La dosis insuficiente de estatina es común en pacientes con más riesgo

Patrice Wendling

Conflictos de interés

12 de septiembre de 2016

ROMA, ITALIA. Pese a un cambio notable en el enfoque en las metas de lípidos a la intensidad de la estatina en las directrices de tratamiento de EEUU 2013, las estatinas siguen administrándose en dosis insuficientes en pacientes con más riesgo, según un análisis del Registro PALM (Patient and Provider Assessment of Lipid Management (PALM). [1]

Después de analizar datos de 5906 adultos que cumplieron las indicaciones para una estatina y que tuvieron acceso sistemático a tratamiento, los investigadores descubrieron que 74% de los pacientes estaban recibiendo una estatina, pero sólo 45% recibían la estatina con la intensidad apropiada.

La brecha más importante de infrautilización se observó en pacientes para quienes se recomiendan estatinas de alta intensidad, de los cuales 80% estaban recibiendo una estatina pero sólo 29% estaban recibiendo la estatina con la alta intensidad apropiada. En cambio, 67% de los pacientes en quienes se recomiendan estatinas de moderada intensidad estaban recibiendo una estatina y 60% recibían la dosis apropiada, dijo la Dra. Ann M. Navar (Instituto de Investigación Clínica Duke, Durham, NC) en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) 2016.

Una posible explicación del tratamiento insuficiente es "la simple inercia clínica. Es más probable que se den estatinas de alta intensidad a quienes inician tratamiento, pero a quienes ya están recibiendo una estatina no se les hace el ajuste ascendente de la dosis", dijo a Medscape.

Dra. Ann M Navar

El estudio incluyó 2532 pacientes con estatinas de moderada intensidad y 3374 con estatinas de alta intensidad tratados en 140 consultorios de pacientes ambulatorios en cardiología, atención primaria y endocrinología del registro PALM. La intensidad de la estatina se basó en las directrices del American College of Cardiology de la American Heart Association (ACC/AHA) de 2013.

Recomiendan estatinas de alta intensidad para adultos de 75 o menos años de edad con enfermedad cardiovascular aterosclerótica, cualquier adulto con una concentración de colesterol de las LDL de ≥190 mg/100 ml y diabéticos con alto riesgo de 40 a 75 años, con un riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica a 10 años de ≥7,5%. Se recomiendan las estatinas de moderada intensidad para quienes tienen indicaciones para prevención primaria y un riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica de ≥7,5%, adultos mayores de más de 75 años con enfermedad cardiovascular aterosclerótica y diabéticos con bajo riesgo que tienen un riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica de <7,5 por ciento.

Cuando los investigadores separaron el análisis según indicaciones para prevención primaria y secundaria, el tratamiento insuficiente fue mucho más frecuente en la población con prevención primaria, independientemente del estrato de recomendación de estatina.

Entre los pacientes para los que se les recomendaba una estatina de moderada intensidad, 42% de la población con prevención primaria, frente a 19% de la población con prevención secundaria, no estaban recibiendo ninguna estatina siquiera.

De aquellos para los que se recomendaban las estatinas de alta intensidad, sólo 36% con una indicación de prevención secundaria estaban recibiendo estatinas de alta intensidad, pero este porcentaje "era todavía vastamente más alto que el 16% recomendado para las estatinas de alta intensidad en la prevención primaria", dijo Navar.

De los pacientes para los que se recomendaban estatinas de alta intensidad, los tratados en grado insuficiente tuvieron más probabilidades que los tratados de acuerdo con las directrices de ser mujeres (42,2% frente a 29,6%), afroestadounidenses (15,4% frente a 11,0%) o diabéticas (60,9% frente a 53,7%) y menos probabilidades de haber sido atendidas por un cardiólogo (43,4% frente a 63,2%; p < 0,001) para todas las comparaciones.

Un análisis de las concentraciones del C-LDL indica que la explicación del tratamiento insuficiente con estatinas no es que los pacientes ya tengan un C-LDL suficientemente bajo de manera que no necesiten la intensificación de sus estatinas, observó Navar. De hecho, casi uno de cada dos pacientes tratados de forma insuficiente para los que se recomendaba una estatina de alta intensidad tenían un C-LDL elevado (≥100 mg/100 ml) en comparación con sólo 22% de los tratados adecuadamente.

"Esto da credibilidad al énfasis de las directrices de 2013 en iniciar con estatinas de alta intensidad en los grupos con máximo riesgo que son los que más se benefician de la reducción de las LDL", añadió.

Navar dijo a Medscape que las directrices pretenden representan un punto de partida para una conversación más amplia en torno al riesgo de ECV y prevención entre pacientes y médicos. Antes este mes, ella y sus colaboradores publicaron un modelo de cuatro partes [2] , que ayuda a mejorar el diálogo.

"No todos los pacientes pueden decidir tomar estatinas de alta intensidad, pero los que cumplen las recomendaciones de las directrices deben tener la oportunidad para charlar con su médico en torno a los beneficios y riesgos de una reducción más intensiva de las LDL", dijo. "Esperamos que nuestros datos del registro PALM, que resaltan el número de adultos atendidos en la práctica clínica cotidiana que se benefician de las estatinas de más intensidad, insten a más médicos a tener este tipo de charla con sus pacientes".

El estudio fue financiado por Sanofi y Regeneron. Navar informa contratos de investigación y asesoría con Sanofi y Regeneron.

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