La esquizofrenia se vinculó a un aumento del riesgo de cáncer de mama

Nancy A. Melville

Conflictos de interés

23 de febrero de 2017

Mujeres con esquizofrenia tienen un incremento de casi el doble en el riesgo de padecer cáncer de mama, en comparación con aquellas sin esquizofrenia, señala una nueva investigación.

"Debido a que el cáncer de mama es más frecuente en mujeres con esquizofrenia que en la población general, nuestro estudio resalta la importancia de la detección adecuada de cáncer en esta población", expresó a Medscape Noticias Médicas la autora principal, Dra. Chia Hung Kao, Hospital de la Universidad Médica de China, Taichung, Taiwán.

El estudio fue publicado en versión electrónica el 17 de enero en Esquizofrenia Research.[1]

Uso de antipsicóticos

En el estudio participaron mujeres identificadas a través de datos de reclamaciones de seguros de Taiwán de 1998 a 2008, a las que se les había diagnosticado esquizofrenia y estaban tomando antipsicóticos (n = 29.641), o que no tenían enfermedades mentales graves ni estaban recibiendo antipsicóticos (n = 59.282).

Después del ajuste con respecto a factores que incluyeron edad, ocupación, medicación y comorbilidad diversa, las  pacientes esquizofrénicas tuvieron un riesgo global de padecer cáncer de mama, que fue superior al de las mujeres sin la enfermedad (Hazard ratio ajustado[HRa]: 1,94; IC 95%: 1,43 - 2,63).

Al analizar el uso de antipsicóticos, los investigadores descubrieron un riesgo significativamente más alto de presentar cáncer de mama únicamente en las mujeres que tomaban una combinación de antipsicóticos de primera y segunda generación (HRa: 2,17; IC 95%: 1,51 - 3,14). No hubo ningún incremento significativo en el riesgo cuando se utilizaron solos los antipsicóticos de primera o segunda generación.

El riesgo más alto en las pacientes tratadas con la combinación de fármacos puede deberse a que éstas tenían enfermedades mentales más graves, manifestó la Dra. Kao.

"Las pacientes que recibieron antipsicóticos de primera y segunda generación tienen mayor probabilidad de presentar más síntomas, así como un funcionamiento general, personal y laboral más deficiente", informó la autora, añadiendo: "Sería interesante conocer si las pacientes que reciben una combinación de antipsicóticos de primera y segunda generación tienen una salud física más deficiente, llevan estilos de vida menos saludables, o simplemente tienen menos capacidad para asumir un buen cuidado de sí mismas".

La Dra. Kao también indicó que la prevalencia notificada del tratamiento combinado fluctúa de 10% a 45%. Algunos antipsicóticos, sobre todo de primera generación, están vinculados a concentraciones de prolactina más elevadas, debido a que bloquean los receptores de dopamina de tipo 2, de manera que los autores estratificaron a las pacientes por subgrupos, según antipsicóticos con propiedades de incremento de la prolactina.

Los investigadores descubrieron que las mujeres con esquizofrenia que estaban utilizando risperidona, paliperidona o amisulprida, fármacos que se han relacionado con un aumento de las concentraciones de prolactina, tenían más riesgo de padecer cáncer de mama, que aquellas que no presentaban el trastorno (HR: 1,96; IC 95%: 1,36-2,82). Sin embargo, el riesgo no fue significativamente más alto en las mujeres que estuvieron recibiendo alguno de los otros antipsicóticos de segunda generación.

Además, el riesgo de desarrollar cáncer de mama no fue mayor en las mujeres que tomaban antipsicóticos de segunda generación, que en las que tomaban antipsicóticos de primera generación.

Otros factores de riesgo

La edad también se vinculó a un factor de riesgo de cáncer de mama en mujeres con esquizofrenia. Las pacientes esquizofrénicas que tenían menos de 50 años mostraron un incremento de 2,14 tantos en el riesgo de padecer cáncer de mama, en comparación con las mujeres del mismo grupo de edad que no tenían esquizofrenia. Los investigadores no encontraron diferencias en los riesgos de cáncer de mama entre las mujeres con o sin esquizofrenia que tenían 50 o más años de edad.

En las mujeres con esquizofrenia que estaban utilizando ansiolíticos o hipnóticos, el riesgo de cáncer de mama fue 1,9 tantos mayor que en las no esquizofrénicas, pero que también estaban tomando estos tipos de medicamentos.

Los autores señalan que si bien el empleo de ansiolíticos o de hipnóticos no está directamente vinculado a un riesgo de desarrollar cáncer de mama, su uso se asocia a un aumento del riesgo de mortalidad, lo que podría ser indicativo de otros factores de riesgo para el cáncer de mama, entre ellos, toxicomanías o enfermedades mentales más graves.

