Avances de marcadores tumorales en inmunoterapia con el Dr. César González desde ASCO 2017

Dr. César González de León

Conflictos de interés

12 de junio de 2017

Hola, bienvenidos a Medscape en Español, soy César González de León, estamos en ASCO 2017 y me gustaría platicar con ustedes acerca de algunos avances en marcadores tumorales en inmunoterapia.

La inmunoterapia a la que me refiero, porque hay diversas formas, es la supresión inmunológicamente mediada de la actividad tumoral.

Esta supresión inmunológicamente mediada ha sido mejor entendida últimamente a través de la interacción entre PD1 y PD-L1, esto genera un estado en el que los linfocitos T no pueden tener una respuesta inmune y se genera una situación anérgica que es favorable al tumor.

Un marcador tumoral útil tiene que ser válido analíticamente, biológicamente útil, y clínicamente útil

Biomarcadores en inmunoterapia

PD-L1,[1,2] uno de los efectores en esta respuesta inmune, es una proteína patológica totalmente que no existe más que en el tumor y en los linfocitos presentadores del tumor, por lo tanto, obviamente se ha buscado que sea un marcador tumoral al ser medido, por lo cual esta medición está sujeta a diversas clonas, y para que un marcador sea útil tiene que ser válido analíticamente, es decir, tiene que ser reproducible y universal. También tiene que ser biológicamente útil, es decir, dividir a la población que responde de la que no, y clínicamente útil, es decir, que resulte costo-beneficio útil para este marcador.

PD-L1 está teniendo problemas en esta área porque si bien permite encontrar poblaciones de mayor respuesta, tampoco diferencia a las que no van a responder. Por lo tanto, se ha aprobado como prueba compañera únicamente de pembrolizumab en primera línea para el tratamiento del cáncer de pulmón, mientras que para los otros usos inmunológicos es una prueba complementaria, y en el peor de los casos informativa únicamente.

Por lo tanto, hemos tenido que buscar otras formas de evaluar un marcador que sea confiable para la respuesta inmunológica, está la inflamación tumoral, el inflamosoma,[3] que se puede medir con la cantidad de células CD4 o CD8 en el microambiente tumoral o en el borde tumoral en dónde empieza a haber una reacción inmunológica, pero esto todavía es bastante incierto y poco reproducible.

Como ustedes saben, la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos aprobó la inestabilidad microsatelital como una prueba hacia la cual los clínicos podríamos prescribir medicamentos de inmunoterapia,[4] principalmente nivolumab o pembrolizumab. La inestabilidad microsatelital no es más que la expresión fenotípica de la dificultad de reparación del ADN que ya es conocida en el síndrome de Lynch. Al igual que este trastorno, la inestabilidad microsatelital es rara y solo se presenta en 4% o 5% de los tumores gastrointestinales, pero en estos tumores representa un marcador válido desde el punto de vista analítico, biológico y clínico, ya que es fácilmente reproducible, es barato, y nos permite entender muy bien que poblaciones van a entender y cuáles no.

Punto de vista

Por el momento no tenemos el santo grial de la oncología, que es encontrar un marcador apropiado, lo cual deja a las inmunoterapias, con todo lo excitante que son como medicamentos tan buenos o malos como su biomarcador.

Muchas gracias, este fue César González de León para ustedes en Medscape en Español con biomarcadores tumorales en inmunoterapia.

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Comentario

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