de la microbiota intestinal. Por ejemplo, una dieta más variada o compleja provoca una microbiota intestinal más diversa.[2]

Es destacable que la composición de la microbiota intestinal difiere entre las personas con peso normal y las personas con obesidad, de manera que aquellas con sobrepeso u obesidad muestran tendencia a tener una microbiota intestinal menos diversa. En las personas con obesidad también cambia la proporción de las clases bacterianas intestinales dominantes, Firmicutes y Bacteroidetes.[2,3] En concreto, aumenta la proporción de Firmicutesy disminuye la de Bacteroidetes.[3]

Las alteraciones de la microbiota intestinal en las personas con obesidad pueden tener consecuencias en la función digestiva y en los procesos metabólicos, tales como la obtención y la utilización de la energía. De hecho, algunos estudios muestran que la microbiota intestinal de las personas con obesidad tiene más capacidad de obtención de energía.[4] Otros estudios indican que los cambios en la microbiota intestinal de las personas con obesidad se asocian a consecuencias adversas, como aumento de la grasa corporal, degradación del epitelio intestinal, colonización por patógenos, resistencia a la insulina, lipogenia, e inflamación.[2,3]

De manera previsible, ha habido mucho interés en la manipulación de la microbiota intestinal para ayudar a facilitar la pérdida de peso, o la pérdida de grasa.

Los estudios en animales han mostrado que los probióticos pueden modificar el peso. Algunos probióticos se han relacionado con aumento de peso, y otros con pérdida.[3] Se han puesto en marcha varios estudios clínicos preliminares para evaluar los efectos de los suplementos de probióticos y de los alimentos probióticos en las determinaciones de peso y de la grasa corporal en el ser humano; sin embargo, la mayoría de estos estudios tiene limitaciones, como una población de estudio reducida, y una duración breve del tratamiento. Los hallazgos de los distintos estudios individuales han sido bastante dispares.

Un metanálisis de Park y colaboradores identificaron nueve estudios clínicos comparativos aleatorizados para evaluar los efectos de los probióticos en distintos criterios de evaluación relacionados con el peso y la grasa corporal, en pacientes con sobrepeso.[5] Todos evaluaron productos probióticos (tanto suplementos como alimentos) que contenían bacterias del género Lactobacillus. Sin embargo, solo cuatro de estos nueve estudios aportaban datos adecuados para incluirlos en el metanálisis. El análisis del efecto principal global no encontró diferencias estadísticamente significativas en el peso corporal, el índice de masa corporal, ni en las mediciones de la grasa corporal.

Aunque los análisis previos se centraron en adultos con sobrepeso u obesidad,[5] Dror y sus colaboradores llevaron a cabo un metanálisis más exhaustivo de los estudios comparativos aleatorizados que evaluaron adultos y niños con peso bajo, peso normal, u obesidad al inicio.[6] En este análisis se incluyeron 14 estudios comparativos aleatorizados en adultos, y se observó que las intervenciones con probióticos provocaron cambios significativos en los criterios de valoración relacionados con el peso. Los resultados, expresados como la diferencia media estandarizada (DME) con un intervalo de confianza de 95%, indicaban un efecto terapéutico intermedio para bajar el peso en los adultos (DME -0,54 [-0,83, -0,25]). En un subgrupo de ocho estudios, todos con evaluación del índice de masa corporal, se calculó una diferencia media absoluta de -0,43 (-0,54, -0,33). Cabe resaltar que el análisis de los estudios sobre los probióticos en la infancia observó el efecto contrario: El peso aumentó significativamente, con una diferencia media estandarizada de 0,2 (0,04, 0,36), indicando un efecto terapéutico débil. La mayoría de los estudios incluidos en este metanálisis evaluó pacientes con sobrepeso u obesidad.

En estos estudios se utilizó una variedad extensa de diferentes productos probióticos, sin evaluación de un producto único en más de un estudio. Nueve estudios valoraron un producto lácteo (por ejemplo, yogur, leche, queso) que contenía un probiótico, y cinco estudios evaluaron un suplemento probiótico. Las especies de probióticos utilizadas fueron Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus casei, Lactobacillus plantarum, Lactobacillus gasseri, Lactobacillus rhamnosus, Lactobacillus bulgaricus, Bifidobacterium infantis, Bifidobacterium lactis, Bifidobacterium longum, Bifidobacterium breve, Streptococcus thermophilus y Saccharomyces cerevisiae. La mayoría de los estudios empleó productos que contenían varias especies de probióticos, y solo seis utilizaron una única especie de probiótico. Debido a las diferencias en los productos y en los probióticos empleados, es difícil generalizar estos hallazgos relacionados con los probióticos. Un estudio comparativo aleatorizado reciente,[7] que no estaba incluido en ninguno de los metanálisis que se han descrito, evaluó el uso dos veces al día de 2 g de un polvo probiótico, con especies de Lactobacillus curvatus y Lactobacillus plantarum en pacientes con sobrepeso. Después de 12 semanas de tratamiento, los pacientes tratados con el probiótico tenían una diferencia estadísticamente significativa (aunque pequeña) con pérdida de peso, y disminución del índice de masa corporal y de la masa grasa. La media del descenso de peso fue de 0,6 kg, aproximadamente.

Actualmente está claro que la microbiota intestinal tiene un papel en diversos procesos fisiológicos, y posiblemente también influye en el peso y en la grasa corporal. Sin embargo, todavía no se ha comprobado que un producto o un suplemento probiótico pueda alterar la microbiota intestinal para causar cambios antropomórficos deseables. Aunque algunos indicios científicos muestran un efecto global débil en el peso, están basados en datos preliminares utilizando una mezcla heterogénea de especies de probióticos. Se necesitan datos científicos de mayor calidad obtenidos en poblaciones de pacientes más numerosas, y con duraciones más prolongadas del tratamiento, para determinar mejor qué probióticos específicos pueden ser beneficiosos y qué pacientes pueden favorecerse con su ingesta.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....