Es importante señalar que entre las mujeres que no estaban tomando antidepresivos, el riesgo de desarrollar cáncer de mama se incremetó 1,47 tantos en las mujeres con esquizofrenia, en comparación con aquellas que no tenían el trastorno.

Asimismo, incluso entre las pacientes que estaban tomando antidepresivos, las mujeres con esquizofrenia tuvieron un riesgo aun mayor de presentar cáncer de mama (HR ajustado: 3,46) que las no esquizofrénicas.

"En nuestro estudio descubrimos que las mujeres con esquizofrenia, con y sin medicamentos antidepresivos, tuvieron un aumento en el riesgo de cáncer de mama en comparación con la cohorte sin esquizofrenia," señalan los autores.

Se sabe que en las mujeres con esquizofrenia la prevalencia de factores de riesgo para cáncer de mama es más alta. Los factores de riesgo comprenden conductas relacionadas con un estilo de vida no saludable, obesidad, diabetes, y menos descendencia.

Los autores señalan que debido a la naturaleza de la base de datos, no pudieron hacer el ajuste con respecto a algunos factores de riesgo, así como para tabaquismo o terapia de remplazo hormonal.

"Si los medicamentos antipsicóticos desempeñan un papel en la presentación de cáncer de mama, sus efectos probablemente son leves en comparación con otros factores importantes de riesgo a los cuales son vulnerables las mujeres con el trastorno mental", señaló la Dra. Kao.

Salud general deficiente

Los resultados demostraron que las pacientes esquizofrénicas que no tenían trastornos médicos concomitantes, tales como hipertensión, diabetes mellitus y dislipidemia, mostraban un incremento de 2,42 tantos en el riesgo de presentar cáncer de mama, en comparación con las mujeres que no tenían esquizofrenia, en tanto que el riesgo no se incrementó en aquellas con comorbilidad médica.

"Esto parece indicar que la salud física deficiente, reflejada en la existencia de enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes mellitus y dislipidemia, puede contribuir a un aumento del riesgo de cáncer de mama, y superar a otros factores que contribuyen a un incremento en el riesgo de desarrollar la enfermedad, en pacientes con esquizofrenia", puntualizó la autora. Kao.

"La buena noticia de este hallazgo consiste en que el factor de riesgo para presentar cáncer de mama es modificable, y la educación satisfactoria de las pacientes con respecto a la importancia de adoptar estilos de vida saludables puede ser la medida preventiva más importante que podemos tomar de manera proactiva", añadió la autora.

Los resultados de otros estudios que evalúan el riesgo de cáncer en las mujeres con esquizofrenia han sido contradictorios.

Un estudio prospectivo de 11 años[2] reportó que el cáncer de mama era el tipo de cáncer más frecuente en mujeres con esquizofrenia, y que las tasas de mortalidad eran más altas que en la población general.

Un motivo por el cual la tasa de mortalidad es más alta en las mujeres con esquizofrenia, podría consistir en que estas pacientes no son evaluadas correctamente para cáncer de mama. En un estudio reciente,[3] investigadores informaron que mujeres con trastorno esquizofrénico a menudo niegan que tienen cáncer y, por tanto, la enfermedad está más avanzada cuando se diagnostica. Además, estas pacientes pueden retrasar o rechazar el tratamiento.

Un metanálisis reciente[4] de 24 estudios de cáncer de mama demostró una reducción significativa de las tasas de cribado asociadas a enfermedad mental, trastornos afectivos, y sobre todo enfermedades mentales graves.

Al comentar sobre los hallazgos a Medscape Noticias Médicas, el Dr. Alex J. Mitchell, Departamento de Psico-Oncología, Cáncer y Medicina Molecular, Universidad de Leicester, Reino Unido, expresó que el presente estudio podría haberse beneficiado de un grupo de comparación de pacientes psiquiátricas que no estuvieran recibiendo medicamentos.

"La principal limitación consiste en que no hay un grupo no tratado (que no haya recibido antes medicación) ya que, si existiera, nos dejaría ver si los antipsicóticos son el principal factor o simplemente son factores de fondo. "La prolactina puede estar aumentada en pacientes sin medicación", señaló el Dr. Mitchell, citando otro estudio que demostró tal efecto.[5]

El estudio fue financiado en parte por el Centro de Excelencia en Estudios Clínicos e Investigación del Ministerio de Salud y Bienestar de Taiwán, el Hospital de la Universidad Médica de China, el Academia Sinica Taiwan Biobank Stroke Biosignature Project, el Consorcio de Estudios Clínicos para Accidente Cerebrovascular NRPB, la Fundación Tseng-Lien Lin, la Fundación para Enfermedades Cerebrales de Taiwán, los Fondos a la Memoria de Katsuzo y Kiyo Aoshima, y el Centro de Excelencia de Investigación de Cáncer del Hospital de la Universidad Médica de China. Los autores y el Dr. Mitchell han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

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