Roxana Tabakman

Conflictos de interés

3 de octubre de 2016

RÍO DE JANEIRO, BRASIL. Las guías consensuadas de tratamiento son de gran importancia y el 21º Congreso Mundial de la Federación Internacional de Cirugía de la Obesidad y Trastornos Metabólicos (IFSO) 2016 promete dejar una como legado. "Para eso estamos recabando información de cómo se trabaja en cada país, porque sabemos que cada uno está haciéndolo de diferente manera, y pretendemos juntarla y homogeneizarla" dijo a Medscape la psicóloga  mexicana Blanca Ríos,  Chairwoman de Integrated Health de IFSO. "Guías hay muchas, pero lo que falta es estructurar el trabajo interdisciplinario en el paciente bariátrico".

Blanca Ríos. Imagen: cortesía IFSO/Manuela Cavadas

El día 1º de octubre se recolectó parte de la información que va a formar parte de  la 1er Encuesta Mundial de Grupos Multidisciplinarios.  Quien no asistió al congreso, pero trabaja en bariatría puede participar a través de una página web www.bariatric.today. Están invitados a participar médicos, psicólogos, nutriólogos, acondicionadores físicos, administradores de clínicas bariátricas y personal de enfermería. Si bien se va a repetir en el congreso latinoamericano en Bolivia (2017) y tendrá nuevas incorporaciones en próximos congresos latinoamericanos y mundiales, después de IFSO 2016 se va a hacer un primer corte, para que los especialistas analicen los resultados. De allí nacerán, en un futuro próximo, recomendaciones para la atención multidisciplinar del paciente bariátrico. La idea es, ante la gama de evidencias, consensuar cual es la mejor.

Una necesidad evidente

El área psicológica, por ejemplo, es trabajada en muchos lugares por profesionales sin preparación específica para tratar al paciente obeso. También se observa gran variabilidad en el número de sesiones de evaluación previa a la cirugía (de una a cinco). En México una encuesta nacional similar abarcó dos especialidades: nutrición y psicología. "Hicimos una serie de preguntas para ver cómo estaba trabajando cada uno, en lo que respecta a sesiones previas, manejo pos quirúrgico del paciente, si incluía a la familia. El resultado, firmado por treinta psicólogas, fue publicado en una revista de cirugía general." Posteriormente se hizo el Consenso Latinoamericano [1] de nutrición y psicología, al que se le está por incluir condicionamiento físico. Ninguna anterior abarca tantas especialidades como la que se lanzó hoy en el Congreso de IFSO 2016.

Una de las ventajas de este tipo de iniciativas es que permite la actualización constante de las preguntas. En la encuesta de hoy se incluyen complicaciones, como el alcoholismo, que no habían sido tenido en cuenta en primeras aproximaciones.

Otro asunto importante es la percepción de la imagen personal. "No hay guías definidas y eso es lo que es lo que se pretende hacer con este consenso. Porque existen algunas pruebas o cuestionarios para evaluar percepción de la imagen personal, y queremos saber si se las aplica al paciente un tiempo después".

Blanca Ríos, quien también tuvo a su cargo la conferencia Cambios en la imagen corporal después de la cirugía bariátrica explica: "El paciente enfrenta una situación bastante complicada cuando empieza a bajar de peso. Inicialmente es un paciente obeso, y a los tres meses está flácido, si es mujer se cae el pecho, tiene celulitis, estrías, le sobra piel en la entrepierna, y no les gusta. En ese momento, muchos no saben qué prefieren, si estar gordos macizos o flacos flácidos. Muchos al año y medio quieren una cirugía plástica, y a veces tampoco les gusta su cuerpo porque les quedan muchas cicatrices, entran en periodos de mucha confusión corporal".  Aun bajando de peso, estos pacientes que no adaptan su imagen corporal caminan, se sientan, actúan como obesos y les cuesta mucho trabajo concientizar cual es realmente su peso. A veces siguen comprando ropa grande,  quieren comer más de lo que pueden, creen que han bajado menos de lo que realmente han bajado, no se sienten atractivos, se angustian mucho. Blanca enumera el desafío que enfrentan los profesionales del área psicológica: uno, lograr que se acepten como obesos, dos, que acepten la baja de peso con esa flacidez, tres, que acepten que se van a quedar con cicatrices si se someten a un procedimiento por un cirujano plástico.

"Las diferentes clínicas trabajan de diferente manera. Nosotros,  por ejemplo, trabajamos mucho los grupos de apoyo, dinámicas grupales", refiere su experiencia como psicóloga del Instituto de Obesidad y Síndrome Metabólica del Hospital Angeles Pedregal de la Ciudad de México. Y explica: "a veces se dibujan, a veces tienen que tocarse, mirarse al espejo, reconocer su propio cuerpo. Una técnica por ejemplo es ponerles en el cuerpo los kilos que perdieron para que sientan las diferencias, otros los hacen rodar, para que sientan la ligereza, o algún familiar los dibuja en la pared, y ellos después se ponen allí y se trabaja sobre las percepciones". La pregunta que intentan responder en la encuesta no es apenas cómo, sino también cuánto. Los artículos reportan que habría que dar seguimiento psicológico de tres a cinco años. En la encuesta se pregunta: ¿qué tan frecuentemente se debe dar seguimiento al paciente?  ¿Cada 6 meses?  ¿Cada año? "Una vez concluido, la idea es actualizarlo cada dos o cuatro años", dice Blanca Ríos, que también es autora del libro Integrated Heath in bariatric surgery.[2]

Una de las novedades de IFSO 2016 fue el espacio que le dió a la salud integrada (integrated health). "Se ha reportado que un cirujano que trabaje con un equipo multidisciplinario tiene más éxito en muchos aspectos de su trabajo, en comparación con cirujano que no tiene equipo multidisciplinario", agrega con notable orgullo. "Hemos logrado mucho, pero todavía falta".

Comentario

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